Muchas gracias a los 35 competidores. Fue extremadamente complicado decidir al ganador, pues la calidad de al menos una docena de textos fue muy similar, superior quizá, a este que terminó por ser mi favorito.

En el verano de 2005 era apenas un niño. Recuerdo vivamente haber seguido los juegos de la selección en la Copa Confederaciones por la noticias de la noche pues los partidos no eran en vivo, sino diferidos. No me interesaba tanto, más bien me interesaba nada. México ganó contra Brasil 1-0 en fase de grupos, gran cosa. El que México avanzara a semifinales fue tan relevante para mí como el nombre del ganador del Melate en 1932, apenas una curiosidad.
Luego vino una tarde de lluvia torrencial. Vacaciones. Sin Nintendo. No había mucho de dónde elegir en la televisión así que caí en el partido México – Argentina. Los van a hacer polvo, pensé. Nada de eso. Ese equipo mexicano jugaba a algo. Sobra describir lo memorable del partido. Mi imberbe memoria solo me avienta imágenes cual luces de cámara fotográfica: Abbondazieri en una buena tarde, Ramón Morales atropellado por aquel autobús matriculado Coloccini, un par de recortes a lo Sinha y a un Sorín montado sobre una motocicleta que a mí me parecía sospechosamente esteroidal. Para mis adentros no podía dejar de repetir que podían ganar.
Al recordar los tiempos extra las emociones vuelven a hacer mella de mi entereza gastrointestinal. Esos nervios que me impedían bajar a comer, o sentarme, o lo que sea excepto ver el partido. Quisiera recordar cada minuto como agónico, exultante, o mágico. No fue así, cada minuto fue apenas un suspiro, calambres en los jugadores mexicanos. Osorio y Salcido intercambiando posición con sus compañeros para volverse laterales derecho e izquierdo respectivamente. Un juego de ida y vuelta, pero a lo bestia, a lo argentino. Emoción, mucha emoción.
Llegó el gol de los argentinos. Fue como un balde de agua fría. Era un poco como la sensación de encontrar a la chica que te gusta en los brazos de otro: no puedes reclamar de modo alguno, sin embargo te sientes desconsolado. Una traición, pero no de la chica, una traición de la realidad que te prohíbe soñar. Un minuto después, o dos, o mil, no sé… llegó Salcido. Salcido con la pelota cruzando el medio campo, Salcido recortando a un rival, Salcido acelerando, hasta los 300 001 metros por segundo según creo, Salcido con ese último esfuerzo y una dosis tan grande de fortuna, imposible para un mexicano. Gol. Grité como un desesperado, enajenado, loco, o cuando menos eso me dijo mi mamá cuando se acercó a ver qué sucedía. Es el único gol que he gritado en mi vida.
Finalizaron los tiempos extra, siguieron los penales. No quería ver, no quería saber, algo por dentro me comía, nervios o hambre, no podría decirlo. Con cada penal mi corazón se aceleraba. Pineda disparó con vaselina, qué estilo, qué anginas. Era el turno de Osorio, la tensión. Entonces, en un instante todo se acabó, mi madre me gritó: “Ya deja de ver eso, te va a dar un infarto, de todos modos perdieron, Osorio la falló. Ya ven a comer”. Y todo se derrumbó.
Por un momento ese equipo me hizo creer que podían ser campeones del mundo, yo se los compré. Ese equipo con La Volpe a la cabeza tuvo crédito ilimitado conmigo. No importaba mucho cuándo, contra quién o bajo qué condiciones, daba igual, México jugaba a algo y podía ganar. La voz de mi madre sentenció mi infancia, el disparo de Osorio la asesinó. No me quejo, en algún momento debe terminar esa etapa de ilusión y magia y hemos de despertar a la realidad.
























GENIAL COLUMNA
Quien gano el melate en 1932??????
