Ocurrió en la segunda división B española. Se enfrentaban Lugo y Oviedo en el estadio Ángel Carro. Apenas habían transcurrido cinco minutos de partido cuando los visitantes abrieron el marcador por conducto de Óscar Martínez. Cuando el jugador fue a festejar con la afición ovetense, compuesta de dos mil seguidores, la valla y barandilla de la tribuna no aguantaron y se vinieron abajo.

Un total de 25 seguidores cayeron junto a la línea de cal que delimita la cancha. Afortunadamente no hubo consecuencias fatales que lamentar, todo quedó en un susto. El saldo fue de dos personas con contusiones y varias más con raspones.

Momentáneamente se suspendió el partido, mismo que se reanudó una vez que los caídos regresaron a las gradas. Al final el marcador final fue de 2-2.

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  • diegon

    ajale ta cabron