Archivo para la categoría ‘Mexicanos en Europa’
por Barak Fever, el 11 de Febrero de 2010, 25 Comentarios
Uno 91… en un país donde la media mide un cuarto de metro menos. Flaco, desgarbado, con el pelo chino y seboso a medio cantar: largo, pero no mucho; y con un nombre común, pero que no dan ganas de decir. En lo que escribo “Francisco Javier Rodríguez” ya me llevé media columna.
Una mañana de otoño, a Daniel Guzmán le contaron que en el filial jugaba una torre infranqueable: un defensa de los que no encuentras entre un millón. Era jornada doble y el Guadalajara estaba en cuadro por lesiones y sanciones; aparte Guzmán no tenía jefe a quien rendirle cuentas, pues Jorge Vergara llegaría semanas después. Esto, junto al hecho de que los partidos jugados a mitad de semana pasan casi desapercibidos, hizo más sencilla la valiente decisión de poner al larguirucho de titular contra el Morelia.
Las crónicas de la época destacaron que “con base en una férrea defensa, Chivas volvió al triunfo”. El Maza, siempre congruente con su apariencia física, llevó el antiestético ‘44’ en la espalda, jugó los 90 minutos, su equipo no recibió gol y trepó al liderato de grupo. El debut soñado.
El problema vino tres días después: Chivas repitió alineación contra Pumas… y se comió siete. Cuando iban 2-1, Rodríguez cometió la grosería de retrasarla sin fuerza para Oswaldo, Trujillo interceptó la bola y así empezó la mayor humillación sufrida en la historia del Rebaño. Guzmán maldijo la hora en la que confió en las buenas referencias que le dieron de aquel tronco, y no volvió a convocarlo.
Maza volvió a Primera un año después, siguió exhibiendo por muchos torneos la torpeza con el balón y las distracciones del primer día; fue a Alemania 2006 y, cuando fichó por el PSV, hubo quien coronó a su representante, fuera quien fuera, como el mayor genio que pisó este planeta.
Ahora lleva el pelo corto, luce el mítico dorsal ‘4’ del eterno campeón holandés y es, en la temporada previa al Mundial, el mexicano con más minutos disputados entre todos los que juegan, o entrenan en Europa. Hay maderas que sí agarran el barniz.
Etiquetas: Maza Rodríguez, PSV
por Barak Fever, el 17 de Noviembre de 2009, 40 Comentarios

¿Qué vas a hacer hoy? ¿A dónde te irás de vacaciones en diciembre? ¿Cuáles son tus propósitos para año nuevo? ¿Qué vas a estudiar? ¿Cuántos hijos piensas tener? ¿A qué edad te quieres jubilar?
Nos pasamos la vida entera haciendo planes, fijándonos objetivos, evaluando riesgos, rompiéndonos la cabeza con dudas que parecen tener la mayor importancia; peleando, compitiendo, juzgando, desconfiando… Y la mayoría nos olvidamos de simplemente vivir, y de procurar hacernos la vida más placentera los unos a los otros.
Morir a los 31 años… perder a un hijo, debería estar prohibido por la ley naturaleza. ¿Cuántas cosas dejó para después Antonio de Nigris? ¿Cuántos asuntos quedaron pendientes para siempre en su agenda? ¿Cuánto tiempo le hubiera dedicado a su niña de haber sabido que los primeros instantes también eran los últimos?
La noticia de la muerte prematura de un conocido nos orilla, como ningún otro suceso, a reflexionar sobre nuestra propia existencia. ¿Y si me pasara a mí, o a alguien de mi casa? ¿Podría identificar los síntomas de un infarto? ¿Conozco algo de primeros auxilios? Y concluimos que no, que nosotros no tendremos tan mala suerte. Y una vez digerido el shock, retomamos nuestras preocupaciones diarias.
No seré yo quien idealice a de Nigris ahora que ya no está. No obviaré que para el aficionado estándar representaba más bien el arquetipo del futbolista maleta, y que luego de pasar por tantos equipos, la mayoría de nosotros ya ni siquiera sabía en qué club jugaba. Pero sí voy a destacar su legado: enseñarnos que el jugador mexicano no es necesariamente inmune al hambre de trascender fuera de su país.
