La Copa de la Liga

la_copa_de
Al anochecer me acordé: ¿qué no era hoy la final de la Libertadores? Prendí la tele. Sí, sí era. Fluminense ganaba 2-1 el partido de vuelta y perdía 4-5 en el global. Bostecé. Se jugaba el segundo tiempo y se jugaba bien, pero yo tenía una flojera que parecían tres.

Cuando había decidido abandonar la sala y dejar hablando sola a la TV, cayó el gol del empate. Aunque los narradores vislumbraban una goleada histórica, no hubo más que tiempos extra. Entonces ocurrió lo de siempre: muy poco futbol, jugadores acalambrados o en un pie y, en consecuencia, dos equipos rezando por el silbatazo final para jugar su muerte en un volado.

¿Qué nadie repara en la urgencia de corregir el reglamento para autorizar al menos un par de cambios extra en los tiempos del mismo nombre?, reflexioné. Si no lo hacen por la integridad del jugador, al menos que sea en nombre del espectáculo porque esa media hora más de futbol suele convertirse en un insufrible bodrio.

En medio de mi indignación, la cosa se puso buena en los minutos previos a los penales. Llegados ahí, Fluminense falló todos sus tiros y la Copa Libertadores se fue a las humildes vitrinas de un equipo con espantoso nombre: Liga. Colorín colorado, el ejercicio futbolero 2007-2008 se había acabado.

Si ayer los periódicos le cedieron tinta a lo acontecido en Maracaná, fue porque terminados el Clausura y la Euro, y con un futbol de estufa al que no le prende el gas, había que llenar espacios como fuera. Y si hoy soy el único tarado que dedica su columna a la Copa Libertadores es debido al respeto que aún merece esta competencia internacional por la que tanto lloramos los mexicanos para poder participar.

Liga y Fluminense nos regalaron una decena de goles, remontadas y dramatismo en dos finales que pararon corazones a lo ancho de Ecuador y a lo largo de Río, pero que pasaron casi desapercibidas en el resto del continente. Y ni hablar de un planeta que por hoy sólo tiene ojos para la selección española.

Muy diferente hubiera sido un Boca – América: la final soñada, la final ideal, la final que no fue. Lo constante es que un nuevo país se llevó la Copa Libertadores.

Ecuador, ya. Colombia, ya. Brasil, Argentina y Uruguay, por supuesto. Chile y Paraguay, también. ¿México, para cuándo? Ya pasaron 11 Copas Libertadores y siete Copas América. Seguimos contando.

Barak Fever ( barak )

Perfíl Futbolsapiens: Barak Fever
Sígueme en:

Desde la web

  • Pedro Lugo

    Sé que es una columna vieja, pero que chingona está =)