1. Poco que decir. Inter y Chivas jugaron 180 minutos y a lo mucho se puede discutir si los mexicanos fueron mejores en el tercer cuarto. Al menos por un rato el pedazo de gol anotado por Fabián le puso emoción a un Final a todas luces dispareja.
2.Balance: cuatro finales del futbol mexicano en las competencias más importantes del continente. Dos en Copa América, dos en Copa Libertadores. Cuatro subcampeonatos. Cierto que América y Pumas engrosan una lista que Pachuca libró, pero la Copa Sudamericana es tan de segunda que ya ni la jugamos.
3. Vaya transmisión más insufrible. Ante la disyuntiva de escoger entre los extremistas argentinos y el desesperante Orvañanos, opté por la opción más sana y salomónica: el botón de Mute. Ni por esas. El caso es que durante el himno de Brasil no nos switcharon el berrinche del Bofo, y al final no pudimos ver ni la celebración de los ganadores, ni el llanto de los vencidos, ni la madriza entre unos y otros. Y eso por no mencionar todas las omisiones cometidas a lo largo del juego. Al director de cámaras habría que colgarlo al lado de la botarga que interrumpía el partido cuando le daba la gana por cortesía de Toyota, que hace dos años perdió los derechos del nombre de la Copa ante Banco Santander y ahora se dedica a boicotearla con esperpentos de ese calibre.
4. Hablando de la Copa Santander Libertadores de América. ¿No encuentran cierta incoherencia en su bautizo? El torneo honra a aquellos héroes de la independencia continental, y a la vez es posible gracias a un banco que representa al imperialismo moderno español.
5. Entre todos los campeones continentales quédense con este nombre: Giuliano. Él y Neymar (Santos) están llamados a ser cracks del futbol europeo en máximo tres años.
6. Me gustó el arranque de dignidad del Bofo. Hubiera preferido que sus 10 compañeros le hicieran segunda y así no quedara como un simple desplante individual. ¿Para qué cuidar tanto el qué dirán si al final de todos modos se va a armar la melé?
7. ¡Qué buenos futbolistas tiene el futbol brasileño! Por mucho, la mejor liga del continente. Ha dejado de poseer únicamente a las próximas estrellas del planeta. Desde hace tiempo cuenta con cracks repatriados (Robinho, Ronaldo, Deco, Vagner Love, Roberto Carlos, Adriano, etc), además de argentinos y uruguayos de enorme nivel. O sea, se paga bien en Brasil. ¿No valdría la pena tener a uno, dos, tres mexicanos por allá conviviendo con su futbol, sus marrullerías, su cultura competitiva y ganadora? Digo, sería una buena alternativa a irse a Europa nomás para conocer bancas.
8. De hecho, si se hubieran respetado las llaves, la Final sin el menor asomo de duda hubiera sido entre equipos de Brasil. No veo cómo Chivas habría evitado caer por tercera vez consecutiva ente un club brasileño en semifinales. Son tan superiores que Conmebol tuvo que inventarse esa regla de enfrentar a equipos de un mismo país sin importar el sorteo, para que la Libertadores no se convirtiera en una liga premier brasileira.
9. Poseedor de una cintura desechable, con más vidas que un gato: se la rompieron al menos ocho veces y él seguía repartiendo leña tan campante. Capaz de soltar hasta tres puñetazos por la espalda mientras un delantero le esconde el balón. Primer jugador en la historia que solicita cambio a la banca rival, ya que según su apreciación, el lesionado del otro equipo no podría seguir en la cancha (al final regresó al campo con un gorro de natación gigante). Iniciador de la bronca, receptor de una impresionante patada voladora y dueño de una lengua digna de la más curtida tamalera, misma que exhibió en la entrevista en la que se quejaba de las burlas y escupitajos de los que fue víctima. Nunca un futbolista hizo más méritos para una Contracrónica. Lástima que los derechos eran de Fox, pero Héctor Reynoso lleva tiempo pidiéndola a gritos y yo no soy quién para negársela en un futuro no muy lejano.
10. No lo juzgaré por una roja que encima me pareció algo rigorista… pero ¿por qué todo mundo aclama a Arellano? Si jugara en el América no lo bajaríamos de petardo. Y tendríamos razón.