Supo ganarse la vida en España, Colombia, Brasil, Turquía y Grecia. Conoció diferentes culturas, lenguas y cosmovisiones. Tuvo compañeros de todos los rincones del mundo. Sí: murió antes de tiempo, pero vivió más que la mayoría de futbolistas nacionales que morirán de viejos… pero sin jamás haberse atrevido.
Etiquetas: Antonio De Nigris
por Barak Fever, el 26 de Octubre de 2009, 21 Comentarios

Renovó Xavi, renovó Busquets… renovó Messi, y renovó Valdés. Rafa es el último de la fila y se le está yendo el tren de la continuidad en el FC Barcelona; tanto, que el entorno ya exige firmar con carácter de urgencia a Iniesta, y eso que su vínculo concluye hasta junio 2011.
Aunque el club insista en su voluntad de seguir contando con Márquez, el subtexto indica otra cosa. Para empezar, Guardiola alucina con un central de similares características (menos experimentado, igualmente distraído, mucho más impronunciable y todavía más lento que el mexicano), y para traerlo no quiso fijarse en el precio de la etiqueta, ni en las estrictas restricciones que ofrecía su garantía.
El domingo Chygrynkiy llegó recién recuperado de una lesión, y aún así salió titular junto al indiscutible y próximo capitán Piqué. Días atrás, Puyol confirmó un acuerdo con la directiva para prolongar tres años más su leyenda blaugrana. Y ahora, no parece haber demasiado interés en atar al cuarto defensa central del equipo.
El 6-1 al Zaragoza contrastó lo dispensable que se ha vuelto Rafa. Durante años el Barcelona solo pudo convertir en gol un tiro de esquina si Márquez cooperaba en la acción. Y si había un tiro libre a más de 25 metros de la portería, era él y sólo él quien podía ejecutarlo promisoriamente. Antier sin su intervención, el Barça anotó dos goles partiendo del córner y uno más en cobro de falta a larga distancia.
Para acabar de amolar el cuadro, la nueva obsesión culé se llama Cesc Fábregas y nadie imagina su presentación oficial con un dorsal diferente al ‘4′: número cargado de tanto simbolismo en Ciudad Condal.
Está visto que Guardiola es partidario de limpiar el vestidor cada temporada, independientemente del balance obtenido. Me parece que a Márquez (31 años y 31 lesiones para 2010) ya le toca.
Etiquetas: Barcelona, Rafa Márquez
por Barak Fever, el 28 de Septiembre de 2009, 23 Comentarios
Cuando salió la nota, nadie la tomó en serio: “Miguel Layún del Veracruz, a prueba en el Atalanta”. Fue publicada solo para llenar espacios en un día pobre de información, o de plano para pitorrearse de la anécdota… aprovechando el jocoso nombre del equipo. Todo indicaba que Layún iba al Atalanta Bergamasca nomás a mascar las primeras sílabas, así que muy pocos repararon en que ese club, aparte de poseer un escudo precioso y un uniforme como el del Inter, lleva varios años en la media tabla del Calcio: muy lejos del descenso.
Gracias a la gestión de Antonio de Nigris, las ligas de cada rincón de Europa ya han tenido alguna vez a un mexicano en nómina; pero la bota se resistía. En esta temporada ahí juegan 15 uruguayos, 7 daneses, 5 colombianos, 3 hondureños y 2 georgianos. Hasta Kenia, Albania, Angola, Japón o Argelia cuentan con un representante. ¡Imaginen las cifras acumuladas durante 111 años sin un solo mexicano!
Cuando Layún fue inscrito, estaba ante nosotros el entrañable relato de un joven que eligió la vía más inverosímil para hacer historia: llegar a la Serie A… desde Primera A. Wikipedia en español ofrece únicamente su estatura (1.76) y fecha de nacimiento. En inglés, apunta el invaluable dato de su apodo (Palito de pan), y le quita dos centímetros. Para la Wikipedia italiana, mide apenas 1.70. Yo agrego que es diestro, polivalente y de buena conducción.
