Solo así pudieron. Hasta 17 guardias fueron requeridos para detener al intruso que adornó la recta final de la goleada holandesa en tierra húngara. El aventurado fan primero se le coló a dos oficiales y tras obtener sus segundos de fama y adrenalina, se lo llevaron del campo entre once señores (salían uno a uno rápidamante), que lo cargaron y lo ajusticiaron. Lo mejor es cuando llegan a las vallas publicitarias y aparecen todavía más… ¿17 contra uno?

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  • Minirrudo

    Pues los oficiales salieron medio Rudos o sonsos.

  • Fiorano.

    ESO SI ES ESTAR PENDIENTE DE LA SEGURIDAD, AUNQUE LO MONTONEARON AL FINAL…
    POBRE WEY…