11. Si ya de por sí resulta degradante ver en la cancha a cientos de camarógrafos, fotógrafos, reporteros y achichincles, que hacen que sea más difícil encontrar a los jugadores festejando en el campo, que a Wally en un vagón de metro; resulta mucho peor cuando en medio de tanto desorden unos y otros se agarren a trancazos. El campeón se ve mal pues después de tanto trabajo en lugar de bailar, saltar y disfrutar anda repartiendo odio y rencor. El subcampeón se ve peor, pues mientras en la Final de la Champions y del Mundial los finalistas intercambian pasillos de honor, aquí se reparten trompadas de vergüenza. Y sí. La imagen de Araujo sangrando en la banca me causó bastante pena… Anoche Chivas perdió hasta en los madrazos.
12. Espero que la bronca al menos haya servido para que de una vez por todas abandonemos ese discurso de que brasileños y mexicanos somos como hermanos desde México 70. Siempre nos tratan mal: Sao Paulo se negó a jugar en México en tiempos de pandemia, Sao Caetano y América libraron una batalla que le dio la vuelta al mundo, Internacional nos cortó el himno, y una larga lista de etcéteras que mi memoria ha ido reciclando con el tiempo. El caso es que son unos malagradecidos y no nos guardan ni la mitad de la simpatía que nosotros siempre les hemos manifestado.
13. ¿Por qué si Bofo tuvo los huevos de ignorar el himno brasileño y de entrarle con todo a los golpes, no tuvo los mismos para decirle al reportero argentino Benedetto que de veras no quería hablar por mucho que insistiera? ¿Es un agachón después de todo?
14. Y es que a la hora de la bronca le subí al volumen y después olvidé volver a bajarle. Por eso les dejo el comentario del día, de mi amigo Eugenio Díaz en el post partido: “Ganar la Libertadores te da pedigrí”… ¡¡¡Pedigrí!!!… No escuché la narración de Orvañanos, pero dudo que se la haya matado.
15. Pelé de saco rojo repartiendo apapachos a ganadores y derrotados. ¿Santander le pagará comisión por cada arrumaco? Apostaría mi casa a que sí. El negro contiene su respiración con tal de no hacer nada gratis.
16. Semifinales suspendidas por el Mundial, Final de ida en plena fecha FIFA, Recopa absolutamente desfasada y para colmo, ni siquiera había concluido la Copa Libertadores y ya empezaba la Sudamericana. ¡Qué desmadrito el de Conmebol!
17. El más agradecido de que toda la atención mediática girara en torno al partido de Chivas se apellida Becerra (sus amigos le dicen Becerda), y es el portero suplente del Santos Laguna. ¿Vieron el gol que le metió ayer el Joe Public? Eso sí que fue histórico.
18. La Copa: su base desbarnizada que representa el 60% del tamaño de un trofeo que en realidad parece casco de buzo, y que tiene a un futbolista en la cima, como todos esos trofeos ganados por nuestras escuelas, arrumbados al día siguiente y hasta la posteridad en algún rincón de la dirección. ¿Es bastante feíto, verdad?




























ese hector reynoso deberia dedicarse a ser doble jojojorge falcon porque de futbolista nomas no la hace, es unabasura de jugador
arellano es de los jugadores que por un juego bueno que dan ya se le considera una estrella pero nunca llegan a dar otro buen juego.
y al bofo deberian preguntarle antes de alinearlo si de verdad trae ganas de jugar porque hasta da hueva verlo caminar en la cancha.
las chivas son un equipo que no es constante y por ser de puros mexicanos y con tener una buena temporada ya se piensa que son la esencia del futbol mexicano
Si tantos peros ponen a la Libertadores, ¿por qué la juegan?, miren la cosa en sudamérica es así, sabemos que los equipos mexicanos tienen buen nivel y muchas veces hacen grandes partidos, pero en verdad a nadie le interesa ni un poco el fútbol mexicano, nadie tiene un equipo mexicano preferido, nadie está pendiente del fútbol mexicano, a nadie le importa en verdad, si pasan en FOX los partidos y los canales deportivos como ESPN pasan los goles es porque la misma programación se transmite en México y adivinen, ustedes son 150 millones, ese es el único factor por que los equipos mexicanos participan en los torneos de Sudamérica, por lo económico, por nada más, y si la sudamericana parece tan poca cosa y la Libertadores tiene un trofeo feo, pues deberían dejar de participar y concentrarse en su Conca Champions, seguro hay más gloria en jugar contra el Deportivo cualquiera de Trinidad y Tobago a jugar contra Colo-Colo o Peñarol por ejemplo. Es que uno ve el fútbol mexicano y todo es falto de pasión, parece que ni a la hinchada, ni a los jugadores, ni a los comentaristas ni a los técnicos les importa quien gana o pierde, por eso siempre la solución es cambiar de canal, simplemente a nadie le importa, solo a los 150 millones.