BUNDESLIGA | Inminente ascenso en Europa

Para el aficionado promedio del futbol europeo resulta un misterio la metodología utilizada por la UEFA para determinar el número de equipos que participan en sus competencias de clubes: la Champions League y la Liga de Europa. ¿Por qué participan 4 equipos españoles e ingleses por tan solo 3 de Alemania y Francia? La respuesta se encuentra en los coeficientes UEFA. Dichos coeficientes se basan en una clasificación que ordena a todos los clubes miembros de la UEFA, de acuerdo a resultados en los torneos antes mencionados en un periodo de 5 años.

Estos mismos coeficientes califican a cada una de las ligas de los países miembro y, desde el año 2000, dichos coeficientes han posicionado a las ligas inglesa, española e italiana como las 3 mejores del orbe otorgando a dichos países el derecho a inscribir a los 4 mejores equipos de su liga a la Liga de Campeones, competencia que le ha dado no solo prestigio sino también grandes retribuciones económicas a los participantes. Sin embargo, una mirada a los coeficientes del año en curso nos muestra un dato por demás interesante: Si las competencias europeas terminaran el día de hoy, la Bundesliga se colocaría como la 3ra mejor liga de Europa para la temporada 2010-2011 y la 2da mejor para la 2011-2012, a expensas de las competencias española e italiana respectivamente.

La Bundesliga es una competencia que carece del encanto global de otras ligas europeas. No cuenta con CR7’s o ‘Beckhams‘ haciendo anuncios de ropa interior ni tampoco ha logrado posicionar a sus clubes más grandes como marcas globales reconocidas en todo el planeta. También puede debatirse que, con excepción del Bayern Munich, no cuenta con equipos que pertenezcan a la elite europea, con aspiraciones reales de alzarse con la Liga de Campeones.

Por otro lado, se trata de la liga con mejores asistencias a los estadios, la que cuenta con las finanzas más sanas y la que, como muestran los coeficientes UEFA, cuenta con la mejor calidad en sus equipos de ‘clase media’. Existen escasos ‘Racings’ o ‘Wolverhamptons’ en Alemania y un simple vistazo a la tabla de posiciones de este año nos muestra como cualquier equipo es capaz de meterse a Europa o de pelear por el descenso.

Las políticas de la federación alemana obligan a que los equipos sean propiedad mayoritaria de los socios, De esta manera los aficionados de a pie han mantenido voz y voto en las decisiones del club, por lo que las decisiones dentro del mismo se han apegado, en la mayoría de los casos, a beneficios estrictamente deportivos. Esto contrasta con casos como el inglés, en el que la mayoría de los clubes de mayor prestigio de la liga han caído en manos de pocas y poderosas manos, ante el disgusto de sus aficionados que ven como SU amado equipo se convierte en el juguete personal de un jeque árabe o un petrolero ruso.

Los recientes resultados de sus selecciones juveniles así como el impacto que causó el equipo alemán en el pasado mundial de Sudáfrica, muestran que el trabajo de fuerzas básicas de los clubes alemanes es uno de los más sólidos y prolíficos de toda Europa. A diferencia de las ligas que se consideran como las mejores del mundo, el devenir de los clubes teutones depende cada vez en mayor medida de jugadores locales y menos de gastar millones de euros en figuras internacionales. Basta con ver el caso del subcampeón europeo, el Bayern Munich, quien cuenta en su alineación titular con 7 alemanes, 5 de los cuales son producto del trabajo en divisiones inferiores del club bávaro. Nombres como el de Thomas Müller o Mesut Özil son ya, a pesar de su corta edad, realidades del futbol mundial.

La temporada 2011-2012 verá la introducción del FAIR PLAY financiero de la UEFA que impedirá que equipos endeudados participen en las competiciones europeas y evitará que los equipos gasten más de lo que ganan. Este cambio en las reglas del futbol europeo hará que la buena administración de los clubes alemanes los ponga en posición de atraer cada vez mejores jugadores y de hacer frente a los gigantes europeos que, con contadas excepciones, en los últimos años han basado su éxito en un masivo endeudamiento o en el auspicio de multimillonarios.

El panorama luce cada vez más prometedor para el históricamente exitoso futbol alemán, y la balanza se inclina lenta pero inexorablemente hacia un cambio de jerarquías en Europa. No nos extrañe que, en tan solo algunos años más, la Bundesliga vuelva a tomar el lugar como la mejor liga del planeta.

(Por Benjamín Gutiérrez Becker y Carlos Chávez Becker)

Redacción ( Redacción )

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