Actualidad, Nacional — Sábado 20, abril 2013
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Entrañas de un ex “barra” puma

Operativo en CU

Operativo en CU

“Si hubiese sabido que el futbol iba a terminar en una historia de violencia, hubiese preferido no ser parte de la historia del futbol”, Teófilo Cubillas, ex astro peruano.

En los últimos años el futbol mexicano se ha empañado por un tema que debe ocupar y preocupar a todos sus protagonistas, la violencia. El fenómeno tiene como sede principal a los estadios, tanto en su interior como en sus inmediaciones. En ocasiones se expande a rincones lejanos a una cancha. Se señala a integrantes de porras y pseudoaficionados como responsables de provocarla, de alimentarla. No obstante hay corresponsabilidad de otras partes. De igual forma se ha dado paso al uso de un término ajeno a la tradición futbolística de nuestro país y que proviene de Sudamérica, forjándose una figura que genera alarma. Se habla de las barras, del barra.

Bajo este tenor, hay voces que desean pronunciarse al respecto. Son las voces del conflicto, las gargantas partícipes de violentar y distorsionar lo que en apariencia es un deporte, un espectáculo, una pasión. Apelan a su necesidad de expresarse y compartir sus experiencias amparándose en el remordimiento, en la culpa y en el anhelo de enderezar un camino que provoca angustias, miedos e insomnios. Tal es el caso de Scaramanga, un ex “barra” de Pumas.

Nos avocamos a emplear el seudónimo de Scaramanga (SC) por respeto a su temor. Solicita ocultar su identidad por seguridad pues teme a represalias y agresiones, a una consecuencia más grave. Así, quiere que su testimonio aparezca en este sitio.

¿Barras?

Ha proliferado el uso del término “barra” dentro del futbol mexicano. Su constante referencia en torno a la violencia se ha encasillado como parte casi obligatoria del lenguaje informativo y popular cuando se registran incidentes. Si se toma como parámetro el conocimiento que se tiene sobre barra bravas que imperan en el futbol sudamericano, nuestra liga es benevolente con tal acepción. No por ello deja de interesar y preocupar, mucho menos cuando la violencia va en aumento.

FS: ¿Barras? ¿Porras? ¿Qué son?

SC: Me parece alarmista llamar barras a las porras mexicanas. En Sudamérica, los barras controlan al club. No tenemos la logística de un barra brava, por ejemplo. Aquí todo mundo se quiere comer el pastel y estarse chingando entre ellos. Igual que allá, pero allá se andan matando. Allá los capos de las barras están vinculados a gente de la política, acá no, acá no hay cerebro para hacerlo. Aquí lo que nos falta son huevos. Aquí nadie tiene huevos para ir con un directivo y amenazarlo.

FS: ¿A qué atribuyes que se les identifique como barras? En este caso específico a integrantes de porras de los Pumas.

SC: Todo mundo dice que los que iniciamos con este movimiento fuimos nosotros y no, de hecho fue (Andrés) Fassi con la Ultra Tuza. No sé si todavía la sigue dirigiendo el Chino, que creo es un chileno, no estoy seguro, no lo conocí, pero a él lo trajo Fassi. A la fecha Fassi lo sigue negando, como siempre, igual Jesús Martínez; de allí empezó todo esto de los barras.

Nosotros (la Rebel) llegamos igual y con más fuerza porque Pumas es un equipo más importante que Pachuca y por la violencia, o sea porque muchos éramos jóvenes en la rebeldía total, no nos importaba nada. Se dio un fenómeno social muy, pero muy fuerte. Yo cuando iba a la escuela tenía problemas con aficionados del América por traer una playera de la Rebel, por ejemplo. Se querían pasar de lanza y yo solo pues estaba cañón. Si era de rifarte el físico incluso en el mismo Metro. Nos creíamos algo que no somos, es decir barras.

FS: En ese creerse algo que no son se dio pauta a la influencia sudamericana.

SC: Obviamente. Casi todos los cánticos que tenemos, casi todas las “barras” de México son influencia de Sudamérica, tanto de Uruguay y Argentina básicamente. De la 12 (barra de Boca Juniors), los Borrachos (barra de River Plate), del Rojo (Independiente). Las canciones nosotros las adaptábamos y los demás las adaptaban de nuestras canciones. Digamos que con ese síntoma de barrismo se vino a revolucionar la afición mexicana al estar cante y cante, salte y salte, moviendo la mano.

