1.- Estados Unidos 94: 4 goles a favor, 4 en contra, 5 puntos. Francia 98: 8 goles a favor, 7 en contra, 5 puntos. Corea-Japón 2002: 4 goles a favor, 4 en contra, 7 puntos. Alemania 2006: 5 goles a favor, 5 en contra, 4 puntos. Sudáfrica 2010: 4 goles a favor, 5 en contra, 4 puntos. Las estadísticas lo avalan: esta fue la peor versión del Tri de nuestros tiempos. Dentro de lo lineales que han sido sus actuaciones, los que entiendan de estadística visualizarán una perfecta V invertida en su gráfica de rendimiento. Y eso no es muy bueno que digamos.
2.- En 1994 y 1998 acabamos en el lugar 13, en 2002 quedamos en el 11 y en 2006 nos alcanzó para el 15. Esta vez seremos décimo cuartos del mundo siempre y cuando Eslovaquia no gane o fuerce los penales contra Holanda.
3.- Alemania nunca promete… pero siempre cumple. Inglaterra, al revés. Ya que empezamos como si este fuera el blog de Ricardo Salazar, el de Televisa Deportes, se los ejemplifico con la siguiente estadística: A partir de la polémica Final de Inglaterra ’66, se han jugado 12 Mundiales. Inglaterra nunca más volvió a subirse al podio entre los tres primeros; Alemania está a un paso de conseguirlo por octava vez en la citada docena de oportunidades.
4.- Digan lo que digan el futbol es una ciencia justa. Puede tardar 44 años en regresarte lo que una vez te quitó… como el tiempo que separó al gol fantasma de Geoff Hurst en la Final de 1966 del gol negado hoy a Frank Lampard; pero finalmente a Alemania se le hizo justicia contra Inglaterra y ya están a mano. ¿Cuántos años tendrán en Israel 2054? Van a ver que para ese entonces México le ganará a Argentina con gol en descarado fuera de lugar. Paciencia.
5.- ¿Cuántos argentinos serían titulares en la Selección Mexicana y cuántos mexicanos jugarían en la de Argentina? Creo que eso lo resume todo si no quieren perder el tiempo fumándose mi columna de hace cuatro años, ni mis “15 nos y tampocos”, ni los Pelos en la Lengua de Aguirre y Maradona, ni demás contenidos de este blog que intentan argumentar por qué perdió México.
6.- Si sacas dinero del cajero automático a la oscuridad de las 3 AM puede que la libres y no te asalten… si lo haces cuatro madrugadas seguidas, chance y sí. Puedes tomar el volante ahogado de borracho y llegar sano y salvo a tu cama uno o dos sábados… pero si eso forma parte de tu rutina diaria, quizás estés tentando al diablo y cuanlquier día te partas la madre en el coche. Puedes jugar con Ricardo Osorio tres partidos, incluso del Mundial… tarde o temprano pagarás la factura.
7.- De nuevo Barrera fue, con permiso de Salcido, el mejor futbolista mexicano. Sin embargo le urge pensar cuando ya ha hecho el trabajo más difícil. Puedes quebrarle la cintura en dos al mejor lateral del planeta una vez tras otra… pero no servirá de nada si al final la pasas mal o tiras peor. En ese detalle está la diferencia entre convertirse en un referente mexicano jugando en Europa, o en un simple ídolo del Monterrey, o del equipo que se lo compre a Pumas en el futuro. Cabrito Arellano Reloaded.
8.- Soy un sujeto negativo-optimista… aunque lo parezcan, los conceptos no son contradictorios. Mi optimismo radica en visualizar ante cada desgracia la garantía de un futuro mejor, que no sería posible sin acontecer lo que ahora parece tan trágico. En palabras menos rebuscadas: sacar lo bueno de entre lo malo. Y lo bueno de la eliminación de México es que los dirigentes del futbol mexicano no podrán argumentar con números una mejoría por la que no han trabajado.
9.- Que los dioses del futbol me perdonen, pero Alemania juega mejor sin Ballack y Argentina sin Riquelme. De haber ido al Mundial con la titularidad que el 10 en la espalda reclama, sus selecciones serían menos dinámicas y quizá no habrían llegado hasta donde están ahora: partidazo y revancha. ¿Favorito? Deutschland. ¿Por qué? Fácil: los equipos que eliminan a México son tan “buenos” que siempre los echan al partido siguiente. Argentina perdió en 2006 con Alemania. Estados Unidos cayó en 2002 también contra Alemania. A los teutones les cayó la maldición de Moctezuma en 1998 ante Croacia, y solo en 1994 Bulgaria logró ganar el partido de cuartos tras eliminar a México y a la Mannschaft. Pero igual finalizó hasta el cuarto lugar.
10.- Si no pasa nada raro, la otra semifinal adelantada en fase de cuartos la jugarán Brasil y Holanda. Espero que mañana hagan la tarea.
11.- Mi berrinche 13 del Fantasy: Vender a Schweinsteiger tras su pobre rendimiento en tres jornadas. Ni me digan cuántos puntos sumó.
