10 Curiosidades De — Martes 1, enero 2013
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10 Curiosidades DeDiez detalles que no definen, pero sí describen a los futbolistas

10 Curiosidades de: Enzo Francescoli

10 Curiosidades de: Enzo Francescoli

10 Curiosidades de: Enzo Francescoli

LA CALLE. Como tantos otros futbolistas, Francescoli creció jugando en la calle. Para él es la cancha perfecta. “Para mí, jugar bien es lo mismo que tenía que hacer cuando empecé a jugar en la calle. Luego incorporas cosas. Puedes aprender a colocarte, a perfilarte para golpear la pelota… Pero el pase, la gambeta, o el control, no son cosas que yo aprendí en un club”.

WANDERERS. Cuando se inició en Montevideo Wanderers no existían las concentraciones, así que iba a comer a casa previo a los partidos. Descendiente de familia italiana comía pastas, canelones y ravioles, alimento que le pesaba a la hora de jugar. Pese a que aboga por plenitud física en un jugador, Enzo matiza una pequeña diferencia. Al futbolista actual, es decir al atleta que está moldeado para correr, se le debe cuidar muy bien la dieta. Al futbolista que nace dotado de talento y técnica para jugar se le puede hacer una excepción.

MARADONA. Hablar del Diego implica respeto. Admirador fiel de Maradona, Francescoli fue de los primeros en salir a apoyar al argentino cuando la prensa deportiva lo crucificó por su vida personal. Lo hizo a su modo, a su estilo. Sin hablar ante los medios, Enzo buscó al Pelusa previo al arranque de un Boca-River y lo abrazó. Tanto hinchas xeneizes como del Millo respetaron el gesto. Un Príncipe había dado la cara al mundo en defensa de su ídolo, en defensa del ídolo argentino: “Diego es un verdadero rey del futbol”.

LA PRENSA. Llamado también el caballero de fina estampa, el uruguayo logró lo que muchas estrellas no han podido conseguir: hacerse respetar por el periodismo deportivo. Jamás criticó a un compañero, jamás juzgó a un árbitro, nunca habló mal de un entrenador y no dio pauta para que se metieran en su vida privada. Los halagos tampoco le importaban, pues él se concebía como una persona que se dedica a disfrutar de jugar futbol. Reporteros se aburrían de saber que lo entrevistarían porque lo único que le sacarían eran declaraciones sobre la pelota, la reina madre del juego.

ZIDANE. Su ídolo, su “Dios”, su ejemplo a seguir. Para Zidane, Enzo lo es todo. Además de admirar sus cualidades futbolísticas (ritmo, elegancia, pase, regate, visión y disparo), Zizou valora al uruguayo por su forma de ser, pues concibe que un futbolista debe hablar en la cancha y no fuera de ella. Asimismo lo contempla como el hombre que le enseñó a ver el futbol como una diversión y no como una obligación. “Cuando era pequeño yo solamente quería jugar como él. No me refiero a parecerme a él. Me refiero a jugar, jugar…”.

MÉXICO. Considerado como una de las figuras a seguir en el Mundial del ’86, Enzo decepcionó a muchos. No haber lucido en la Copa del Mundo fue un golpe duro, sin embargo no fue su culpa. Al director técnico de Uruguay, Omar Borrás, se le ocurrió utilizarlo como mediocampista cuando el propio Francescoli le pidió que lo ubicara como punta, pues en River Plate dominaba esa posición junto al Polilla Da Silva. “Cualquier otro técnico hubiera hecho lo que Carlos Bilardo o Henri Michel: armar un equipo en torno a su estrella; en el argentino, Maradona; en el francés, Platini”, escribiría el periodista Emilio Pérez de Rozas para abordar la manera en que una decisión del entrenador amargó a la estrella charrúa.

LA SORPRESA. Marco, hijo de Enzo, decidió incursionar en el futbol gracias a Zidane, jugador al que admira. Durante un partido benéfico, Marco le preguntó al francés dónde había aprendido a dominar el balón y bajarlo con el pecho; Zidane le respondió “de tu papá”. Marco sabía que su padre había sido futbolista, pero no tenía idea de lo que en verdad fue. Ante el peculiar suceso, Enzo le pidió a su hijo que siguiera aprendiendo de Zidane ya que a él sí le tocó verlo en acción.

EL FUTBOL. En su percepción, el gol no es lo más importante de este deporte. Cree que lo que ha hecho grandes a Pelé, Maradona, Cruyff, Zidane, entre otros, radica en la visión de gozar en la creación, en la construcción. “Hay un momento, un segundo, donde se genera la posibilidad del gol. Es ese desborde, ese pase, ese regate, ese amague que posibilita el gol. Lo más importante del futbol no es el gol sino esa acción previa al gol”.

EL AFICIONADO. Haberse retirado es algo que le ha costado mucho. Le resulta difícil desprenderse de la sensación que provoca un esférico. Cada vez que acude a un estadio como espectador y ve un balón que va hacia las tribunas tiende a levantarse de su asiento para intentar bajarlo con el pecho. Sufre por tener que disfrutar desde las gradas y no desde la cancha.

PEÑAROL. Si algo lamenta de su trayectoria es no haber vestido la camiseta de Peñarol, equipo del que se declara hincha. Fue el sueño que siempre tuvo desde niño y no se le cumplió.

FUENTES: Ovación, El País, El Gráfico, Olé.

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