En un buen partido, Génova le robó un punto a Juventus a cinco minutos del final. Por ingrato que parezca la Vecchia merecía ganar, pero también la visita hizo méritos para sacar el empate. Cuando Matri hizo el primero para los locales al minuto seis todo pintaba para un partido sin complicaciones, sin embargo Génova no se derrumbó y le propuso juego al anfitrión, tanto que al minuto 31 Rossi emparejaba los cartones.
Con el 1-1 se fueron al descanso y para el segundo tiempo ambas escuadras salieron con deseos de hacerse más daño. El balón estuvo la mayor parte del tiempo con Juventus y, en su afán por sentenciar el encuentro, Matri volvió a anotar al minuto 58. Esta nueva ventaja local no hizo cosquillas en Génova, que con mayor razón se fue al frente; se la jugó a recibir el tercero. Para mala suerte de la Juve, equipo que lucía en la cancha, Caracciolo marcó el segundo para la visita al minuto 85 y con ello prácticamente definió el marcador final.
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la misma historia de siempre