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Escribo y borro, borro y escribo. Llevo una hora con 12 minutos cavilando el asunto y la hoja de Word sigue en blanco, pues no logro fijar una postura. ¿Somos justos con Giovani Dos Santos?

Un primer impulso me arrastra a unirme al clamor general que lo acusa de ser un globo, un mal clavadista falto de güevos, un tontuelo agrandado que no paga la renta desde 2005, cuando nos guió a un título mundial que cada vez más gente se empeña en minimizar. Pronto recapacito y me amparo en la numerología para salir en su defensa: 2 partidos oficiales con la selección, 3 juegos de liga en Inglaterra, 19 años. Poca información, insuficientes pruebas para fallar en su contra.

No quiero verlo de titular contra Canadá: no se lo ha ganado. Entonces pienso en su posible reemplazo: ¿Bravo? Más desesperante… ¿Cuauhtémoc? Más viejo… ¿Vuoso? Más argentino. Antes de llegar a Carlos Ochoa decido que será mejor darle otro chance a Giovani. Además, nadie repara en los merecimientos de Luis Pérez o Fernando Arce para ser indiscutibles desde hace tanto tiempo. Siempre les va mejor a quienes no prometen.

En su corta carrera profesional, Giovani se ha vuelto un experto a la hora de vender ilusiones. Su pretemporada en Japón con el Barcelona le valió analogías con Messi y Ronaldinho, y un año después sus amistosos con el Tottenham rozaron lo espléndido. A la hora buena, su desempeño en España, Inglaterra y México ha sido vulgar. Hasta hoy.

Giovani mejorará: es ley del futbol. Llegará a línea de fondo y servirá en bandeja muchos pases de gol y él mismo firmará unos cuantos. En México y en Europa. Su problema ya no es que lo comparen con Messi, pues las que parecían vidas paralelas ahora transcurren a siglos luz una de la otra.

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El asunto es que durante toda su carrea deportiva, Giovani vivirá condenado a verse reflejado en uno de esos espejos mágicos que abundan en el Museo del Papalote. Sentenciado a luchar contra el jugador que nos creíamos que era. Contra el crack mundial en el que esperamos se convierta. Y, espero equivocarme, contra el Giovani dos Santos que nunca será.

  • Adrián

    2010 ya casí 2011 y nunca apareció…

  • Domingo García

    2012 y sigue igual..