¡…y Palermo resucitó!

El destino lo esperó en Semana Santa. Aguardó el Domingo de Resurrección para que los fieles y devotos de Boca presenciaran el milagro del resurgimiento: Palermo volvió al gol. El ídolo xeneize se quitó la cruz de 10 juegos sin marcar y encontró en cancha ajena el reencuentro con la gloria.

Palermo se quitó los clavos de la sequía y regresó al mundo de los vivos al que pertenece, a un universo donde transitan seres bajo una misma creencia: el futbol. Y fue con el balón bien pensado, perfectamente trazado y humildemente otorgado que Palermo se encumbró nuevamente.

No lo hizo solo. Ahí estaban sus compañeros, sus apóstoles, que lo siguieron en todo el calvario. Lo buscaban una y otra vez ansiosos de que su líder resucitara. Como todo proceso trágico nada es tan fácil; Martín tuvo que errar cuanta oportunidad tenía; había que pagar tributo al proceso…

…sin embargo apareció Mouche. No quiso matar al arquero rival, tampoco quiso robarse un pedazo de gloria que bien merecía. No, prefirió brindar su instante de eternidad a la inmaculada jugada que devolviò a Palermo a la cúpula donde le santifican: la idolatría xeneize. Toca Mouche…

¡…y Palermo resucitó!

Elías Leonardo ( Elías )

Perfíl Futbolsapiens: Elías Leonardo
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