Antes de su debut echaron al técnico que apostó por él, y la aventura de Layún amagaba con un desenlace tan patético como el de Pedro Pineda y Héctor Altamirano. Pero más bien, el nuevo entrenador tomó la decisión a la que nunca se atrevió el anterior: poner a jugar a Palito de pan.
Lo que sigue parece descabellado, pero ¿qué parte de esta historia no lo es? Si a la selección convocan hasta al Gringo y a Esqueda, no veo razón para negarle el chance a Layún, aunque sea por si las moscas. Yo nomás les cuento que Camoranesi llegó al Verona a los 24 años… ustedes pueden completar la historia.
Etiquetas: Atalanta, Miguel Layún
por Barak Fever, el 11 de Agosto de 2009, 7 Comentarios
Sonaba lógico y me lo creí. La perorata generalizada pregonaba que la selección no avanzaba porque sus futbolistas se resistían a dar el salto a Europa… Terminó Alemania 2006 y el sueño europeo se puso de moda: por primera vez contamos hasta a una docena de mexicanos lejos de nuestra nauseabunda liga. Recogeríamos los frutos de semejante avance en Sudáfrica 2010.
Y bien: la última temporada previa al Mundial ya arrancó. Es el cuarto año en el que podemos seguir semana a semana los andares de nuestros cracks por el Viejo Continente, y resulta que la selección está igual que siempre, por no decir peor que nunca.
Sálvense Márquez, Moreno, Vela y Guardado; los demás embajadores huelen en sus equipos peor que huevo podrido. ¿Dónde jugará Osorio si al Stuttgart ya le estorba tenerlo hasta en la banca? ¿Dónde lo hará Giovani si el Tottenham prefiere regalárselo a la selección con tal de no verlo? ¿Y dónde diablos jugará el pobre Guille? Vamos, que este año ni el mago que De Nigris tiene por representante pudo colarlo en mejor sitio que Azerbaiyán.

Salcido sigue en el PSV, pero va que vuela para engrosar la lista de mexicanos que nomás entrenan en Europa, de la cual su compadre Maza es socio distinguido. Al menos ya sabemos dónde entrenará Nery (aunque seamos incapaces de balbucear el nombrecito de su nuevo club), y también dónde jugará Bravo luego de no hallar asilo humanitario en el extranjero. Pero las incógnitas no paran ahí: ¿De veras jugará Layún en el Atalanta? ¿En serio debutará Jonathan con el Barça?
Me temo que la amonestación de Vela será otra vez lo más reseñable en el repaso dominical de los mexicanos en Europa. Lo bueno es que si mañana ganamos 1-0 y de dudoso penal olvidaremos todas nuestras penas… ya tendremos tiempo de repasarlas cuando toque perder en San José.
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por Barak Fever, el 21 de Julio de 2009, 3 Comentarios
Soy hijo único: jamás tuve que disputar atención ni espacio con nadie. Por lo mismo crecí ajeno a las eternas comparaciones entre hermanos, pero seguro que son irritantes: ¿Quién tiene más ordenado su cuarto? ¿Cuál saca mejores calificaciones? ¿Es Jonathan mejor que Giovani? ¿Podrá debutar en el Barcelona como su hermano? ¿Y si lo logra, correrá su misma suerte?

Jonathan Dos Santos nació apenas 11 meses después que Giovani. A su edad, su hermano ya había salido campeón del mundo Sub 17, alcanzado los cuartos de final en el mundial Sub 20, debutado en la sección mayor y en el primer equipo del FC Barcelona. Con sana envidia, Jonathan contempló a distancia el endiosamiento del hermano mayor.
Gio, que siempre lo opacó por su gol y rapidez, daba enormes saltos en las categorías inferiores del Barça, mientras el discreto Jona pulía pacientemente, eslabón por eslabón, sus dotes de clarividencia y su tan elogiada capacidad de sacrificio. En tanto, apenas se dejó ver en las selecciones menores que, prescindiendo de él, quedaron fuera de todos los mundiales.
