En un Santiago Bernabéu bastante más despoblado de lo habitual, Real Madrid y Espanyol se enfrentaban en un choque de trámite, sin nada en juego, más allá de despedir la temporada de la mejor manera. El conjunto de Carlo Ancelotti sumaba tres partidos consecutivos sin ganar en Liga, su peor racha desde las cinco derrotas seguidas cosechadas en las últimas jornadas de la 08/09. Por su parte, los catalanes sabían que, de no ganar, cosecharían su peor racha sin victorias con Javier Aguirre como entrenador (ocho).

Un par de avisos visitantes fueron suficientes para despertar a los locales, que se volcaron sobre la portería de Casilla. Tras dos acciones – una de Bale y una de Benzema – el Madrid comenzó a llegar de forma continuada. Marcelo, Benzema y Ramos acosaban el arco visitante. Así, la primera parte se fue agotando sin que los blancos transformaran sus ocasiones, mientras que los periquitos apenas hacían acto de presencia.

La segunda mitad comenzó como había acabado la primera, con el Real Madrid buscando la ventaja. Sin la presencia de Cristiano Ronaldo, que se resintió de unas molestias durante el calentamiento, las mejores ocasiones las ponían Di María y Sergio Ramos. Sin embargo la ventaja la pondría Bale, tras una gran habilitación de Benzema.

Con el gol, el partido ganó en velocidad. Ambos equipos parecían dispuestos a dar espectáculo en el cierre de la campaña y los contragolpes en una y otra dirección se sucedían. No obstante, estos no consiguieron concretarse en acciones de suficiente peligro hasta los últimos cinco minutos de choque: a los 85′, Morata aumentó el marcador tras una acción rápida entre Sergio Ramos y Di María. Cuatro minutos más tarde, era Pizzi quien remataba a la red una contra subida por Sergio García.

 

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Información de: goal.com

  • Alejandro vera

    Cricri…cricri