Actualidad, Irrelevante — Viernes 22, marzo 2013
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IrrelevanteUna noticia tan, pero tan instrascendente que leerla es cuestión de vida o muerte

Detrás de una historia de amor, un atlista

La artista serbia Marina Abramovic presentó la pieza La artista está presente, donde ella miraba en silencio durante un minuto a quien quisiera postrarse frente a sus ojos. Miles de personas lloraron, se rieron o se aburrieron frente a ella. Sin embargo hubo un asistente que le dio un giro a las cosas.

Abramovic nunca imaginó que entre las personas que se sentarían frente a ella aparecería Ulay, el hombre con quien vivió un apasionado romance en la década de los setenta del siglo pasado. “Tuvieron una relación amorosa intensa en los 70′s. Cuando vieron que ésta se venía abajo decidieron caminar la Muralla China, cada quien desde un extremo para encontrarse en el centro, darse un fuerte abrazo y no volver a verse”, detalla el sitio Adqat.

Se reencontraron después de casi 40 años y la escena, muy ajena a la ficción, le dio la vuelta al mundo. Al amparo de la sorpresa y de lo increíble, también hubo un asistente peculiar que quiso ver a Marina Abramovic, un aficionado del Atlas.

¿Cómo se llama? No sabemos. ¿Qué mosca le picó? Tampoco sabemos. Lo cierto es que forma parte del catálogo de la exposición y fue uno de los tantos que participó en el camino de un reencuentro inesperado, de una historia de amor bastante real.

Allí anduvo

Allí anduvo

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