Un día después de la pachanga al ritmo de blues que protagonizó Sunderland en Stamford Bridge, Ancelotti padece la cruda propinada por la humillación y derrota. Sin más ni más dijo que es su “peor día como técnico de Chelsea”.

Más tranquilo, y con dolor de cabeza a cuestas, Ancelotti reconoció que su equipo no se presentó a la cancha y nadie jugó bien. Sabiéndose imparables y anfitriones, subestimaron al rival y en cambio se llevaron la sorpresa que rompió las quinielas.

En un tono humilde, felicitó al rival: “jugó un fantástico partido con más espíritu de lucha, mentalidad y actitud”. Justamente estos atributos, considera, le faltaron a su equipo: “si no nos presentamos a jugar un partido con ganas, no es nada sorprendente perder”.

Y para presumirnos de lo buena persona que es, admitió que al finalizar el partido no quiso regañar a sus jugadores porque no quería hacerlo ante la emoción y pesadez del momento. Y para rematar, mandó un mensaje de tranquilidad a la afición blue: jugarán mejor de lo que jugaron contra Sunderland. ¡Menos mal!, imagínense que hubiera dicho lo contrario. En fin. Cosas de la cruda.

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