Ni queso, ni jamón. Tampoco fruta, leche, ni yogurt. Ni siquiera hallé mantequilla en el refri. ¿Por qué no aproveché el puente para hacer el súper? Husmeando en la también desolada despensa me topé con unas galletas de buen ver e instantes después, de buen comer. Justo cuando terminé de recoger las migajas, pensé en revisar la fecha de caducidad: agosto 2008. Entonces me acordé de él.
Como el Camerún de Milla, la Colombia de Valderrama, el Irán de Ali Daei, y toda selección de segunda, hoy le prendemos veladoras de cara al Mundial a un jugador de 37 años, y nos horrorizamos porque va a jugar en Primera A… como si el nivel de nuestra primera división fuera otro pedo.
Cuauhtémoc Blanco fue listo al escoger el puerto como destino: si asciende agrandará su leyenda; y si no, pues no. “Más vale subir con Veracruz que bajar con Querétaro”, habrá reflexionado. Seamos objetivos: Cuauhtémoc lleva 3 años en una liga en desarrollo como la MLS, y sus números de la última temporada (5 goles -3 de penal- y 8 pases a gol) son más bien pobres. Por lo demás, escandalicémonos lo que nos dé la gana, que juegue donde juegue, su rendimiento en el Mundial será el mismito.
Si en la flor de su juventud, Cuau apenas pudo meterle un gol a Bélgica en Francia ’98, y otro más a Croacia (de penal, por cierto) en un deslucido Corea-Japón 2002… ¿qué milagro esperan ahora? El mismísimo Hugo Sánchez en plenitud pasó de noche por México ’86… ¿cómo fantasear con algo diferente en Estados Unidos ’94?
Tenemos récord de seleccionados en la nómina de clubes europeos, hemos convocado hasta a cinco mexicanos nacidos en Argentina y Brasil… y nuestro mejor futbolista sigue siendo el mismo desde hace 15 años. A nuestros ojos, este Blanco nunca se percude. Al futbol mexicano también le urge ir al súper.
Si alguien se ha ganado a pulso el mote de Mr. Contracrónica, ese es sin duda Cuauhtémoc Blanco. Ahora que confirmó su regreso al futbol mexicano, es buen momento para recordar el más reciente (y les prometo que no último) seguimiento a su figura. Ojalá que en Veracruz no se le olvide el inglés.
Hoy era el día en que planeaba inaugurar con bombo y platillo el Reto Champions: la sección en la que podrás ganar la camiseta de tu equipo favorito a través del Fantasy de la Champions League. Te iba a hablar de las bases y condiciones, del proceso para obtener tu clave y todo eso, pero no contaba con que los señores de uefa.com la hicieran tanto de emoción y que, a cinco días de que empiece el gran evento, su página del Fantasy continúe trabada en el “Próximamente…”, por más que le aprietes F5. De modo que sólo me resta invitarte a que estés muy pendiente de aquí al martes, antes de las 13:45 hrs, para inscribir a tu equipo y competir contra todos los demás por el cotizado segundo lugar (ni sueñes con el primero, que ese lo gano yo sin bajarme del autobús).
Si aún no lo has hecho, hoy es un buen día para que te inscribas gratis y sin compromiso al blog, ya sea por medio de tu e-mail (arribita a la derecha), a través de tu aplicación preferida (Google Reader, NetVibes, My Yahoo… también a tu derecha), sin olvidar Twitter ni Facebook (hasta abajo de la pantalla). Como ves, en FutbolSapiens tenemos más planes de suscripción que Telcel. Recuerda que sólo los suscriptores tendrán derecho a participar en el Reto Champions.
A su vez, te notifico que hoy a media noche se cierran las votaciones del agarrón entre diosas que programamos esta semana en las Pelotas de Oro. ¡No permitas que tu consentida quede eliminada!… Y ya que estamos de avisos, por fin hoy jueves empieza la temporada de la NFL (Tennessee-Pittsburgh), por si se te había olvidado.
