Corría apenas el minuto 5 el pasado miércoles en Oruro cuando Paolo Guerrero silenciaba el estadio Jesús Bermúdez para poner en ventaja al Corinthians. Lo que no se imaginaba el jugador peruano es que con su anotación, la vida de un pequeño sería cobrada.

Kevin Beltrán, un chico de 14 años, falleció este pasado miércoles en el San José-Corinthians cuando una bengala, arrojada por la afición brasileña, impactó en uno de sus ojos causándole muerte inmediata por pérdida de masa encefálica.

“Ha habido pérdida de masa encefálica debido al proyectil, un tubo de plástico, que penetró hasta la cavidad craneal, entonces, la muerte ha sido inmediata”, declaró José María Vargas, médico que atendió al joven.

La consternación y sentimiento de culpa se ha apoderado de la concentración del Timão, calificando como una “pérdida irreparable” el hecho y manifestando toda su “solidaridad” con la familia del chico boliviano. Corinthians estará de luto por siete días y jugará con una cinta negra sus próximos dos partidos, ante el Bragantino por el Campeonato Paulista y Millonarios por la Copa Libertadores.

Adenor Leonardo Bacchi, o mejor conocido como Tite, se mostró dolido por lo sucedido y que si por él fuera, cambiaría el título del Mundial de Clubes por la vida del chico.

“Yo cambiaría mi título mundial por la vida del chico”, afirmó el entrenador de Corinthians.

La policía boliviana mantiene detenidos a 5 hinchas brasileños en lo que resuelven el caso para encontrar al culpable. Por otro lado, Franz Choque, diputado de Oruro, ha declarado que el pueblo entero está de luto por la muerte de Beltrán y que ya se trabaja en una Ley que proteja a los espectadores y asistentes de espectáculos masivos para que eventos como éste no se vuelva a repetir.

Lee también   Fluminense, otro brasileño a cuartos
  • chivolo

    Lamentable pero. no se le puede hechar la culpa a las circunstancias, que si no hubieran anotado gol y hubiera quedado 0 a 0, que si se hubiera sentado en otro lado, que si el chavito no hubiera ido al estadio que si su papa no le dio dinero pal boleto, etc.. pobre QEPD! por algo estan prohibidas esas madres en algunos paises

  • JN

    Como es posible que en un negocio que mueve millones de dólares los dueños del estadio no quieran implementar un sistema de seguridad efectivo. Aquí tan culpable es el que aventó la bengala como el que la dejó pasar… y no me refiero al policía me refiero a los tacaños que no ponen guardias capacitados, perros, detectores o lo que sea necesario para que la hinchada no pase este tipo de artefactos. Hasta que no le caiga algo así a alquien de “importancia” verdad?

  • JR

    Me acordé del caso Miguel Ramirez, joven muerto en concierto de La Renga por una bengala que le atravesó el cuello, como les gusta tirar esas mamadas en Sudamerica. Deberían vender las bengalas solo con permisos.

  • Mithrandir

    Lo peor de esto (obvio, después del fallecimiento del joven), es que solo sancionaron al club con 60 días a puerta cerrada en toda competencia. Patético lo de la confederación, es para que los hubieran suspendido varios años de cualquier competencia continental y fuertes multas en millones de dólares.

  • Aronjimenez

    Pero la bengalas no son peligrosas lo que si es peligroso es tirarlas asia la gente ,pero como hay tanta gente loca me recordo un joven que creo q murio de lo mismo en el clasico america vs chivas un afisionado del ame tira una bengala el joven se asoma aver que era y sas muere

  • Miguel

    Así es, la bengala en sí no es peligrosa, se vuelve un peligro cuando las arrojan al campo o a la “barra”, afición visitante, si tienen los huevos para prender un artefacto así, deberían tenerlos para apagarlas en su propio lugar… En fin lamentable.

  • queeeeeeeeeee barbaridad

  • Nomás soy castroso

    Este no es el primer caso de estos, como bien se menciona en los comentarios anteriores, lo lamentable es aquel que lleva estos artefactos al estadio, ocultándose bajo el nombre de hincha, seguidor, fanático, aquellos que aún no entienden que este es un deporte espectáculo y no un nombre para tapar su falta de identidad (que algunos defienden como si su vida dependiera de ello) aquí el problema es la falta de respeto por el otro, el otro que es diferente y lamentablemente esa actitud de fanático, hincha o seguidor que antepone su idea por encima del otro es la que da pie a notas como esta.