Vivir a la sombra le ha permitido crecer y madurar libre del agobio que siempre acompañará a su hermano. Sin ruido alguno, Jona (capitán, goleador y campeón con el Barcelona Juvenil) fue convocado para hacer pretemporada junto a los integrantes del equipo más brillante de los últimos tiempos. Si bien la experiencia nos invita a la mesura y al escepticismo, no deberíamos obviar que el menor de los Dos Santos es producto de la mejor cantera que existe en el planeta… y experta en mediocampistas.
Encima tiene la lupa de quienes ven en él al irresponsable del hermano. En acercarse a Guardiola, y en distanciarse del déficit de éxito de su acomplejado padre está la tesis del arriero: no hay que llegar primero… hay que saber llegar.
Etiquetas: Giovani Dos Santos, Jonathan Dos Santos
por Barak Fever, el 2 de Junio de 2009, Sin Comentarios

Playeras estilo Rinbros con un feísimo estampado de Campeón. 87 soldados de la cerveza Sol, cuya única misión era ensuciar con sus letreritos toda escena susceptible de quedar perpetuada en la memoria. Un festejo tercermundista digno de una liga Neanderthal, que coronó al equipo menos malo de su torneo exprés.
Las ligas del futbol sapiens también concluyeron el domingo. Mucho se ha escrito ya del discreto, cuando no nulo rendimiento de los mexicanos en Europa; pero poco se ha dicho de los semidioses extranjeros que emigraron a un futbol de verdad en los últimos años.
Vicente Sánchez: Unánimemente elegido como el mejor futbolista que pasara por aquí en los últimos tiempos. Hace 18 meses que se fue al Schalke y desde entonces metió un solo gol. El equipo alemán quedó en octavo lugar… su peor registro en 10 años.
César Delgado: Quien no afirmase en algún momento de éxtasis que al Chelito le venía pequeña nuestra liga, puede tirar pedradas. Hace un año y medio por fin se fue y desde entonces completó el 25% de los partidos como titular amén de dos goles. Luego de salir campeón durante siete torneos seguidos, Lyon quedó tercero.
Aquivaldo Mosquera: El vanagloriado mejor defensa del futbol mexicano jamás logró afianzarse con la titularidad del Sevilla y, al no tener nivel para jugar en un equipo de Champions League, hoy encabeza la lista de transferibles.
Diego Colotto fue titular en apenas nueve partidos del Depor, Esteban Solari nomás metió un gol en el Almería (… y de penal), Emanuel Villa hizo tres con el Derby County y casi desciende a tercera división, igual que el Celta de Ariel Rosada.
Las ridículas fallas de Dante y Calero en la Gran Final retratan el nivel de nuestro grotesco torneo. El desempeño de sus figuras cuando salen a un mundo mejor no deja lugar al debate.
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por Barak Fever, el 12 de Mayo de 2009, 4 Comentarios
Amanece a las 3:30 de la mañana en Donetsk. El sol primaveral alumbra, pero no protege del frío hasta bien entrado el mes de junio. Nery se despierta maldiciendo a las cortinas y luego de ir al baño enciende su primer cigarro del día. Por la tarde viajará con sus compañeros hasta Estambul, donde mañana se juega la gran final de la Copa UEFA. La misma que alzó Hugo Sánchez hace 23 años… y que Castillo verá desde la tribuna.
Pensando en el partido más importante de su historia, el Shakhtar jugó el domingo contra el Zarya con un equipo formado por suplentes. Ni siquiera bajo esas circunstancias Nery fue convocado. Aunque su técnico Mircea Lucescu habla español, no le dirige la palabra ni por error. Castillo es, además del jugador más caro en la historia del club (20 millones de Euros), el futbolista más problemático con el que ha debido lidiar el veterano rumano. De él le disgustan sus lesiones, sus viajes, sus poses, su falta de compromiso y hasta su manera de mascar el chicle.