12.- El cínico del día: Javier Aguirre: “¿Ah, que no quieren al Guille?… ¡Ahí les va el Bofo, para que se les quite!”
13.-- El dato odioso del día: Independientemente de que acabemos en el lugar 14 o 15, Estados Unidos finalizará arriba de nosotros.
PD y 14.- Las reflexiones de hoy fueron más numerosas para compensar las que dejé de escribir ayer por extraviar el cargador de mi computadora. Si se encuentran por ahí una extensión Toshiba color negro, recójanla porque es mía.
El 4 de diciembre Inglaterra ganó su primer -y hasta ahora, único- partido del Mundial. Sus rivales de grupo eran Eslovenia, Argelia y Estados Unidos.
Al día siguiente el tabloide británico The Sun demostró sus clarividencia. “EASY” a ocho columnas (jugando con las iniciales de cada selección). “El mejor grupo inglés desde los Beatles”, concluyó.
Dos partidos y dos puntos después, la portada es una cotizada joya.
Mi más grande sueño desde la niñez es y ha sido poder detener el tiempo, y a veces incluso poder retrasarlo para volver a un determinado punto.
Ese deseo me taladra sobre todo cuando pierdo puntos en el Fantasy, pero supongo que no soy el único. ¿Qué daría Robert Green por volver una semana en el tiempo y hacer esto?
1. Puedes ver a Shakira bailando al son de su horrible canción en el lugar de los hechos, puedes hacer el coraje de tu vida en el partido inaugural, Uruguay y Francia pueden recordarte que el Mundial nunca es como lo soñamos… pero no te das cuenta de su grandeza hasta que te paras voluntariamente a las 6:30 AM de un sábado solo para chutarte el Grecia-Corea. Y el reto de mañana pinta mucho peor: ¡Eslovenia Vs Argelia! Solo para valientes.
2. El primer dulce sabor de boca de Sudáfrica 2010 se llama Corea, y se apellida del Sur. Ojalá su verdadero accidente haya ocurrido en Alemania 2006 y no en 2002 como todos pensábamos. Aún es pronto para saberlo.
3. No sabía que tras el repudio del pueblo, Guille había optado por aplicar la “Jonataninha” y aceptar el llamado de Maradona. ¡Ah, disculpen… me confirman que el 9 de Argentina era Higuaín!
4. Imagino que solo ocurre en las transmisiones de Televisa, pero ¡cómo me castra el anuncio de HSBC que te ensartan justo después del fervor de los himnos! Juro no regalarle jamás en mi vida a ese banco ni la comisión por retiro en cajero automático.
5. Por fin le saqué un beneficio a Twitter. Tras pedir que alguien tuviera la caridad de hacerle saber al Perro Bermúdez que “Emil Hesly” en realidad se apellida Heskey, y que por cierto lleva como 50 años jugando con Inglaterra, y tras sufrir durante 4 partidos y medio con las narraciones, un buen follower me avisó que un botón amarillo en el control de Sky era el pasaporte que me llevaba al Jardín del Edén: únicamente audio ambiente. ¡Y yo que creía que eso no sería posible hasta Uruguay 2030!
6. Jugar sin portero tiene sus riesgos y Capello los asumió. Lo de Green fue tan previsible como el empate de México.
7. Primer berrinche del Fantasy. ¿¿¿¡¡¡Por qué dejé a Dempsey en la banca!!!???
8. Para quienes siempre argumentan que a diferencia de México, Estados Unidos nunca le juega de tú a tú a los grandes en Copas del Mundo: Victoria de 3-2 a Portugal en 2002, 1-1 con Italia en 2006 y lo de hoy contra Inglaterra. Who’s the giant?… La historia continúa.
PD. Y 9. Maradona se vería menos raro de pelotas en el obelisco que de traje y corbata.
Sin capitán, ni portero, ni calcetas rojas. Así entramos en la cuenta regresiva al gran partido inaugural. Por lo demás no hay motivos para espantarse… estamos igual que siempre.
Si escucho una vez más esa choteada cantaleta de que “solo nos falta definir las ocasiones de gol”, búsquenme en un centro de readaptación social porque no respondo. Esto es futbol. ¿Te basta con cinco oportunidades para meter tres como a Inglaterra? ¡Bravo! ¿Necesitas generar 20 para anotar 2?… Pues genéralas como lo hace Holanda. Pero México ni genera 20, ni tampoco anota tres.
Si por cada holandés habitamos ocho mexicanos el planeta, ¿por qué no tenemos 8 Van Persies, 8 Sneijders, 8 Robbens? O de perdis: ¿por qué no hay uno solo que se asemeje a cualquiera de estos tres? Ah, ya… ¡Es que hay que trabajar la definición!
Mientras a una decena de selecciones les faltan casillas en sus listas de 23 para llevarse a los mejores, nosotros debatimos a quién suprimir entre tanto material descartable. ¿Por qué tenemos que borrar a solo uno de 24, cuando lo justo sería prescindir de al menos 10? (Bautista, Medina, Magallón, Pérez… ustedes completen las demás plazas según sus disgustos).
