La Sopa del Día
Una historia de amor
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1.- Para quienes seguimos el Mundial con la resistencia propia del ciclismo, hoy ha terminado la etapa de montaña con el último partido programado a las 6:30 AM (4:30, Noroeste). Espero no volver a levantarme tan temprano de aquí a la Copa del Mundo 2018.
2.- Ahora se asoman cuatro apasionantes días a contrarreloj con cuatro partidos cada uno. ¿Los más intensos? Inglaterra – Eslovenia, Alemania – Ghana, Japón – Dinamarca, Italia – Eslovaquia, y sobre todo: España – Chile. Como muchos nos temíamos, el Brasil – Portugal solo definirá al primer lugar de grupo… y eso no significa necesariamente evitar a España.
3.- Continuando con la analogía, Alemania perdió rápidamente el suéter amarillo que consiguió tras impactar nuestra retina en su debut contra Australia. Ahora está en poder de la solvente Brasil (¿casualidad que siempre vista de amarillo?), seguida muy de cerca por Argentina. En este tour imaginario percibo a Holanda, Alemania y Portugal adelante del pelotón en el que se encuentra sumergida España. Detrás Italia e Inglaterra pedalean sin ruedas, mientras al fondo Francia se madrea con su propia bici.
4.- Una de dos: O Fernando Quirarte sufre una alarmante baja de ritmo, o en este mundo de información y chisme instantáneo algún aguafiestas lo invitó a reservar el uso de la palabra “interesante” para las pocas ocasiones en las que de verdad algo le resulte digno de interés. Ésto, con el fin de no darle más carroña a buitres como el que suscribe.
5.- A que se acuerdan de estas: Rusia 6, Camerún 1 en EU ’94 (5 goles de Salenko). España 6, Bulgaria 1 en Francia ’98 (igual España se quedó sin octavos). Alemania 8, Arabia Saudita 0 en Corea-Japón 2002 (4 de Klose). Argentina 6, Serbia 0 en Alemania 2006 (no recuerdo nada en especial de ese partido). Y ahora Portugal 7, Corea del Norte 0. Ya saldrán los más viejos de la comunidad a contarnos sobre Zaire, El Salvador, y demás palizas relativas a la prehistoria del futbol. Lo cierto es que un Mundial sin goleada de escándalo no es Mundial.
6.- Se han jugado 32 partidos. Solo faltan 32. Dieciséis más se nos irán de aquí al viernes, y ya nomás nos quedarán otros 16. Lo bueno es que la segunda jornada fue mejor que la primera. Y la tercera pinta para superar a la segunda. Por lo pronto, por primera vez en todo el torneo, y aunque sea de panzazo, el promedio de goles por partido es superior a 2… ¡Gracias Corea del Norte!
7.- No ha sido un buen año para Ibrahimovic. Sin Mundial, con un pie fuera del Barcelona y ahora, partido sí y partido también le regresan a Piqué con el rostro ensangrentado. Contra Suiza fue la ceja, ante Honduras la boca. ¿Qué le toca en el de Chile? ¿Cabeza? ¿Nariz? ¡Hagan sus apuestas!
8. No soy lo que se dice una autoridad para juzgar barbas horribles. Pero tan pronto como se afeitó, Iker volvió a parecer el mejor portero del mundo. ¡Se acabaron tus días de fama, Julio César!
9.- Noveno berrinche del Fantasy en tres actos. Primero: Alexis Sánchez está solito para empujarla… y no se la pasan. Segundo: Alexis Sánchez se la quita a un defensa, va solo contra el portero, le tira debajo de las piernas… y falla. Tercero: Alexis Sánchez la pide, se la pasan, dispara razo y angulado, gooool. Festeja él, festejo yo, la alta definición nos permite abrazarnos el uno con el otro y… ¡Fuera de lugar! Me he cansado de perdonarles la vida todos los días y aún así hoy no soy puntero solo debido a un estricto reglamento interno que me impide alinear a cualquier futbolista del Real Madrid. Incluido Cristiano que hoy encumbró con sus 62 puntos a más de un desahuciado.
Lo sacaron de sus Casillas
Si crees que Iker es todo temple estás equivocado. El portero del Madrid, de vez en vez, también le hace honor a su apellido.
Sucedió el fin de semana en Valencia. Su rival: un mocoso de 10 años.