Llegados al aeropuerto, los lugareños despiden cálidamente a sus héroes Jadson, Srna y Fernandinho. Hasta el boliviano Martins recibe muestras de afecto, mientras Nery pasa tan inadvertido como el kinesiólogo del club.
No encontrarán estadísticas más deprimentes que las suyas en el panorama internacional. La última vez que jugó los 90 minutos de un partido fue hace dos años con el Olympiakos. A partir de ahí, sus máximos logros han sido anotar dos miserables goles (uno de penalti), y completar 71 minutos en un Manchester City –Tottenham.
Tras la ilusionante Copa América 2007, Nery Castillo no ha hecho ni medio mérito para ser seleccionado nacional. Dramas personales, descuidos y malas compañías lo han convertido en un espectro. Sólo en México nos creemos que sigue siendo futbolista.

Etiquetas: Nery Castillo, Shakhtar
por Barak Fever, el 26 de Abril de 2009, 1 Comentario

Eran 17 cuando los acabamos de contar. Nuestro sueño se hacía realidad. Durante años nos habían dicho que tener un buen puñado de futbolistas y entrenadores mexicanos en Europa era lo único que nos faltaba para dar el tan mentado salto de calidad. Ya no había lugar para excusas.
A media temporada repatriamos a Pável, Bravo y Galindo: disque para rescatar a la liga mexicana de su tirana insignificancia. Sin embargo, lo único que se trajeron los muy condenados del Viejo Continente fue viruela, sarampión y hasta influenza para las ya de por sí blandengues huestes de América, Tigres y Guadalajara. Nos quedaban 14… Trece, cuando echaron a Javier Aguirre.
Si somos serios en el análisis, aceptaremos que Maza, Guille y De Nigris no son material de selección, así que podemos tacharlos de la lista aún antes de su inminente regreso. Nos quedan 10.
Nery se murió en la nieve y ya nomás nos quedan nueve… Giovani nos salió teporocho y ya nomás nos quedan ocho… A Osorio lo infectó un filete, y ya nomás nos quedan siete.
Entre ellos Salcido, que tuvo un año deprimente. Vela y Moreno, que siguen siendo figuras del futuro y por lo tanto, no del presente. Y como ayer nos echaron al bien amado Martín Vásquez del Bayern Munich, debo decir que durante todo el ejercicio 2008-09 México tuvo a tan sólo tres embajadores más o menos dignos en Europa: Hugo Sánchez, quien salvó del descenso al Almería con cinco semanas de anticipación; Rafa Márquez, nuestro único consagrado; y Andrés Guardado, todo un referente en La Coruña.
Pero en su momento Hugo no fue Dios, se la hicimos de tos, y a la selección le quedan dos. Y si recordamos que cuando viste de verde, Rafa suele ser bastante inoportuno, la verdad nos queda uno. Ojalá Guardado no haga una bobada, pues entonces sí, nos quedaría nada, nada, nada.
Etiquetas: Aarón Galindo, Andrés Guardado, Antonio De Nigris, Carlos Salcido, Carlos Vela, Giovani Dos Santos, Guille Franco, Héctor Moreno, Hugo Sánchez, Javier Aguirre, Maza Rodríguez, Mexicanos en Europa, Nery Castillo, Omar Bravo, Pavel Pardo, Rafa Márquez, Ricardo Osorio
por Barak Fever, el 11 de Abril de 2009, 1 Comentario

Ni siquiera tuvo que recurrir a un jalón, a una patada o a una protesta. Se limitó a retrasar el cobro de una falta al minuto 90. Todo un dandi.
Con la eliminatoria resuelta, Rafa Márquez provocó la acumulación de tarjetas. Hoy no estará en Múnich, pero a cambio jugará las semifinales sin condicionantes: una oda al compromiso. Es el Márquez de los pases de 50 metros al pie, el de las anticipaciones oportunas, el de las barridas milimétricas. Titular base en el equipo más bello de los últimos tiempos.
