CHI 1-2 MIL | Pato jugó a la irreverencia

FOTO: AFP

Bajo una atmósfera candente por los escándalos del mandamás de Milán, Silvio Berlusconi, el equipo de Allegri se desentendió para bien de las posturas en contra que existen hacia su dirigente. Tanto a nivel político como futbolístico, Berlusconi no es del agrado de una gran mayoría; sin embargo eso poco influyó en los hombres cancha, quienes se enfocaron a jugar y ganar para conservar el liderato. Claro, no dejaron de rendirle un homenaje al primer ministro italiano llevando en la playera su firma; misma que un rebelde se despojó en un (in)consciente acto de irreverencia.

  • 1CHIEVO
  • 2MILAN
Chievo Verona: Sorrentino; Cesar, Morero, Rigoni, Mantovani; Frey, Pulzetti (Bogliacino 45´), Constant (Jokic 70´), Thereau (Moscardelli 81´); Pellisier, Fernandes. DT Stefano Pioli


Milán: Abbiati; Silva, Nesta, Antonini (Oddo 46´), Abate, Gattuso, Merkel (Boateng 74´), Van Bommel, Cassano (Pato 65´); Robinho, Ibrahimovic. DT Massimiliano Allegri
Goles: 0-1 Robinho (25´), 1-1 Fernandez (61´), 1-2 Pato (82´)
Árbitro: Luca Banti. Expulsó a Bostian Cesar al 83´.
Incidencias: Fecha 26. Partido efectuado en el Stadio Marc´Antonio Bentegodi

Varios factores rodeaban a este partido, entre ellos la presión a Gattuso luego de su altercado en Champions. De igual manera, los rossoneri pisaban Verona con el orgullo herido y sumamente afectado por la derrota ante Tottenham a mitad de semana. Había que reencontrarse y dignificarse con base en el futbol. Así lo hicieron.

A los 25 minutos, Robinho encontró el gol que los encaminaría a conservar la cima del Calcio. Al minuto 61 se llevaron un pequeño susto con el empate; Fernandes intentó derrumbarles la ilusión. Pero no contaban con Pato y sus irreverencias.

Las afrentas del carioca no fueron únicamente con el balón, sino también con sus emociones y convicciones. A ocho minutos del final, coge el balón en su costado izquierdo y enfila al área de Chievo: burla fácil a dos defensores, dejándolos como gelatinas desparramadas y como fieles testigos de la culminación de su obra, un golazo.

Tras la anotación, festejó como nunca. Expulsó el grito ahogado acumulado por tanto tiempo de pasar en la banca y con brincos parecía cantarle a Allegri: “aquí estoy”. Por si fuera poco, contrarió a su compañero y compatriota Robinho, quien con su gol festejó con mesura y presumiendo la playera, misma que traía la firma de Berlusconi.

Consciente o inconscientemente, Pato se rebeló al homenaje de Berlusconi; quizá tampoco esté de acuerdo con su forma de gobernar o de tomar decisiones adentro del club, más aún cuando él se sabe que no es titular. Pato, el héroe de este partido, se despojó de la playera para festejar y no le importó la amonestación: corrió como loco para recordarle a sus directivos que no está muerto, por el contrario está más que vivo y no está de acuerdo con algunas decisiones.

Elías Leonardo ( Elías )

Perfíl Futbolsapiens: Elías Leonardo
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  • Alkie

    Estuvo mejor el gol de Robinho, por la jugada y no por el gol en si.