Requería sumar mínimo un punto ante Costa de Marfil y terminó perdiendo 2-0. Angola se regresa a casa…

Sí, los angoleños salieron a jugar un partido infame, sin intención, sin actitud, y en el pecado llevaron la penitencia.

Con cuatro unidades hasta antes de este partido, el seleccionado angoleño requería de un puntito para amarrar su pase, pues con cinco puntos, ya no lo alcanzaba Sudán aunque goleara a Burkina Faso en el otro partido del sector.

Pero no, resulta que Costa de Marfil, que mandó un equipo formado entre titulares y algunos suplentes, dejando en la banca a Didier Drogba en un inicio, se topó con un rival sin alma, y con un gol al minuto 33 obra de Eboué y otro a los 65′, que debió terminar en autogol pero que a centímetros de la línea, Wilfried Bony la retacó para adjudicarse el tanto, definieron fácilmente el partido.

No pasaría nada más. Ni Costa de Marfil metió mayor velocidad y Angola de plano bajó los brazos, sometidos como la presa que está a punto de ser devorada sin fuerzas y resignada. Lamentable en verdad que no hayan luchado por un lugar que tenían ganado hasta antes de este juego y al que renunciaron simplemente por sentirse inferiores a su rival.

Por cierto, los marfileños clasifican invictos en el “grupo B” y ganando todos los puntos disputados en esta primera ronda, y son amplios favoritos para llevarse el título continental.

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