El tema es recurrente en cine y literatura, y a pesar de brillantes esfuerzos (Dr. Jekyll y Mr. Hyde, El club de la pelea…) nadie como él ha expuesto con semejante precisión los avatares de la dualidad humana.
Viajar 22 horas le da güeva, jugar en San Salvador le causa poco menos que urticaria y aunque es el único privilegiado que no comparte cuarto durante las concentraciones, ducharse al lado de Luisito Pérez luego de entrenar le resulta muy poco estimulante.
Entonces se pone en plan cremoso, se permite distracciones que nunca le perdonarían en su club y se transforma en un defensa cochino. Su relación con la selección es enfermiza, perjudica a ambas partes y debería cortarse por lo sano.
Rafa tiene 30 años: la edad justa para renunciar al Tri. Ejemplos de figuras que se han retirado prematuramente de su selección están al alcance en los cuatro puntos cardinales. En el pasado y en el presente. La mayoría de ellos regresa para jugar el Mundial, y son tan buenos que para entonces no hay quien se los eche en cara.
La popularidad de Rafa no caería… básicamente porque ya está por los suelos. Además, en este país Oswaldo Sánchez, Omar Bravo y Memo Ochoa son los auténticos ídolos. La selección no le debe nada a Márquez, y él tampoco está en deuda con la selección. A mano, pues.
Etiquetas: Barcelona, Gigante de Concacaf, Rafa Márquez
por Barak Fever, el 2 de Febrero de 2009, 1 Comentario

Saben mis allegados que soy incapaz de responder al teléfono, atender a cualquier pregunta, o ir al baño mientras esté jugando el Barcelona. Mucho menos puedo cambiarle a medio partido, así informen en la transmisión que en el canal de al lado el Deportivo ya gana 1-0, 2-0, ¡3-0! Cándido de mí, el domingo pensé que alguno de esos goles que caían en La Coruña, bien podía ser obra de Omarcito. Al rato me desengañé: Omarcito no anotó. Ni siquiera jugó.
Ya no es que se haya hecho expulsar dos partidos, justo cuando le tocaban Barcelona y Real Madrid. El problema es que Bravo no ha logrado ni siquiera generar las 10 jugadas de peligro que todos sabemos necesita para poder marcar un gol. Y ya es febrero. En México no bajamos de ratero al refuerzo extranjero que osa presentar tan pobre rendimiento.
Bravo tiene a tres delanteros por encima de él, y por si fuera poco, en el partido del domingo debutó un francés del equipo filial, que marginó al mexicano hasta la quinta opción en ataque. Y el Depor juega nomás con uno en punta.
A la selección podrá faltarle entrega, estrategia y planeación, pero no goles: la única sustancia que permite ganar un partido. Borgetti y Cuauhtémoc se encargaron muy bien de su producción en el pasado inmediato, pero ya no están para esos trotes. Estoy convencido de que Vela y Giovani sabrán cómo gestionar tan importante fábrica, pero aún están verdes para asumir semejante encargo.
Asistimos pues a un eslabón perdido entre los delanteros que ya no, y aquellos que todavía no. Es aquí donde a los Sabah, Ochoa, Kikín y Bravo les tocaba entrar en escena. Sin afán de cuestionar la mexicanidad de Vuoso, Guille o Nery, es por culpa de esta generación sin gol que la selección recurre a delanteros formados en el extranjero. Aunque sean de medio pelo.
Etiquetas: Cuauhtémoc Blanco, Gigante de Concacaf, Omar Bravo
por Barak Fever, el 5 de Enero de 2009, 1 Comentario

“You’re a lucky man” me dijo a media sonrisa el hombre grande. Me gustaría haberle respondido “and you’re a good person”, pero apenas atiné a escupir un cínico “yes I know”. Segundos antes, buscaba mi mugre boleto hasta por debajo de la bragueta mientras todos abordaban el avión. Fue entonces cuando el gringo gigantón acudió a la puerta 17 en rescate de aquel desesperado con cara de imbécil: indudablemente el tal Mr. Fever a quien pertenecía el pase de abordar que se encontró en el baño.