FS: ¿Y la violencia?

SC: Hubo un chisme de que habían venido de Sudamérica a dar clases de barrismo y de que íbamos a tomar clases de barrismo a Sudamérica. Eso es una estupidez. Agredimos por las ganas de agredir. En algún momento fuimos el estadio más inseguro de todo el país. No había porra que pudiera visitarnos, seguro, porque no lo permitíamos, porque nos les íbamos con todo. En ese tiempo teníamos 18 años y no nos importaba nada.

FS: Respecto a la Rebel, ¿hasta qué punto la satanización la propiciaron ustedes?

SC: Satanizaron mucho tiempo a la Rebel por el hecho de que nunca nos dejamos, yo creo que ese fue el principal factor. Siempre se quisieron pasar de lanza con nosotros y nunca nos dejamos. Nunca dejábamos a nadie solo. Sí creas mala fama. Íbamos de visita y era agarrarnos o con la tira o con la porra local. Era darnos con todo. De locales era agarrarnos con los que ya llegaban. A la afición que llegaba era a pegar.

FS: ¿Cómo denominarías a la Rebel hoy en día?

SC: Yo no la vería como barra. Es una porra, básicamente, como todas. Sí hay muchos miembros de todas, no solamente de la Rebel, que solamente van a beber, van a drogarse, van a buscar pelea, inclusive hasta a robar.

FS: Hablas de drogas, ¿cuáles? ¿Cómo la pasan?

SC: Fácil. En los calzones, en los tenis, en la gorra. O hay algunos que ya están de acuerdo con la seguridad. Hasta son estúpidos los policías, nunca te revisan las manos. Agarras tu gorra, tu bandera o lo que traigas y junto aprietas la mota, nunca te revisan las manos. La mota es la clásica de nosotros.

FS: Beber, drogarse, pelear, robar, ¿qué más?

SC: A jugadores sí se les ha amenazado, pero de forma light. No somos de llamarle a su casa o ir a su casa para armarle bronca. No tenemos el valor, afortunadamente. Pero sí estamos en el límite, va a llegar el momento en que esto se ponga peor.

Complicidades

Termina el partido entre Pumas y América en el Olímpico Universitario. El operativo de seguridad implementado para resguardar la integridad de todos los aficionados, con el fin de evitar enfrentamientos entre las porras, marcha a la perfección. Al menos así ocurre durante unos minutos.

Apenas abandonan el inmueble, integrantes de la Rebel e integrantes de La Monumental se enfrascan en una tétrica danza de golpes, patadas, lanzamiento de artefactos. Todos contra todos. Elementos policiacos, a pie y a caballo, rápido intervienen para apagar el fuego. Alguno que otro uniformado lo hace con exceso de macana.

No lo apagan del todo. A unos cuantos metros del estadio, sobre Avenida Insurgentes, un americanista corre, huye de un grupo de pumas que le persiguen enardecidos. Cargando un trapo de su equipo, el de amarillo y azul sube con toda prisa un puente peatonal. Se siente desesperado, acorralado. Su cuerpo ya no da para más y toma una decisión al ver que sus agresores están cerca.

“Se aventó del puente, se rompió las piernas. Al verlo allí, uno de nosotros todavía quiso pasarse de lanza. Muchos de nosotros lo paramos. ‘Ya está casi muerto, ya déjalo’, le dije. Y todo eso se dio en Insurgentes”, describe Scaramanga.

Fue consecuencia de una bronca en apariencia espontánea. Autoridades capitalinas tenían conocimiento de que alguna fatalidad podría ocurrir. Y no solamente eso, la solaparon desde el escritorio. “Estando Marcelo Ebrard en la SSPDF (Secretaría de Seguridad Pública capitalina) uno de nosotros se comunicó a la dependencia para pedir permiso de agarrarnos a golpes con los del América, con los de La Monumental. Nos dieron chance de agarrarnos a madrazos con las condiciones de que no fuera dentro del estadio, que no fuera en las instalaciones de la UNAM, así como tampoco tocar a los policías. Fue tan grave (lo del chico en el puente) que la propia policía, que antes nos decía ‘pártanse su madre chingón’, nos prohibió cualquier tipo de bronca”.

