La ciudad portuaria de Manchester parece estar destinada a nacer y renacer en un ciclo infinito, desde su grandeza industrial de principios del siglo pasado, a quedar en ruinas por las guerras, y desde que Matt Busby y sus muchachos maravillaran al mundo antes de subirse a aquel avión en Munich  pasando por años de cielo gris hasta que desde Escocia alguien trajo el sol de nuevo a Old Trafford, haciendo también que Manchester fuera azul gracias a un jeque de medio oriente.

Este ciclo infinito de ir de lo lúgubre a lo luminoso hace que los habitantes de esa ciudad también tengan que reinventarse continuamente, donde la música no es la excepción. A finales de los años 70 donde KISS dominaba el rock; The Ramones, Patti Smith y The Talking Heads abarrotaban el famoso CBGB de Nueva York y en Inglaterra los dioses en ventas de acetatos eran ABBA y Elthon John apareció de la nada, de las murallas de ladrillo rojo de Manchester una banda que solo quería mostrar su arte, así, sin pretender algo más.

En un concierto que parecía como cualquier otro, tres amigos quedaron anonadados por la actitud y la propuesta de una banda que estaba rompiendo todos los moldes de los antiguos British Gentlemen, y es que Johnny Rotten gritaba con todas sus fuerzas: “I am the antichrist!”, el punk había llegado a Manchester y Bernard Summer, Peter Hook y Stephen Morris se dieron cuenta que iban a dedicarse todos los días de su vida a la música. Ellos aun no lo sabían, pero les faltaba una pieza clave.

Ian Curtis acudió al llamado y así comenzó una de las bandas mas emblemáticas que ha participado jamás en el ciclo infinito de la ciudad inglesa. En el futbol el panorama estaba en la parte oscura tras la huida de George Best, sin embargo la recién formada Joy Division trajo desde las entrañas de esa ciudad una revolución musical, al principio querían ser una banda punk, sin embrago descubrieron que su arte iba mas allá de ese sonido reiventando  lo que hasta esa época se conocía, con un Ian Curtis excelso, sincero, sin pretensiones y cobijado por su puesto, por el talento de los tres amigos que empezaron la aventura en un concierto de Sex Pistols.

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Joy Division con solo dos discos subió al Olimpo, solo haciendo música para ellos mismos inspirados en sus demonios internos y en maestros como Bowie e Iggy Pop, el post-punk nació gracias a ellos y Unknown Pleasures con su mítica portada y Closer se volvieron obras de arte y objetos de estudio para melómanos. Todo iba viento en popa musicalmente en Manchester -no así en el futbol- a pesar de que Ian seguía siendo un trabajador de gobierno, cada vez mas fanáticos deseaban hacerse de una copia del material de la banda, así,  toda la energía que encarnaba Curtis se mezclaba dramáticamente con los fuertes ataques epilépticos que sufría; en su mirada perdida, su voz totalmente peculiar y su forma desgarradora de bailar en cada canción no se sabía, a veces si era parte del show o era un ataque más. Todo esto quedó plasmado en la canción She´s Lost Control.

 

Después de Love will Tear us Apart, el sencillo mas exitoso de la banda, la mesa estaba servida para que Joy Division conquistara el continente americano, ya que estaba firmada su gira por Estados Unidos. Antes dieron una serie de conciertos en Londres donde Curtis sufrió de severos ataques que lo imposibilitaron para cantar y lo dejaron muy mermado física y emocionalmente. Antes de cruzar el Atlántico la banda decidió tomar un descanso sobre todo para el bien de Ian quien sin embargo, tenía problemas con su esposa aunado a sobredosis de drogas que se volvieron concurrentes. Todos pensaron que Ian solo necesitaba algunos días para recuperarse y reacomodar sus ideas. Así pues, a mediados de 1980, poco antes de cumplir 24 años Deborah Curtis, la esposa de Ian encontró el cuerpo inerte del vocalista en su casa, se había suicidado escuchando The Idiot de Iggy Pop, siendo a su vez el fin  de Joy Division porque como Led Zeppelin, la banda no podía ser la misma sin todos sus integrantes.

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Manchester, después de esto volvió a la parte lúgubre del ciclo infinito, hasta que llegaron a la cancha de futbol y a los escenarios otros personajes que son pretexto para seguir contando historias.

Los ex-integrantes de Joy Division crearon New Order, con un sonido mas electrónico llenando la década de los 80 de lo que se llamó New Wave, siendo los elegidos para crear la canción de apoyo a la selección inglesa en el mundial de 1990.

El legado de Ian Curtis y su Joy Division, salido de la fea ciudad de Manchester nos dice que siempre habrá algún Bobby Charlton, George Best, Eric Cantona o Wayne Rooney que, en el lado del futbol quiten por un tiempo el hollín que caracteriza a esa ciudad industrial y maravillen al mundo entero dejando también su legado. Del lado musical pasa lo mismo, aunque en éste caso, Ian Curtis era fiel seguidor del Sky Blue.

  • Simpson, Homero Jimeno

    Uf, que no se puede decir de Joy Division…

  • Pillsbur

    Se suicido a los 23 años y lo de abre Order era abre Wave no New Age.

  • SpikeCB

    Ciudad “portuaria” de Manchester? WTF!!!

  • Siempre un placer leerte asturiano

  • Jesús

    Joy Division fue de esas bandas que escuchas y sabes que las cosas no pueden seguir igual, la primera canción que tuve de ellos fue Shadowplay, y pensar que tuvieron que pasar muchos años para que Manchester volviera a dar una banda que sacudiera la escena, Oasis, para bien o para mal.