En fin, día movidito el de ayer: España, Inglaterra y Paraguay están en el Mundial, y ya son 12; mientras tres elefantes (Francia, Argentina y Portugal) siguen columpiándose sobre la tela de una araña. Eso sí: ni el mismísimo Josmar fue capaz de robarle protagonismo a Cuauhtémoc Blanco. Decían que estaba acabado, semi jubilado en la MLS, gordo, lento… Y aquí lo tenemos, más indispensable que nunca: titular indiscutible, capitán, goleador, santo puesto de cabeza y hasta en la lista de los latinos más guapos.
Y aunque ya nadie sea capaz de concebir al Tri en Sudáfrica sin el Cuau, con todo y sus 37 tacos y medio… aquí les dejo la Contracrónica de esta semana: la del día de su disque despedida.
ACTUALIZACIÓN: ¡Por fin abrieron las inscripciones al Fantasy en uefa.com! Existen dos formas para que recibas la contraseña para participar en la liga privada de FutbolSapiens: enviándonos tu correo electrónico en el campo de suscripciones, o haciéndote fan en Facebook. En ambos casos te enviaremos la password a tu e-mail.
Saben mis allegados que soy incapaz de responder al teléfono, atender a cualquier pregunta, o ir al baño mientras esté jugando el Barcelona. Mucho menos puedo cambiarle a medio partido, así informen en la transmisión que en el canal de al lado el Deportivo ya gana 1-0, 2-0, ¡3-0! Cándido de mí, el domingo pensé que alguno de esos goles que caían en La Coruña, bien podía ser obra de Omarcito. Al rato me desengañé: Omarcito no anotó. Ni siquiera jugó.
Ya no es que se haya hecho expulsar dos partidos, justo cuando le tocaban Barcelona y Real Madrid. El problema es que Bravo no ha logrado ni siquiera generar las 10 jugadas de peligro que todos sabemos necesita para poder marcar un gol. Y ya es febrero. En México no bajamos de ratero al refuerzo extranjero que osa presentar tan pobre rendimiento.
Bravo tiene a tres delanteros por encima de él, y por si fuera poco, en el partido del domingo debutó un francés del equipo filial, que marginó al mexicano hasta la quinta opción en ataque. Y el Depor juega nomás con uno en punta.
A la selección podrá faltarle entrega, estrategia y planeación, pero no goles: la única sustancia que permite ganar un partido. Borgetti y Cuauhtémoc se encargaron muy bien de su producción en el pasado inmediato, pero ya no están para esos trotes. Estoy convencido de que Vela y Giovani sabrán cómo gestionar tan importante fábrica, pero aún están verdes para asumir semejante encargo.
Asistimos pues a un eslabón perdido entre los delanteros que ya no, y aquellos que todavía no. Es aquí donde a los Sabah, Ochoa, Kikín y Bravo les tocaba entrar en escena. Sin afán de cuestionar la mexicanidad de Vuoso, Guille o Nery, es por culpa de esta generación sin gol que la selección recurre a delanteros formados en el extranjero. Aunque sean de medio pelo.
Escribo y borro, borro y escribo. Llevo una hora con 12 minutos cavilando el asunto y la hoja de Word sigue en blanco, pues no logro fijar una postura. ¿Somos justos con Giovani Dos Santos?
Un primer impulso me arrastra a unirme al clamor general que lo acusa de ser un globo, un mal clavadista falto de güevos, un tontuelo agrandado que no paga la renta desde 2005, cuando nos guió a un título mundial que cada vez más gente se empeña en minimizar. Pronto recapacito y me amparo en la numerología para salir en su defensa: 2 partidos oficiales con la selección, 3 juegos de liga en Inglaterra, 19 años. Poca información, insuficientes pruebas para fallar en su contra.
No quiero verlo de titular contra Canadá: no se lo ha ganado. Entonces pienso en su posible reemplazo: ¿Bravo? Más desesperante… ¿Cuauhtémoc? Más viejo… ¿Vuoso? Más argentino. Antes de llegar a Carlos Ochoa decido que será mejor darle otro chance a Giovani. Además, nadie repara en los merecimientos de Luis Pérez o Fernando Arce para ser indiscutibles desde hace tanto tiempo. Siempre les va mejor a quienes no prometen.