Corresponsabilidades

Se ha estigmatizado al aficionado puma. Por unos se condena a todos. Sin ser parte de porra alguna, seguidores del equipo universitario son tratados y calificados como vándalos, delincuentes y porros por el hecho de vestir la camiseta del club, e incluso por portar alguna prenda relacionada a la UNAM. Tal prejuicio pasa factura en aquellos que no la deben ni la temen, principalmente cuando la escuadra felina juega de visitante. “En algunos estados, seas o no seas de la porra, hay policías que te agreden simplemente por ser puma”, refiere Scaramanga. Es aquí cuando hace hincapié en algo que considera un foco rojo y que los medios no difunden. “Hay que decirlo, en algunos estadios del país son los propios policías quienes generan la violencia. Imagina llegar a un estadio y que te reciban apuntándote con armas largas”.

FS: ¿Les apuntan directamente con armas largas sin haber hecho nada?

SC: Sí, así es.

FS: ¿Bajo cuál argumento?

SC: De que estamos generando violencia, “ya estás haciendo tu desmadre”, así con esas palabras. “Ya van a empezar con su desmadre, ya mejor váyanse”, y siempre con esa palabra de “chilango”. Llegan con su “chilango” y “chilango”, de eso no te bajan.

Hay un asunto más grave aquí. Cuando yo fui a San Luis (los policías) también nos apuntaron con armas largas ¡adentro del estadio! Y no se dice. Ya le pasó a Los Libres, de Tigres, en Querétaro. A todas las porras les ha pasado. Yo mandé un escrito a varios periodistas pero pues no se meten en pedos, para los medios es más fácil seguir satanizando al chavo que está pegándole al policía.

FS: Ahonda con lo que pasó.

SC: Todo empezó porque el policía jaló a un niño y lo tiró. Nosotros le respondimos que se calmara. Entonces nos empezaron a amagar, nos empezaron a pegar con toletes, con armas. Yo fui y le dije al comandante que estaba allí: ‘No puedes traer un arma larga en un centro de espectáculos y esto es un centro de espectáculos’. Obviamente nos ignoró. Tomamos video, quisieron quitarnos los videos, las fotos, es decir los celulares. Esto ni siquiera es culpa del club, es culpa del estado, porque no puedes mandar a un tipo con un arma larga al interior de un estadio.

FS: ¿Y por qué no denuncian?

SC: Nadie nos hace caso. Nos ubican, siempre, como los malos.

FS: ¿En todos los estados les ocurre?

SC: El único estado, a la fecha, donde nos reciben con los brazos abiertos es Chiapas. Con la gente de Chiapas nos bajábamos de los camiones y nos decían ‘me regalas una foto’. Hasta la misma autoridad es muy diferente, muy diferente a la del resto del país. No es lo mismo estar con un policía en Chiapas que estar con uno en Guadalajara, Monterrey, que aparte ya ni siquiera son unos granaderos, son unos robocops. Están cubiertos por todos lados y tienen una macana tremenda, son de que te pegan y después te amuelan.

FS: Cuando no les apuntan con armas largas, ¿por qué los agreden?

SC: Siempre hay una provocación. La mayoría de las veces las provocaciones empiezan por la afición local, siempre, siempre. Te empiezan a aventar orines, te empiezan a aventar la chela, o simplemente la agresión verbal. Obviamente toda la bola de entre inadaptados y no, se van a calentar. Y la policía en lugar de calmar a los otros te calma a ti, pero te calma a toletazos.

FS: Y ustedes se prenden.

SC: Obviamente, no te vas a dejar pegar. Ya con eso sales más enojado (del estadio) y pues lo único que quieres es la agresión.

FS: Son los malos.

SC: Sí, claro. Conviene más provocarnos y echarnos la culpa en lugar de repartir responsabilidades a todos los que generamos violencia.

Algo que nos dio coraje. Fuimos 50 camiones a San Luis y solamente dejaron pasar a dos al estado. Y cuando tú ves la invasión de Tigres a la misma cancha te da coraje. Tuvimos que regresarnos, nos argumentaron que no teníamos boletaje, cuando en todas las canchas de futbol llegas con la carta del club a la taquilla y te dan mil boletos, boletos que pagas. No nos dejaron entrar porque somos la Rebel, porque existe el estigma de que somos lo peor.

Ya no más

El paso de los años, pérdidas irreparables, hallazgos de nuevos motivos de aliento y el retorno a la devoción futbolística engendrada en la infancia son factores que le obligaron a analizar su continuidad como “barra” de Pumas. Tomo la decisión de alejarse, de decir ya no más a un mundo que le ha traído penar.