Quien les analice lo ocurrido en el segundo tiempo contra Holanda les está haciendo perder el tiempo. Los equipos grandes son prácticos: si te matan en los primeros minutos, no gastan energías contigo en el tiempo restante. Ni Inglaterra, ni Países Bajos necesitaron salir a jugar las partes complementarias porque México no les aguantó ni para el arranque. Y eso tiene una sola y muy simple explicación: sus futbolistas son mejores. Nosotros no fabricamos jugadores que anoten goles como los que nos clavaron Glen Johnson o Van Persie. ¿O sí?
Los ingleses son tres veces superiores aunque Terry, Cole y Lampard no se quiten la corbata. Los holandeses son el doble de buenos sin que Robben, Sneijder o Van Bommel salgan a mojarse. Por eso perdimos 3-1 contra unos, y 2-1 contra otros… por más vueltas que queramos darle al asunto.
Tras un cardíaco duelo protagonizado entre Portugal y Costa de Marfil que se decantó para los africanos, hoy las camisetas hablan inglés: England Vs USA… ¿Cuál está más guapa?
Mil 461, 365, 102 días… Desde Italia ‘90 he convivido a diario con la cuenta regresiva al Mundial, pero la cantidad me resulta siempre distante, infinita. Y me cae el veinte hasta el día en que apenas quedan dos dígitos. Como hoy. Por eso me urge escribir mis reflexiones tras el ensayo general llamado fecha FIFA.
1.- Si España pudiera llevar dos selecciones a Sudáfrica, ambas tendrían que jugar la Final. Brasil e Inglaterra son más que nunca, las dos grandes alternativas al éxtasis español.
2.- Como toda la vida Alemania e Italia solo ganan cuando tienen que ganar. Juegan mal, se ven mal, pero les vale. Total, antes de que nos enteremos se meterán, quién sabe cómo, a la Final.
3.- Argentina se confirma como la selección más impredecible en la historia de los mundiales: puede perder sus tres partidos por goleada, o levantar su tercera Copa del Mundo… pero esta vez seguro no se queda a medios chiles.
4.- Serbia y Uruguay tienen la crin, la cresta y hasta la cola del caballo negro. Lo malo es que son históricamente tan golfos que probablemente desperdicien todo su talento en apenas tres partidos.
5.- Lo de los países africanos es indefendible, pero al menos Nigeria y Costa de Marfil se animaron a echar a su entrenador. Vamos, hasta los Indios de Juárez se dieron cuenta de que nunca es demasiado tarde. Por el amor de dios: ¿cuándo piensa Francia contratar al primer técnico que pase por ahí?
6.- Sálvese Portugal, el papel de todas las selecciones no antes mencionadas se reduce a hacer de relleno. De todos modos, quiero la nueva camiseta azul de Estados Unidos, talla L y con el 10 a la espalda por favor.
7.- …Y más importante: el Mundial está dando vuelta en la esquina… ¿Cuándo demonios sacarán a la venta el álbum Panini?
Un chico de 18 años conduce el balón a toda velocidad desde medio campo. Se deshace de Chamot, deja sembrado a Ayala, y fusila a Roa. Ninguno de los que vimos el mejor gol de Francia 98 podía negarlo: ese futbolista acabaría ganándolo todo.
Pasaron los años y no ganó nada. Se pasó media vida en el Liverpool, y nada. Entonces se fue al Real Madrid en busca de títulos y ¿qué pasó? Justo en aquel año, el Liverpool ganó la Champions mientras el Madrid: nada de nada. ¿Con Inglaterra? Tres Mundiales, dos Eurocopas… y nada.
Michael Owen está por cumplir 30 años y eso debe hacernos sentir viejos a todos, sin importar la edad que tengamos. El tiempo lo destruye todo y de lesión en lesión, Owen contempló el nacimiento de colegas cada vez más jóvenes, más rápidos, más buenos. Rooney, Defoe y Walcott pronto convirtieron su camiseta de la selección inglesa en pieza de museo.
Tras descender con el Newcastle, su última parada antes del retiro se la discutían equipos de la talla del Stoke y Hull City. Fue entonces cuando se interpuso el tricampeón Manchester United, y en una contratación más bizarra que la de Arias por Chivas, Owen heredó el 7 de Cristiano Ronaldo.
Quise madrugar para ver el gran juego, pero como suele pasarme los domingos, apenas pude levantar un párpado al minuto 75… justo cuando Owen sustituía a Berbatov. Veinte minutos después, apareció sin marca para recibir el precioso balón de Ryan Giggs.
Desaparecieron los últimos años. Volvieron a ser él contra el portero en un partido visto por medio mundo. Manchester City, el rival: el nuevo rico que osa treparse a las barbas del vecino intratable, en el mismísimo Teatro de los Sueños. 95 minutos, 3 a 3. Owen controla y puntea el balón. Dos segundos. Dos toques. Gol. Y me volví a dormir. Pero un poquito menos viejo.