En su corta carrera profesional, Giovani se ha vuelto un experto a la hora de vender ilusiones. Su pretemporada en Japón con el Barcelona le valió analogías con Messi y Ronaldinho, y un año después sus amistosos con el Tottenham rozaron lo espléndido. A la hora buena, su desempeño en España, Inglaterra y México ha sido vulgar. Hasta hoy.
Giovani mejorará: es ley del futbol. Llegará a línea de fondo y servirá en bandeja muchos pases de gol y él mismo firmará unos cuantos. En México y en Europa. Su problema ya no es que lo comparen con Messi, pues las que parecían vidas paralelas ahora transcurren a siglos luz una de la otra.
El asunto es que durante toda su carrea deportiva, Giovani vivirá condenado a verse reflejado en uno de esos espejos mágicos que abundan en el Museo del Papalote. Sentenciado a luchar contra el jugador que nos creíamos que era. Contra el crack mundial en el que esperamos se convierta. Y, espero equivocarme, contra el Giovani dos Santos que nunca será.
Nadie guardó la cinta y ninguna hemeroteca conserva el periódico, pero un día Charles Chaplin reconoció a Cantinflas como el mejor comediante del planeta. ¿Alguien lo duda? Corona es la cerveza más vendida en México y el mundo. Y así debe ser porque eso nos han dicho desde pequeños, por más que las mal intencionadas listas especializadas desplacen a nuestra cerveza hasta el quinto puesto de ventas.
Todos sabemos que el himno nacional mexicano ganó el segundo lugar al más bello de todos, apenas por debajo de La Marsellesa. No hay constancia histórica de dicho certamen, y quizá por ello en Colombia, Chile y Guatemala se cuelguen exactamente del mismo logro.
A partir del martes la camiseta del Cruz Azul es oficialmente la más bonita, muy por encima de las del Schalke, Everton y Cruzeiro, entre tantas otras playeras alrededor del mundo que a primera y a segunda vista parecen exactamente iguales. ¡Después de tantos fracasos, al fin Billy Álvarez puede dedicarle un triunfo a su difunto y ganador padre! Ha ganado un solo título en 40 torneos, pero su playera es la más linda, y eso es lo que cuenta.
Lo cierto es que desde principios de los noventa (Octavio Paz, Lupita Jones…) no hemos ganado nada. Y cuando escribo nada me refiero a algo que le interese a medio mundo, con toda la admiración que me merecen los esfuerzos individuales de Ana Guevara, Lorena Ochoa o Rey Mysterio. No ganar va en contra del “sí se puede”, atenta a nuestro tan mal ejercido nacionalismo y nos orilla a atrincherarnos en Internet para una vez todos unidos, votar por cualquier causa: llámese lábaro patrio, playera de futbol o parque de diversiones.
Mientras en otros países Internet se utiliza principalmente para producir, en México lo usamos para perder el tiempo. En eso sí que somos los mejores, escoltados de cerca por nuestros hermanos peruanos. Sólo bajo esa lógica puede entenderse que en segundo lugar detrás de la bandera de México haya quedado la de Perú, que la camiseta de Cruz Azul le haya ganado en la final a la del Universitario de Lima, y que los tacos mexicanos encabecen la lista de mejores platos típicos a nivel mundial seguidos ¿cuál si no? por el ceviche peruano.
Miss México es la más guapa de todas, América -Chivas es mucho más clásico que Barcelona – Real Madrid o Brasil – Argentina; mientras Six Flags y la Feria de Chapultepec le ganan de calle a Disneylandia. Todo según las encuestas de la misma página que consagró a la camiseta azul y a la bandera tricolor.
Está visto que los mexicanos somos una amenaza para el ejercicio democrático en la web: no hay duda de que Cuauhtémoc Blanco ganará el FIFA World Player, apenas Blatter se anime a abrir las votaciones a los cibernautas.
Eso sí: ni hablar del lugar que ocupamos en materia de producto interno bruto, ingreso per cápita, ciencia, tecnología e informática. Eso sólo le preocupa a los emos que tanto gustan de martirizarse y a los condenados malinchistas como el que ahora escribe. Ultimadamente, un mexicano inventó la tele a colores. Ya nomás nos falta ganar el Mundial.