FS: ¿Por qué decir adiós?

SC: Me salí porque cambia todo. Fue cuando los líderes empezaron a interesarse en hacer dinero que en generar pasión. Fue cuando el nombre de Orgullo Azul y Oro, que es Rebel, lo registró El Nariz, tanto el logotipo del puma con los huesos como el nombre los registró. Todos los puestos que se ponen afuera de CU y venden playeras con ese logo le pasan una lana. Este tipo ya se hizo de dinero por eso, se compró su camioneta, puso negocios. Todo gracias a lucrar con la banda.

El Nariz a lo que va es a hacer dinero. Eso ya hizo enojar a otros líderes, quienes le dicen que se quede con el negocio de las playeras y les deje a ellos el negocio con los boletos y los viajes. Es más, El Nariz ni siquiera le va a Pumas, le va a las Chivas. Eso fue lo que ya no soporté y me abrió los ojos.

FS: ¿Qué tan cerrados los tenías?

SC: Mucho, muchísimo. Empiezas a darte cuenta de cosas que no tenían que haber pasado. Recuerdo, por ejemplo, una vez en El Volcán contra Tigres. Se soltaron los golpes y picaron a uno de nosotros, a alguien que no le hace daño a nadie, que en su vida ha tirado un golpe.

FS: ¿Remordimientos?

SC: Claro. Son cosas de las que no me puedo quejar, unas las hice, otras no, pero pasaron. Ahora pienso en las consecuencias de lo que me puede pasar. Ves la vida de otra forma. También pegué, lastimé y pensar que alguien puede estar en un hospital por tu culpa no está chido. Lo hice siendo muy chavo, pero ahora si digo ‘qué poca madre la mía’.

FS: ¿En qué momento dejas de sentir el fútbol como una pasión de cancha?

SC: Cuando yo me adentré, obviamente como en todo, pues había alcohol, drogas, y todo. Lo bueno es que nunca te obligaban, si tú querías pues le entrabas. Yo me acuerdo que durante mucho tiempo ni tomé ni me metí nada. Ya después bebí. Inclusive yo les marqué el hecho de a qué íbamos, si a drogarse y beber o a ver a Pumas.

Un día caigo en cuenta que a mí me gusta ver a mi equipo, hablar del partido, que me puedo enojar con los errores de los Pikolines como puedo festejar un gol. Te remontas a la primera vez que pisas el Olímpico Universitario y te preguntas qué carajos. ¿Por qué desperdiciar lo que sí me gusta, lo que me divierte?

Ver a tu chava o a un familiar sufriendo por verte la cara toda golpeada, por saber si estarás vivo o no, te parte las bolas. Saber que has perdido a alguien querido y no pasaste tiempo con él o ella también cala. Cuando ves que este país está en la mierda por tanta pinche violencia, que hay ejecuciones todos los días, reflexionas y dices ‘no mames’.

FS: ¿Puedes dormir tranquilo?

SC: No, ya no se puede dormir tranquilo. Inclusive ya ni siquiera se puede andar tranquilo. Desgraciadamente hay gente que te ubica, te conoce y te la tiene cantada. O no cantada, pero si te llega a topar en la calle no se va a andar con cuentos.

FS: ¿Tanto así?

SC: Sí. A veces tengo miedo, y reconozco que me lo tengo ganado. No te estoy diciendo que maté a alguien, no, no. Pero bien pude haber evitado un golpe, haber auxiliado a un tipo descalabrado o impedir que alguien dañara de gravedad a otro. Ha habido casos donde de plano el odio entre un porrista y otro llega a los balazos. Yo no quiero eso, ya no quiero ser parte de la violencia en el futbol.

Las del adiós

Admite su culpa, admite sus responsabilidades. Se cuestiona cuántos más se atreverán a ello. Reconoce los esfuerzos que se hacen para erradicar la violencia, sin embargo los considera insuficientes si todos los actores involucrados no trabajan por igual para dicho propósito, si todas las medidas no son parejas tanto en aplicación como en sanción.

“Di un paso, no es suficiente. Todos somos culpables de lo que está pasando. Comencemos por aceptar nuestras responsabilidades en el fenómeno. Se persigue a las porras, ¿y quién le dice algo a los policías que usan armas largas para agredir sin motivos?”, concluye Scaramanga.