Mientras el resto de mis compañeros iban apretados como sardinas en los asientillos de Japan Airlines, a mí me tocó una salida de emergencia con dos metros de llanura para estirarme a gusto las 16 horas de vuelo. Llegado a China no se me ocurrió mejor cosa que perder en el autobús mi cartera, viáticos de un mes incluidos… misma que un buen hombre me devolvió al día siguiente, y sin haberle pellizcado un solo billete.
Por más que le huyo a la suerte, ésta se aferra en perseguirme allá por donde vaya: vuelo que doy por perdido por llegar tarde, vuelo demorado; celular que olvido en la mesa, celular recuperado. Tener suerte es mucho más que pasar por ahí en el lugar justo, en el momento adecuado. Y Hugo Sánchez, con la misma polo roja de hace tres años, posee muchísima más que cualquiera de nosotros.
Todos sabemos que no dirige ni papa, pero por algo ganó el único bicampeonato de la historia contemporánea. Y por algo salió tercero en la Copa América… y por algo la selección de Eriksson es tan mala, incluso comparada con la suya. Aunque a tantos les duela, por algo le ganó al Betis. Y por algo triunfará en el Almería.
Si los mexicanos no tenemos suerte, reclámenle a Hugo… él se quedó con toda.
Etiquetas: Hugo Sánchez
por Barak Fever, el 27 de Octubre de 2008, Sin Comentarios

Abro el periódico del lunes. Me salto la crónica, reacciones y demás paja alrededor del clásico para centrarme en las tablas de puntuación. Entonces, paso a ojear el goleo individual: Mancilla, Lobos, Bogado, Piriz, Benítez, Mendoza, Itamar y Rodallega… En la columna de al lado desfilan Chile, Argentina, Paraguay, Uruguay, Ecuador, Perú, Brasil y Colombia. Nomás me falta México y… ¡Lotería! En su propia liga, nuestros delanteros aparecen hasta el noveno lugar del continente.
Gracias a Dios ahora los mejores artilleros del país juegan en Europa. Así que me voy a las últimas páginas para ver cómo les fue a nuestros embajadores del gol. En el encabezado De Nigris por fin metió gol en Turquía, señal inequívoca de que para variar, no pasó nada en España ni en Inglaterra. Bravo: cero minutos, cero goles. Guille: ningún minuto, ningún gol. Nery: nada de nada. Gio: sin minutos y sin goles. Vela: no jugó, tampoco anotó.
Me lanzo al sótano para rescatar el ábaco de mi niñez y las secciones deportivas de los 10 últimos lunes. Empiezo a contar, bueno de hecho nunca empiezo porque entre los seis delanteros no han hecho ningún gol, ni un solo gol en lo que llevamos de temporada.
Poseído, corro en bici hacia la hemeroteca para toparme con los fracasos de Cuauhtémoc, Palencia, Ochoa, Kikín y Borgetti. Hace 15 años que no tenemos un delantero decente en Europa. Y es que apenas se hizo mexicano, hasta Nery dejó de marcar goles.
De vuelta a casa entiendo por qué solemos inflar a semifutbolistas del tamaño de Omar Arellano. Ahora sé porqué estamos como estamos: No importa cuántos defensas triunfen afuera, porque en México no hay quien meta goles. Y sobra decir que sin goles no hay victorias.
Etiquetas: Antonio De Nigris, Carlos Vela, Giovani Dos Santos, Guille Franco, Neanderthal, Nery Castillo, Omar Bravo
por Barak Fever, el 23 de Septiembre de 2008, Sin Comentarios

Nunca tuve más frío que aquella medianoche de febrero en Pamplona. Apenas salí del estadio, el aguanieve se abalanzó sobre mí, empujada violentamente por un viento obsesionado en impedir que llegara hasta el coche.
