Ni siquiera en el sorteo de la Eurocopa 2004 se impactaron al escuchar su nombre. Fue hasta que comenzó el certamen en Portugal cuando muchos futboleros cayeron (caímos dijo el otro) en cuenta de que existía una nación llamada Letonia. “¡¿De dónde surgió ese flan?!”, era la pregunta con asombro. Y es que a ese postre con forma de selección se le auguró una feria de goles en contra. “Nhombre, seguro se llevan de cinco pa’ arriba”, indicaban los pronósticos. Pero no fue así.

Maris Verpakovskis
Suiza y Bulgaria le ganaron el sitio como el peor equipo. Se dio el lujo de conseguir un punto ante Alemania y anotó un gol, tanto conseguido por su héroe patrio, Maris Verpakovskis, en el duelo contra República Checa. Pero detrás de esa anotación, de ese jugador, estaba la verdadera proeza de los letones, quienes vieron en la Euro la prolongación de su máximo logro.
Fue la clasificación a la pasarela de las mejores selecciones europeas la hazaña que los hizo visibles al mundo. Tras haber quedado segunda del Grupo 4 en las eliminatorias, Letonia obtuvo su derecho al repechaje; el destino le puso enfrente a Turquía, tercer lugar del orbe en Corea-Japón 2002. Parecía que la suerte estaba echada.
Sin embargo, los turcos y el ambiente del futbol menospreciaron a los letones. Dicho menosprecio fue su aliciente. Con nada por perder y todo por ganar, Letonia se quitó presión y jugó la serie ante los otomanos demostrándonos que en este deporte nada está escrito. La ida se disputó en el Estadio Nacional de Riga y al minuto 29 Maris Verpakovskis hizo estallar a la tribuna llena de incrédulos y novatos aficionados al balompié; las apariciones y los goles en partidos importantes no estaban dentro de sus costumbres. El encuentro terminó 1-0 y con la ventaja despertó el sueño. No obstante había que culminarlo en las siempre tensas tierras turcas.
El 19 de noviembre de 2003 el Estadio Inonu, en Estambul, celebraba por anticipado el boleto a la Eurocopa al minuto 64, periodo del partido en que los locales anotaban el 2-0 que les daba el pase. Pero al 66′ un silencio rotundo se apoderó de las gradas, pues Laizans descontaba por la visita. Turquía intentó ir al frente más por la presión de no ser la burla que por aspirar a trascender en las canchas. Caro pagó ese error. Sin orden y con desesperación, los turcos mandaron balones al área enemiga cargados de imprecisión. Uno de esos balones fue tomado con toda tranquilidad por el portero letón Kolinko, quien despejó poniéndole un pase a gol al emblema de su escuadra, al jugador que los hizo viajar a Estambul con todas las ilusiones bajo el brazo, Maris Verpakovskis.
Verpakovskis aprovechó el servicio de su arquero, así como de la ingenua marca de la defensa otomana, para finiquitar el encuentro al 78′. Ningún turco, tanto en el terreno de juego como en las tribunas, podía creer lo que ocurría. ¿En qué momento dejaron ir el 2-0 en favor? ¿Cómo se les olvidó poner atención al delantero que fue su pesadilla en la ida? Aún después del silbatazo final, de la eliminación, no lograron responderse. La incredulidad perduró por días, por meses.
Mientras los turcos y muchos futboleros se esmeraban en asimilar el 3-2 global con que Letonia arribaba a la Eurocopa, Maris Verpakovskis anotaba otro gol, pero en el Estadio Municipal de Aveiro, Portugal. Al 45′ calló a los checos y de paso enmudeció a los televidentes que seguían el torneo. “¿De dónde aparecieron los letones?”, “¿A poco Letonia está en la Euro?”, “No es posible que República Checa vaya perdiendo contra estos desconocidos”. El 15 de junio de 2004, los letones, guiados por los botines de Verpakovskis, hacían historia al marcar su primer y único tanto en un universo desconocido para ellos, la gloria. Ni la voltereta conseguida por Baros y Mainz se las pudo arrebatar.
























A ese wey lo vi en el Getafe y después le perdí el rastro, fue un chispazo al estilo Angelos Charisteas.
Ah su madre, yo ya no me acordaba de Letonia. Si los letones pudieron por qué Islandia, Islas Faroe o San Marino no. Saludos Elías
No sé si tanto como para que Islas Faroe o San Marino puedan, pero ya vimos que todo se puede. Saludos
Yo la verdad tampoco me acordaba que Letonia ya participó en una Euro. Son el perfecto ejemplo del cuento de la cenicienta y la razón por la que este deporte es el mas chingón del mundo, nunca hay nada escrito y las estadísticas pueden irse al caño en cuestión de segundos.
Y tendrán el mérito de haber llegar cuando aún eran 16 equipos, ahora será más probable ver selecciones con poca tradición futbolera en las Euro, en fin, gracias Platini.
Yo sí Recuerdo a Letonia, me Acuerdo que en la Secundaria yo Coleccionaba el Álbum de Panini y así los Conocí a Casi Todods.
Y ese gol de Verpakovskis es muy Anecdótico.
Con Razón Perdieron los Turcos esa Eliminatoria, Jugaron sin Rustu!! ese Hombre Para mí Era Mejor Portero que Kahn, Era un Auténtico Gato Turco Bajo la Porteria, y su Inolvidable Eurocopa de 2008, Cuanto Recuerdos de ese Porterazo. Lástima que el Barca lo Dejó ir sin Darle la Oportunidad de Lucirse.
rustu no jugo la uerocopa del 2008, el portero titular de turquia fue Volcan demirel.
si jugo a volkan demirel lo expulsaron vs republica checa, se trago un gol increible.
Rustu Jugó Contra Checa, Contra Croacia y Contra Alemania en esa Euro y era Suplente de Volcan. y Contra Croacia fue una Puta Muralla y Dio el Pase de Gol que Forzó los Penales, jejejeje.
Sin Duda mi Portero Favorito, su Estigma y su Aire Gitano Turco Siempre me Fascinaron, desde 2002.
Los letones dijeron que no se morirían de nada y le echaron muchos huevos para no recibir ni un gol alemán, hicieron sufrir a los Checos, ya con los Holandeses ya dieron mas chance pero nunca se esperaba esto. Y ademas en la clasificación no fue caminando también sufrieron.
Ahora con mas equipos en la Eurocopa desafortunadamente menos se podrá leer una historia igual a una selección que lucho y sorprendió a propios y extraños por que se verán grupos con selecciones de medio nivel o uno de gran nivel y tres de medio nivel para abajo.
Jajaja que buenos recuerdos! ese Verpakovskis si me acuerdo de el y Letonia con su uniforme rojo obscuro. Buena anécdota.
conocí a Verpakovskis gracias al winning eleven 9 jaja cuando los jugadores después de retirarse aparecían otra vez de 17 años, lo tuve en mis fuerzas bàsicas
lo recuerdo, seguro le rompió la columna a varios defensores, jugaba muy bien
Otra lección de que en el fútbol todo es posible. Bien por Letonia y su ídolo de apellido impronunciable, esta peor que papasthatopulus
Historias así hacen que ame más este deporte, saludos excelente nota…
Ya somos dos, saludos
Éste tío jugó en el Getafe y también en la segunda división española.