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36 comentarios

  • 1
    sepultura cósmica. dice:

    Esos pseudoaficionados de pumas. Primero que aprendan a bañarse porque apestan!

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  • 2
    Joe l'eventreur dice:

    Desde el anonimato siempre es más fácil, de cualquier manera siempre es bueno que alguien cambie para ‘bien’.

    Además les cuento una historia personal que tiene un poco que ver con la historia de SC, vivo en guadalajara y soy del Atlas y los sábados me voy caminando al Jalisco con uno de mis hermanos que le va al toluca,el para evitar problemas nunca se lleva nada con escudos por esos ‘aficionados’ radicales que hay en todos los equipos y nunca nos ha pasado nada. Pero en una ocasión camino al Jalisco para un Atlas-Cruz Azul me acompaño otro hermano que le va a los pumas y el se llevo su playera de PUmas y en el camino un loco del atlas le tira una patada por detrás y después de un par de insultos, no paso de ahí. Entiendo que no es lo más convencional pero cada quien debería de poder ponerse la playera de su equipo donde le de su gana sin tener miedos por que un loco o un grupo de locos te lleguen y te agarren a madrasos por no tener sus mismos gustos o “estar en su territorio”.

    De locos no? (o de vándalos) … Saludos!

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  • 3
    Batman dice:

    La policía genera la violencia,no existe la capacidad para controlar las consecuencias que conlleva el que dos fanáticadas se encuentren.

    La medida de los trapos fuera del estadio además de quitar color en el estadio fue inútil,hay que tomar otras medidas y son con gente de pantalón largo.

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    • 3.1
      Luid dice:

      En mi opinión creo que la mejor medida que se puede tomar es simplemente prohibir las barras, así de sencillo. Y volver al chiquitubum. La neta a mi me gustaba mas cuando el futbol era familiar, ahora es pura agresividad.

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  • 4
    Lucas dice:

    No es por defender o apoyar lo que dice el barra pero tiene razón en lo de los policías. Fui a un partido en Querétaro (no soy puma) y si ves a los polis con armas largas insultando a aficionados visitantes, diciéndoles que desmadrosos. Que allí también la Femexfut tome cartas en el asunto.

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    • 4.1
      Luixo dice:

      En pachuca no los bajan de marihuanos delincuentes (que muchos los son), pero a mí me revisaron hasta los huevos y yo sólo quería ver a mi equipo.
      Es mucho el estigma que ellos mismos han generado, pero es verdad que no son los únicos “delincuentes”

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      • 4.1.1
        Kall dice:

        Estos “barras” son los verdaderos villamelones del futbol, justifican su violencia con decir que apoyan a un equipo

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      • 4.1.2
        Canelo dice:

        Creo que eso es lo que más me molesta de La Rebel. Hicieron tanta fama, que a los aficionados universitarios nos tachan de inadaptados en todos lados. Mancharon el nombre del equipo representativo de la UNAM y lo peor del caso: SIN SER UNIVERSITARIOS. El problema de la violencia en el fútbol no es nuevo ni es particularmente en México, pero si se quiere trabajar en ello hay que hacer normas desde abajo hasta el punto más alto de su organigrama. No prohibiendo los trapos o las bufandas. El problema aquí es que, como en muchas otras cosas que ocurren en México, quieren tapar el sol con un dedo.

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  • 5
    pep dice:

    Desde el anonimato siempre es más fácil, de cualquier manera siempre es bueno que alguien cambie para ‘bien’.

    Además les cuento una historia personal que tiene un poco que ver con la historia de SC, vivo en guadalajara y soy del Atlas y los sábados me voy caminando al Jalisco con uno de mis hermanos que le va al toluca,el para evitar problemas nunca se lleva nada con escudos por esos ‘aficionados’ radicales que hay en todos los equipos y nunca nos ha pasado nada. Pero en una ocasión camino al Jalisco para un Atlas-Cruz Azul me acompaño otro hermano que le va a los pumas y el se llevo su playera de PUmas y en el camino un loco del atlas le tira una patada por detrás y después de un par de insultos, no paso de ahí. Entiendo que no es lo más convencional pero cada quien debería de poder ponerse la playera de su equipo donde le de su gana sin tener miedos por que un loco o un grupo de locos te lleguen y te agarren a madrasos por no tener sus mismos gustos o “estar en su territorio”.

    De locos no? (o de vándalos) … Saludos!

