De izquierda a derecha Walcott (león), Cesc (???), Arshavin (tiburón) y Sagna (búho).
Las botargas no son el último invento de los futbolistas del Arsenal para escabullirse de los autógrafos, sino un buen detalle para hacer sonreír a los niños de un hospital en Londres. ¡Bravo!






























Que buen gesto de estos niños prodigios para el futbol, eso habla super bien de los valores que tienen estos jugadorazos fuera de las canchas, Un 100 para ellos.
Que detalle por parte de los jugadores, eso se agradece infinitamente, ojalá sigan así, sacarle una sonrisa a un niño no tiene precio…