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Cuando Casillas voló de poste a poste para tapar un balón nacido para ser gol, supe que el Real Madrid volvería a salirse con la suya. El gol de Pepe, un minuto después, confirmaba mi convencimiento.
Quienes vinculan el juego merengue con espectáculo, toque y un rival avasallado; no han visto un partido completo del Madrid en mínimo 20 años. Su estilo más bien se trata de inspiración espontánea, garra, fe… y una especie de conspiración astral que le permite ganar cuando todo lo anterior no basta.
Pero el domingo perdió, y los diarios catalanes lo celebraron como quien intuye que podría ser la última vez de la temporada. Y es que, Camp Nou aparte, el Sánchez Pizjuán es el único polvo que a priori, al Madrid le tocaba morder en una liga tan desigual como la española.
Aún así, y contrario a lo que muchos concluyen tras una exhibición que bien mereció la goleada, dudo que el Sevilla esquive su destino de tercer puesto en el podio final. Los andaluces no dejan de ser cine independiente, lejos de la superproducción hollywoodense que monta el Real Madrid, y del Cine de Arte que proyecta el Barcelona.
Pellegrini cuenta con un reparto inigualable: imán de taquilla, y un guión palomero que ofrece un par de escenas memorables por boleto, para justificar los millones de dólares invertidos en efectos especiales. Guardiola se preocupa por cuidar la fotografía y el desarrollo de la obra maestra que acostumbra escenificar sobre el terreno de juego. Los rodajes hollywoodenses recaudan mucho dinero, y el cine de autor suele llevarse los premios.
Ya empachado en analogías, el Real Madrid tiene la bravura del toro, el Barcelona posee la genialidad del torero, y el Sevilla clavó las primeras banderillas. Esto apenas comienza… pero nunca vi a un astado salir en hombros al finalizar la corrida.
Glasgow, 15 de mayo de 2002. Liderado por un genial Michael Ballack, el Bayer Leverkusen ganó la primera Copa de Europa en su historia. Real Madrid se fue al descanso con el marcador a favor merced a una magistral bolea de Zinedine Zidane, pero la novena tendría que esperar, pues en una épica reacción los alemanes aprovecharon 20 minutos de exceso de confianza en su rival y Basturk, primero; Schneider y Neuville, después acabaron por machacar a los merengues.
Así de cruel habría sido la historia con el francés de no ser por Iker Casillas. Aquél mocoso salió del banquillo en el minuto 67 e hizo tres paradas imposibles, cuando los blancos estaban completamente desbordados. Sólo por eso, el gol de Zidane pudo ser algo más que una anécdota.
A partir de entonces, Iker se acostumbró a salvar el pellejo de sus compañeros miércoles y domingo. A colgar inmerecidos ceros en su portería… Y a contemplar cómo los cheques plagados de ceros son justo para quienes lo ponen en aprietos partido sí y partido también.
Sin él, Real Madrid no sólo se habría privado de la novena Copa de Europa, sino que estaría condenado a las vergüenzas de la media tabla desde hace mucho tiempo. Pero nadie le llama galáctico. Para ello se necesita haberle costado una fortuna a Florentino Pérez o al menos tener al lado a una mujer de película. Y el bueno de Casillas no costó un Euro. Ni siquiera sabemos si tiene novia.
Con 23 años pocos porteros han debutado, y él ya suma 300 partidos, 2 Ligas y 2 Champions. Sin embargo los números no lo hacen diferente y sí su forma de salir al campo: con el hambre de quien no tiene seguro el puesto ni para el próximo partido.
Por si fuera poco, se siente tan cómodo con los micrófonos como con los guantes, y a diferencia de los demás da la cara siempre: gane o pierda. Jamás lo oiremos recurrir al manual internacional de respuestas del futbolista y esto se le reconoce poco, aunque no es nada para quien gana Copas de Europa y ve cómo se las celebran a otros.
Iker no lo sabe, pero lo mejor que puede ocurrirle es que Florenstein complete con él su peculiar poker de despropósitos, del que ya forman parte Milito, Makelele y Etoo.
Irse al Manchester será un paso difícil para un madridista como él, pero hasta no tomar la autopista que lo saque del club, no será valorado como merece. Pues aunque por ahora nadie se atreve a decirlo, Iker Casillas es el mejor portero del mundo. Lo es.