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    • 5.1
      pore dice:

      A mi me pasó algo parecido. Yo estaba afuera de metro Camarones (donde al parecer se junta una porra del América) y era día de partido, creo que de Copa. Entonces va pasando un chavo con una playera de los Pumas, y estos del América (Eran como diez o siete) lo empiezan a empujar y a patearle la mochila, y diciendole “Puto”. Entonces me pensé “Por qué llevar al futbol a esas instancias?”. Lo increíble era de que el chavo no se veía mal ni nada, aparte de que el partido de ese día ni era contra los Pumas.
      Muy buena la entrevista, por cierto. Pero también hay que ver que las “Porras” no son un pan de dios.

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  • 6
    Klab 6a dice:

    Una de las medidas de seguridad que he tomado es que si viajo a la capital para ver a Cruz Azul, nada mas lo hago al Estadio Azul.
    La temporada pasada tuve la oportunidad de ir a Chiapas con mi esposa, en una sección de palcos, donde no hay “barras” ni porras, cuando cae el autogol de Perea, la gente a los que estábamos de Azul, nos aventaron cerveza y orines, entonces, claro que calienta, aunque no seas agresivo o vayas en busca de generar violencia.
    Reflexioné acerca del porqué y leyendo en este momento el artículo, dos frases acudieron a mi mente las cuales comparto:

    “Las grandes congregaciones humanas están más sujetas a error que los individuos. Las pasiones se inflaman por simpatía, y el temor al castigo y el sentido de la vergüenza disminuyen al ser compartidos.”

    “Los individuos reunidos en una muchedumbre adquieren por su número un sentimiento de poder que da rienda suelta a instintos que, de hallarse solos, hubieran tenido que mantener refrenados.”

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  • 7

    Eso pasa cuando no se va por el amor a la camiseta

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  • 8
    trent88 dice:

    ¡Excelente entrevista!… con textos como este, nos damos cuenta que el problema de la violencia es mucho más dífiicl de resolver y sobre todo, los peligroso de los alcances que podría llegar a tener.

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  • 9
    Nino Canún dice:

    muchos pumas no son ninguna perita en dulce y se han ganado que los satanicen, pero eso no es motivo para que se condenen a muchos y menos para que toda la responsabilidad de la violencia caiga en ellos. Lo que dice sobre los chilangos es cierto, a mí me pasó en Guadalajara, la policía te trata mal desde que te ubica defeño seas de una porra o no.

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  • 10
    frank_snake dice:

    ahora que hagan una entrevista a un policia porque es solo un lado de la historia, ademas en muchas partes es parcial el tipejo ese respecto a la rebel…

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  • 11
    Jorge dice:

    Lamentablemente la mayoria de las personas que pertenece a las “barras” solo van a hacer desmadres, drogarse, robar, etc etc.. Si les preguntas que tal el partido, como lo vieron o que den su punto de vista, no saben absolutamente nada porque a veces ni si quiera ven el partido.

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  • 12

    Esto es un buen testimonio, y te das cuenta de que no es nada más meter más policias al estadio, sino que tienen que arrancar el problema de raíz, eliminando a los “lideres” de las barras, así poco a poco diminuir la violencia y por consecuencia la policia tampoco actuará de igual manera.

    Aunque se ve dificil, también es gran parte porque te estigmatizan como dice aquí, pero bien dice el dicho “create fama y echate a la amaca”

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  • 13
    Christian dice:

    Con respecto a lo que mencionaron del Pachuca es verdad, fueron ellos quienes trajeron el concepto de “barra” al futbol mexicano. Me consta porque el hermano de un amigo mio jugaba en pachuca justo cuando comenzaron con esto(no diré nombres para no quemar a nadie que al final no tiene que ver en este tema). Es una pena que cada que se les pregunta se hagan los desentendidos cuando bien saben que ellos lo iniciaron. Muchos de los integrantes de estos grupos hacen muchas cosas, menos apoyar y ver el futbol. Es una pena, ojalá pronto se tomen medidas reales para erradicar esto o si no, lo que erradicarán de los estadios será a los verdaderos y buenos aficionados.

