
1.- El gran deseo de Germán Sánchez nunca fue ganar una medalla en Juegos Olímpicos. No era el anhelo de su niñez, ni siquiera la obsesión que se llevó a cama la noche del último domingo. La meta dorada de Germán está alejada de la sed de victoria, fama y fortuna. Su verdadero sueño es trabajar en el circo. En el mejor del mundo. Y nunca podré perdonarlo si no lo cumple.
2. Como él, su compañero y sombra Iván García fue un futbolista frustrado. Al principio el muy miedoso no quería saltar más que del trampolín, luego le sacaba a ir a sus primeros grandes eventos. Un pambolero hecho y derecho. Nadie lo dice, pero todo el equipo temía que se cagara a la hora buena. Y ya ven.
3. “Échele cabrón, ¿eh?”, dijo Iván desde las alturas. “Uno, dos, tres”; respondió Germán con la misma voz de pito en el instante previo al salto que los consagró como medallistas olímpicos. Un diálogo precioso que probablemente será mi mayor recuerdo de Londres 2012.
4. Hablando de memorias, mi primer acercamiento a unos Juegos Olímpicos fue también en clavados, pero esa imagen es casi traumática. Los viejos como yo que vieron a Mari José Alcalá dando saltos en plataformas y trampolines de Seúl y Barcelona sabrán de qué estoy hablando. De hecho, no me sorprendería que a partir de ahí Tiziano Ferro haya creado su prejuicioso prototipo de la mujer mexicana.
5. En sincronizados, quedar segundo detrás de China significa ganar el oro del resto del mundo. Cada cuatro años llega a los Olímpicos un puñado de clavadistas que promete dar la cara por la delegación mexicana, y no siempre logra el cometido. Porque esto no es un Grand Prix de clavados, no son los panamericanos, no es un Mundial que nadie pela. Son los Juegos Olímpicos. Y en la plataforma de 10 metros hace frío. ¿Cuántos Rommeles Pacheco, con idénticas expectativas, el mismo talento, la misma preparación y los mismos profesores han fallado a la hora de la verdad? A Sánchez y García, en cambio, hasta les quedó chico el escenario. ¡Pinches chamacos!
6. El dato útil del día: una vez celebrada la quinta parte de los Juegos Olímpicos, México tiene más medallas que España y las mismas que Alemania.
7. Puse el despertador a las nueve y media de la mañana estratégicamente para ver los últimos saltos y no chutarme toda la competencia. A pesar de que la medalla era latente (participan 8 y ganan 3), no le tenía demasiada fe a un par de atletas que aún ahora me es difícil recordar sus nombres. Cuando encendí la tele iban ya en segundo lugar. Lejos de flaquear como tantos otros ante la presión de verse en puestos de medalla a dos saltos del final, el penúltimo clavado se lo echaron con una precisión que me hizo jurar que ambos nacieron en el barrio chino de Guadalajara. En el último salto, ya con la medalla colgada, se sincronizaron perfectamente hasta para entrar mal al agua. Ligeramente pasados, pero igualitos.
8. Fue una victoria de mentalidad y de güevos. Germán e Iván ejecutaron los saltos con mayor grado de dificultad de la competencia. No por necesidad, no por reacción o reflejo tras verse abajo en las puntuaciones. México arriesgó por estrategia, por instinto. Y programó un clavado al que ni los chinos se atrevieron. Nada es peor en el deporte que morir de nada. Y el equipo mexicano salió por todas. ¿Tomaste nota Luis Fernando?
9. Mi momento preferido de la competencia no fue el salto perfecto, ni el de 4.1 de dificultad, ni siquiera la ceremonia de premiación. Mi instante favorito fue cuando el pelafustán de Iván García se tomó las rodillas para lanzarse de pompas a la tina en la que se remojan los competidores entre clavado y clavado, como quien se echa un chapuzón en un balneario público. Un crack.
10. Y mientras Duva y Pollo dejaban sin chance a los ingleses con todo y la presencia del Presidente Cameron en la tribuna, a unas millas de ahí el talentoso Serrano volvió a hacerse popó. Había logrado lo más difícil: echar al italiano. Luego, no hizo más que tirar ochos a diestra y siniestra ante un inglés que, a su lado, parecía el Usain Bolt del tiro con arco.
11. Puede que Serrano no me encandile por esas gafas oscuras que esconden sus ojos. Cuando veo a Germán Sánchez o a Iván García, vislumbro un poco del Chicharito en su mirada. Desenfadados pero serios, mentalizados y a la vez relajados. Percibo en sus pupilas el reflejo de los Fierro, Espericueta y Gómez. Me acuerdo entonces de la luz que destella el abuelo Álvarez y concluyo que después de todo, este desmadre llamado México tiene solución.