Aún así lo logré: la espalda empapada, los pies húmedos, las orejas congeladas; y mis manos… ¿dónde quedaron mis manos? El pánico duró el instante justo que tardé en corroborar que, como siempre, estaban allí: al final de mis brazos, aunque no las sintiera. Por aquel entonces _estábamos en 2005_ Javier Aguirre ya se había tragado tres inviernos en el Atlético Osasuna. Le faltaba uno más para consagrarse como el mejor técnico en la historia del club y marcharse al cálido Madrid.
En el verano pasado, un equipillo desconocido llamado Getafe había ascendido a primera división. Su presidente necesitaba un técnico joven y ambicioso para encarar el reto de la supervivencia y cuando leyó en el periódico que Hugo Sánchez, el de los pichichis, había salido campeón en México, le pareció una buena idea.
Hugo acudió al llamado, se entrevistó con el presi en Madrid y decidió quedarse en los Pumas. Era demasiado riesgo y no quería sacrificarse… mejor esperaría al Real Madrid. Cuatro años después, el Getafe es doble subcampeón de Copa, por poco gana la UEFA y se ha convertido en el mejor escaparate de entrenadores que se conozca en España. Su proyecto está afianzado en primera, mientras Hugo está… ¿en dónde está Hugo?
Aguirre suma siete temporadas ininterrumpidas en la liga española, dirige al mejor Atlético de los últimos 12 años y conserva su peculiar récord: jamás en su carrera lo han echado… Hugo sigue esperando junto a la loca del muelle.
Y es que los éxitos de Aguirre le han cobrado un millón de canas, pero no han conseguido que algún club europeo voltee al mercado de entrenadores mexicanos. Sálvense sus becarios Ambriz y Arellano, o el insólito caso de Martín Vásquez, ningún colega parece dispuesto a seguir su ejemplo.
Es más fácil rendirse a los intereses de un promotor y esperar a que vuelva a perder el Necaxa de en turno.
Etiquetas: Hugo Sánchez, Javier Aguirre
por Barak Fever, el 1 de Septiembre de 2008, Sin Comentarios
Quién sabe por qué le pusieron nombre ruso. Seguro no fue por el rostro. El caso es que un día lo descubrieron jugando en Guadalajara y, como buen adelantado a su época, debutó a los 17 años en tiempos en que en el futbol mexicano, nadie se atrevía con menos de 22. Nunca fue suplente.
Era lateral, la posición en la que inician todos con tal de jugar. 450 partidos, 3 Mundiales y unos cuantos millones de dólares después, el bebé decidió salirse de casa. Ya tenía 30 años. ¿Qué está haciendo este güey?, se preguntaron los mismos amigotes que años atrás no dieron crédito a su desvergüenza de invitar a salir a la despampanante Ana La Salvia, actriz y conductora venezolana con la que acabó andando por varios años.
Y es que si alguien se tiene fe en esta vida ese es Pável Pardo quien, desoyendo a las malas influencias, decidió quedarse en Alemania tras hacer un Mundial discretito en 2006. Los más condescendientes proyectábamos que su aventura de rebelde tardío duraría dos años cuando mucho. Es decir, a estas alturas ya tendría que estar de regreso.
Pero Pável prefirió salir campeón contra todo pronóstico. Y volverse capitán, desafiando paradigmas. Y convertirse en uno de los cinco mejores jugadores de la Bundesliga, haciendo papilla cualquier lógica establecida.

Tras su confusa deserción de la Copa América, aún le quedaba un saldo pendiente vestido de verde. Entonces vino al Estadio Azteca como uno más en la selección más esperanzadora de todos los tiempos. Y terminó por salvar los frijoles del fuego, al marcar los goles que no pudieron concretar las jóvenes maravillas de la Liga Premier, ni tampoco nuestros semidioses del futbol español.
Y lo hizo porque es el mejor. No importa que carezca de la fama mundial de Rafael Márquez, o que ni siquiera goce de la popularidad doméstica de Omar Bravo. Tampoco es imperativo que atesore la juventud de Andrés Guardado, ni que le envuelva la mercadotecnia de Giovani Dos Santos. Pável es el mejor de todos. Aunque tenga que venir alguien como yo para hacerle justicia.
Etiquetas: Pavel Pardo