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  • 14
    yorch dice:

    apenas martinalgui en elr ecord recomendo un documental de la bbc sobre la firma(asi se les dice en inglaterra a las porras) mas violenta de reino unido aunque entiendo poco el ingles te das cuenta como deben actuar las autoridades alla es primer mundo y aun asi no han erradicado el holliganismo pero lo tienen controlado

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    • 14.1
      jonn21500 dice:

      si se quiere acabar con las barras debe ser de raiz. empezando por los lideres de las barras y castigar a las directivas responsables de solapar estos actos. tambien se deberia castigar a Andres Fassi por ser el mayor responsable de haber traido a las barras. Ojala y en Mexico se haga como en inglaterra con el reporte taylor.

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  • 15
    El Gordo Tony dice:

    que mamada, eran amigos de los Libres y Lokos y hasta cervezas se pichaban, Samuel, Caballo y el Nariz, el aztecaso fue con pumas y tigres y lo pueden ver en youtube nadamás por hacer mas fama hacen y dicen lo que sea estos chavos

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    • 15.1
      Canelo dice:

      La Rebel y los Libres y Lokos sí eran amigos, tenían un “pacto” (Lo quisieron hacer así como el Liverpool y el Celtic) porque ambos equipos eran de Universidades Públicas. Cuando acababan los partidos se iban a chelear, pero una vez estando en Monterrey hubo pedos de borrachera y les partieron la madre a los de La Rebel, por eso ahora tanto odio entre ellos. Pero como dices, que mamada. Saludos.

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  • 16
    Juan Pérez dice:

    Creo conocer al tal “Nariz”, no sé si sea el mismo, pero en la FCPyS de CU a un tipo le dicen así y cuando lo veo esta tomando en la cancha de la facultad con puro cabrón que no pertenece a la UNAM o si pertenece, desperdicia su tiempo drogándose. El chiste es que hasta en el torneo de futból de la facultad anda metido. Cobra por entrar y mueve todos los hilos. Me da asco que tipos así anden por CU.

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  • 17
    Raúl dice:

    Qué es esto? El guión de “Hooligans: México”?

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  • 18
    ppppppp dice:

    Tiempo antes de entrar a la secundaria, por ahí del ’98-’99 iba con mi jefe al olímpico universitario cada 15 días, nunca nos perdíamos un juego… Yo estaba en la edad pendeja de que veía a la rebel y se me hacía lo más chingón del mundo al punto que convencía a mi jefe de que me llevara a esa sección aunque él no pudiera ver el juego a gusto por estarme cuidando. En ese entonces estaban de lado del palomar pegados a la cabecera sur. Recuerdo aquel mano muy popular sin playera de la boina y lentes (q.e.p.d. …no diré nombres) antes de que se colgara en los separos y fui por aproximadamente 7-8 años. Me tocó el cambio a lado del pebetero y me tocó el bicampeonato. Por el bicampeonato, los pumas y la rebel estaban en su máximo apogeo y empezó a llegar un chingo de gente que nada más iba por moda y por decirles a sus amiguitos cagones al día siguiente que habían estado en la rebel. Pa ese entonces ya podía ir yo solo a esa parte mientras mi jefe veía el partido desde otra sección. No soy fundador de esa “porra” (gracias a dios) ni nada de eso. Es más, en esos 7-8 años hablé 2 ó 3 veces con otras personas y ya. Me gustaba ir porque ninguna otra porra gritaba y alentaba con más huevos que la rebel. Nunca escuché una porra retumbar más que la goya y los partidos de libertadores y sudamericanas simplemente eran lo mejor cuando los veías desde el pebetero. Sin embargo empezó a crecer una mafia bien mal pedo al interior. Empezaron a llegar culeros más chicos que yo, que llegaban y me rodeaban y me preguntaban que de qué barrio era, que esa no era mi sección porque era de ellos y no tenía nada que hacer ahí cuando llevaba más tiempo que ellos yendo al estadio. Los que organizaban el pedo ahí y llevaban más tiempo que yo, no me decían nada porque me veían partido tras partido pero tampoco les decían nada a los otros chacas. Un día en un pumas-chivas un porro de no menos de 130 kilos y 1.80 de altura se clavaba entre la gente antes de entrar al pebetero. Empujó a mi jefe y me empujó a mí, le contesté con el clásico “qué te pasa pendejo?!” y el cabrón amagó con tirarme de las rampas de acceso hasta que lo detuvieron otros wueies de ahí, si no el wuei ahí me mataba. Partidos después, la salida del pebetero se empezó a hacer eterna porque empezaron el negocio de las caguamas a la salida del partido. La porra se convirtió en una mafia bien mal pedo, operada por gente que como dice el mano del reportaje ni le iba a pumas (también conocí a otro cabrón que le iba a las chivas y nada más iba a armar su desmadre so pretexto que estaba en la unam). No es posible que vayas a un estadio a lucrar con la banda pero sobre todo a armarle pedo a la gente de tu mismo equipo, no sólo eso, no se le debería de armar pedo a nadie. Ahora estoy por salir de la licenciatura en CU y me da un chingo de coraje cómo es que dejan a esa bola de mandriles hacer y deshacer a su gusto dentro del campus. Pero lo que más coraje me da es cómo me quitaron las ganas que me daban ir al estadio y esa ilusión de esperar cada domingo para ir a apoyar a mis pumas.