12. Ahora bien, no todos tienen el talento, biotipo o apoyo necesarios para ganar. La realidad es que por más grande que sean el corazón y hambre de esta nueva generación de atletas, nadie va a llevarse una medalla si no es en clavados, Tae Kwon Do y recientemente, puede que tiro con arco. Por eso, fue casi igual de gratificante ver ayer a un chavo como Lino Montes sorprender con su sexto lugar en levantamiento de pesas, o a un tipo como Daniel Corral romper paradigmas para meterse en una final de gimnasia. Uno es de origen más que humilde, el otro se ve fresa. Pero, disculpen la cursilería, tienen la mirada idéntica.
13. Eso sí, donde pasen los años, y descubra que Germán Sánchez optó por el camino fácil de inmiscuirse en la grilla que envuelve a las instituciones deportivas, o decida corromper sus sueños para adentrarse en un puesto político, en lugar de enrolarse al Cirque du Soleil, habré perdido toda mi esperanza en este país.



























a mi me da un chingo de gusto que los nuevos niños mexicanos están viendo que los triunfadores mexicanos son morritos, algunos apenas saliendo de la adolescencia y eso es inspirador.
A mi me dio mucha risa como saltó al jacuzzi o tina donde se van los clavadistas despues de su rutina!
Y con esto, estos muchachos ya tienen para vivir toda su vida, como comentaristas, delegados olímpicos o entrenadores.
Así va México, “no tiene la culpa el indio…”, felicidades a los chamacos.
Esperemos que no, y que hasta en eso haya un cambio de mentalidad.
lamentablemente es cierto.
Pues si Barak, Daniel Corral si es bieeeen fresota, pero tiene una hermana que ufff!!…
Fotos carnal, fotos…
Como aquel no responde aqui les dejo unas que encontré:
http://rtodos-santos.com/archives/1955
El Blog de la hermanita. Tiene un par de fotos.
Ohhh que la…
rtodos-santos punto com/archives/1955
debo de admitir que ahora que lo mencionas barak tienes razon en que dan un aire del chicharo, gente joven nada creida y que habla mas en sus competeciones que fuera de ellas.
pero que hueva porque hoy compite paola y es de ver 30000 repeticiones de clavados (super aburridos nadie se emociona si no hay ganador, eso habla de lo aburrido de los clavados) junto con los de ayer que pasaron todo el dia, ya por favor que gane alguien mas fuera de clavados.
juan rene hace 4 años era un ejemplo de trabajo,etc. hoy es un cagon?????
una duda, que tiene que ver lo de ingeniero? y por que los industriales no lo son?
saludos!
Juan Rene es el nuevo hijo de Roberto Gómez Bolaños, es el nuevo chavo del 8.
A huevo nunca un sexto lugar como el Lino Montes dejo un sabor de boca tan agradable, en este país donde es mas fácil que un chavo humilde tome un arma, ese wey se parte la madre y lo deja todo en Londres es en verdad motivante
¡Excelente Barak, excelente!
“en la plataforma de 10 metros hace frio” me dejaste helado con esa frase barak, me pusiste la piel chinita
¡Jaja que mamada!
Eres grande Barak, bueno no tanto como ese par de cabrones!
Seria chingón que les hicieras llegar este columna
6. El dato útil del día: una vez celebrada la quinta parte de los Juegos Olímpicos, México tiene más medallas que España y las mismas que Alemania.
YA PÍTALE “ALBITRO”!!!!!!
Barak con la reflexión número 13 eres en crack!!!!!
Les dejo la historia del crack LINO MONTES
http://www.proceso.com.mx/?p=315371
EXCELENTE COLUMNA BARAK AY QUE RECONOCER QUE TE RAYASTE ESCRIBIENDO .
Te mamaste con el 12, estuvo buenísimo
Son unos cracks ese par de cabrones se rieron de la presion, toma nota marco fabian
Respecto al 12, donde mencionas a Lino Montes, conozco la historia de este chavo ya que actualmente en Yucatán le están dando seguimiento. El compa no es ni siquiera de Mérida, es de un poblado como a 3 horas de la capital, muy limitado en cuanto a recursos. A diferencia de Rommel, que nació en el seno de una familia de clase media, tuvo buena educación y hasta la beca en el Tec, Lino aprovechó mucho más lo poco que tenía para hacer mucho más de de lo que Rommel jamás pudo lograr en ninguna competencia y eso que se le ponía como la “gran promesa” del deporte mexicano. Y así se quedó.
Jjajajaja Te mamaste con la de Mari Jose Alcala jajajajajajaja. Bueno el de Tomaste nota Luis Fernando .
Tienes que poner despertador para levantarte a las 9:30??? ..che huevòn!! jajajaja
El espíritu olímpico, gracias por la columna.
Saludos Barack.
Gracias a ti.
Eres bien mamon barack pero me encanta leer tu columna.