Un vibrante partido protagonizaron Liverpool y Everton este domingo en Anfield Road, donde los dos conjuntos de la ciudad igualaron a uno en el derbi de Merseyside, por la decimosexta jornada de la Premier League de Inglaterra.

Con dos victorias al hilo antes de este duelo, tanto “reds” como “toffees” llegaban en buena forma, pero fueron los dirigidos por el alemán Jürgen Klopp los que dominaron el cotejo, casi de principio a fin.

Pese a la superioridad del local, el marcador no se movió sino hasta al borde del descanso, cuando el enchufado egipcio Mohamed Salah pegó una carrera en solitario y batió al joven guardameta inglés Jordan Pickford, de muy buena actuación.

La insistencia del dueño de casa no rindió frutos, encontrándose una y otra vez con Pickford. En cambio el visitante, que casi no lo intentaba, sacó petróleo de una de las pocas acciones en las que se envalentonó al ataque, cuando el central croata Dejan Lovren empujó dentro del área al juvenil Dominic Calvert-Lewin, y el árbitro pitó penalti.

Las airadas protestas de los jugadores del Liverpool no evitaron que el juez principal mantuviera su dictamen, y el encargado de patear la pena máxima, al minuto 77, fue nada más y nada menos que el capitán Wayne Rooney.

Fuerte y al medio cobró el experimentado mediapunta, que de esa manera engañó por completo al guardameta belga Simon Mignolet y puso cifras definitivas.

Sobre el final ambos buscaron el gol de la victoria a la desesperada, pero ni uno ni otro pudo conseguirlo, con lo que el partido acabó igualado a un tanto.

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El empate impidió que el Liverpool escalara hasta la tercera posición de la tabla, la cual ocupa el Chelsea pese a su derrota del sábado frente al West Ham, mientras que el Everton se sitúa en la décima casilla.

  • Wyatt Earp

    Al final peso muchisimo la que se comio Mane al final del primer tiempo, teniendo solos a Solanke y Salah prefirio sacar un mal tiro