Columnas, La Contracolumna — Domingo 17, junio 2012
Siguiente - Anterior

La ContracolumnaAunque todas las cosas y todas las palabras ya han sido dichas, ¿por qué no intentar mejorarlas?

Reflexiones Días 9 y 10 (Parte I)


1. Es de sabios retractarse a tiempo. Samaras NO es un mal jugador… es pésimo. Vamos a ver si me explico: jugar bien al futbol no significa necesariamente ser un buen futbolista, y el griego es el mejor ejemplo. Sabe controlar el balón, lo cubre bien, tiene una conducción correcta… o sea, juega bien pero no sabe jugar. Siempre toma la peor decisión. Cuando hay que pasarla, tira (… y tira mal). Cuando hay que tirar, la pasa (… y la pasa mal). Pero bueno, la verdad es que contra Rusia demostró que hay peores.

2. Y es que ha sido la tercera una jornada de redenciones. Samaras y Cech ayer; Cristiano y Podolski hoy, resurgieron de entre sus cenizas, granuladas en las dos primeras fechas. ¡Mi anti once ideal se está quedando sin jugadores…! Bueno, pongo a los once de Holanda y asunto arreglado.

3. Estaba escrito en los códices reflexivos de Barak 5:6 (día cinco, versículo seis) Les pedí que se acordaran de mi profecía cuando Grecia eliminara a Rusia. ¿Se les olvidó, verdad ingratos?

4. Dicho lo anterior, ¡qué poco he querido aprender de los griegos! Desde primero de secundaria hasta la Euro 2004 me han enseñado que no hay mejor camino que el de la humidad, y a mí nomás no se me pega. Escribiré 100 veces la máxima de Sócrates… y sin copy paste: Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada. Yo sólo sé que no sé nada…

5. No sé si lo anterior ha sido una cura de humildad, pero ya me dio hambre de tanto escribir. ¿Saben qué? Yo sólo sé que no he cenado.

6. Hoy en la mañana Rafa Puente me saludó con una sonrisa y dos palmaditas en la espalda. Eso no fue lo mejor, sino una tercera palmada-apretón sobre el hombro, justo al momento de incorporarme. ¿Querido diario, será que por fin me empieza a estimar?

7. Aquí lo dejo por ahora, vuelvo después que hay mucho que reflexionar aún sobre el bueno de Cristiano… Es hora de llevarme a Rafa Puente al asado en casa de Tato con motivo del día del padre. Disculpen que me vaya tan abruptamente, pero no quiero que se haga de noche. La manejada no se me da a oscuras y mi idilio con Rafita se puede ir al caño si la vuelvo a cagar. (Continuará…)

Enlace corto:

35 comentarios

Más comentarios
1 2

 Deja tu comentario

(*)

(*)

 

.