Con la misma duda de diego quien gano el melate del 1932??? jajaja…. Muy buena columna.. me recuerdas las columnas de toño rosique cargadas de sentimentalismo…!…
La verdad es que esa seleccion a muchos nos dejo mas que un buen sabor de boca… es por eso que muchos seguimos añorando ese momento fugaz de la seleccion mexicana…
ME ENCANTO!!!! Esta muy buena la columna, muy bien Manuel, describiste lo que muchos sentimos. Que momento ese gol de Salcido y el penal de Pineda, que pena que ese partido haya terminado asì.
Y yo tambièn creìa en ese equipo con La Volpe a la cabeza, làstima que con Mèxico sea “llamarada de petate”. Dede esa copa confederaciones yo no he visto jugar a Mèxico en ese nivel y como me encantarìa algùn dìa volver a ver que jueguen asì.
Barak, muy buena elecciòn.
muy buena!
Felicidades!
y maldito seas Ricardo Osorio!
Felicidades muy buena columna y si ese equipo ilusionaba, el único problema y el que termino por hacerlos fracasar fue la lucha de grandes egos entre técnico y 4 o 5 líderes del equipo.
como todos compramos ese sueno eso pasa cuando uno es chico y se cree de lo que dicen y despues… depsues empezamos a crecer a informarnos a entender que la mediocridad de nuesta politica, la corrupcion que nos aqueja dia a dia se cualan en todas la actividades como el futbol, mala organizacion, farsa dinero lo mismo de siempre y entonces uno entiende que solo nos utilizan quer nos exprimen nuestro dinero bien ganado y total solo nos vendes espejitos y el mismo resultado… jugamos como unca perdimos como siempre
muy buena columna pero porfavor que no te comparen con rosique ese es un mequetrefe
buenisima columna! muchas felicidadess! a mi tmb me recordoo eso qe vivi en el partido!!!! un colocccini qe jugaba a barrerse nadamas y el gool d ososrio lo grite como nunca habia gritado un gool de la seleccion!
Buena columna, solo una corrección.
El gol de México fue antes que el gol de Salcido, chequenlo amigos(?).
Buena columna, solo una corrección.
El gol de México fue antes que el gol de Argentina, chequenlo amigos(?).
Perdón hagan caso del segundo comment.
lo mismo me paso a mi en la copa America del 93 contra argentina, en el Mundial del 94 contra bulgaria
en el mundial 98 contra alemania
en la copa america 01 contra colombia
en el mundial 02 contra USA
copa confederaciones 05 contara argentina (ala que se refiere esta columna)
Mundial 06 contra argentina
ya no se si lo peor de todo es ke me seguira pasando o ke me siga ilusionando.
Vaya tu eras un niño y yo ya iba en mi 5to divorcio, pero la pasión y la ilusión por ese equipo nos unía, buen partido digno de recordarse, muy buena columna.
Saludos.
Buena Columna, felicidades!!
Lo malo de todo esto es que como bien dice al final de la columna la ilusión siempre muere y caemos en nuestra realidad ahh que pesar.
Esa Selección Jugaba bien, tenia corazón y huevos cosa que no se ha repetido
saludos!!
cierto, el gol de salcido fue primero, por eso nos emocionamos mas!, cuando llego el cagengue de figueroa a chavalear con gol cagado tipo argentino.. mexico jugo como los grandes
Felicidades Manuel, gran columna, la parte de “La voz de mi madre sentenció mi infancia, el disparo de Osorio la asesinó.” esta dramatica, ja, y pues al igual que la mayoria en Lavolpe confiaba, lastima que despues como que se hizo Pacheco y se metio en otros rollos. Ni pp, yo alcance a ver la Copa America del 93, y no logro decidir que seleccion fue mejor, la que hago mencion o la de la confederaciones 2005, compartan su opinion.
jejeje
me gustó eso de la chica que te gusta en los brazos de otro…
jejejejeje
ésta ha sido mi favorita de las que van del rincon sapiens…
jejeje fue una excelente idea de Barak (o del que se lo sugirió) de dejarlos escribir a uds tambien.
¡Buena!
Creo que muchos nos identificamos con tu columna, Manuel. En mi caso, el partido que he vivido con más tensión fue el México vs Bulgaria en EEUU ’94.