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  • 19
    AFC Ajax dice:

    La UNAM, escuela de escoria e inadaptados sociales, un asco, pero que puedes esperar de una escuela subsidiada que te cobra 1 peso por entrar

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  • 20
    VK dice:

    Interesante entrevista, desgraciadamente se ha pasado de ser un grupo de animación a un modus vivendi donde se involucra obviamente el dinero, el alcohol y las drogas, amén de la violencia contra el rival en turno, cosas por demás inadmisibles escudándose en el equipo del color que sea, que en este caso es Pumas y miren que yo soy aficionado al cuadro universitario y he dejado de asistir porque hasta entre ellos y a veces sin motivo aparente, se agarran a golpes.

    Lo del abuso policial es de plano el acabose, se ha comprobado en muchas ocasiones la falta de capacidad para detener a un simple sujeto, que se puede esperar cuando hablamos de cientos de -pseudo- aficionados enardecidos, a mi me ha tocado ver que agreden incluso a gente que va en familia sin importarles que hay niños de por medio; la porra de Tigres en el estadio de León es una de tantas pruebas de la ineptitud en el accionar de los cuerpos policíacos que en lugar de guardar el orden generan más violencia por medio de los golpes y qué decir de la intimidación y riesgo que provoca el que te encañonen con un arma.

    Mientras la FMF, directivas y las instancias gubernamentales no se involucren como debe ser para evitar este tipo de acciones, el cáncer de las “barras” y al violencia se seguirá expandiendo en todos los estadios y peor aún, a las calles donde ir con la playera de tu equipo favorito en cualquier lugar y día, será motivo de que te den de golpes o en el peor de los casos, que te maten.

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  • 21
    LUIS dice:

    Yo he ido varias veces a la rebel, por supuesto no me considero barrista ni parte de la rebel simplemente cuando voy, voy con el afán de apoyar a mis PUMAS, siendo sincero nunca he tenido pedos estando en el pebetero y tampoco cuando visitamos el azul o el azteca, solo vamos mis tíos y yo nos integramos a la porra y alentamos con todo nuestro corazón a pumas, no buscamos pedos y por lo mismo no los encontramos, se podrán decir muchas cosas de la rebel, pero por experiencia propia puedo decir que el ambiente si es un poco hostil pero a la vez se siente fraternidad y ganas de alentar a pumas, si no vas a armar pedo nadie te va a parar de culo nada mas por que si, de lo que si me he dado cuenta es que la rebel ha decaído mucho, yo empece a ir cuando tenia 14 años y era todo un carnaval todos cantaban, todos alentaban sin cesar, y eran un chingo de banda, y poco a poco fue disminuyendo, empezaron a lucrar con los boletos en reventa y el pebetero se lleno de gente huevona que ni canta y nada mas va a sentarse, digo no estoy en contra de eso, pero si van a sentarse esta el palomar o cabecera, etc. es una lastima como la rebel ha decaído. y para concluir siempre he estado en contra de la violencia en cualquier aspecto, y la idea mía de ir a la barra es apoyar a pumas, pero nunca causar una tragedia. siempre con la cabeza bien centrada en que solo es fútbol, y la violencia no cabe en un deporte tan hermoso, orgullo azul y oro.

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  • 22
    Eduardo dice:

    pues la verdad mis respetos a este cuate, algo asi he llegado a pensar…….arriesgar tu integridad por 11 weyes que no lo valen, aunque en la banda tengo aprecio, amor y comprension, algo dificil de encontrar…aunque…creo que es cierto porque tanto odio, y miren que soy porrista o barrista o como le llamen….pues si creo que este tipo me ha hecho reflexionar bastante……lo pensare jojojojojo
    Pero por mientras Awan7777e La Sangre Azul jeje

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