Que le preguntaran a Fernando Lugo, presidente de Paraguay, qué opinaba sobre su compatriota Larissa Riquelme desencadenó una guerra verbal entre ambas partes.

Para el mandatario, la llamada “Novia del Mundial” no es una belleza sino todo lo contrario. Además, no la considera una diva como se presume que es Larissa. Con tres palabras, Lugo expresó su opinión sobre Riquelme: “horrible, horrible, horrible”.

Pues para luego es tarde, Larissa respondió. Lo hizo en defensa del género femenino, del pueblo paraguayo y por supuesto de su ego. Aquí la reacción de Larissa:

“No lo conozco, pero si esta es su forma de referirse al género femenino, tiene mucho que aprender. Habrá estado apurado o se asustó por la pregunta, sabemos que ya le involucraron con unas cuantas paraguayas. No puede decir que una paraguaya es ‘horrible’, porque eso es mentira, todas somos hermosas. Así no, Fernando Lugo, usted tiene que ser más caballero, tratar con delicadeza y con respeto a las mujeres de su país”.

¿Un presidente muy expresivo? ¿Una Larissa muy combativa?… quizá simplemente sea un esbozo de lo que significa el amor apache.