Partidos — Miércoles 1, febrero 2012
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PartidosPorque aunque no lo crean el futbol, a veces, se juega también en la cancha

¡Que viva el futbol!


Inter Milan 4-4 Palermo por goalsarena2012-2

Inter y Palermo regalaron un partido inolvidable bajo la blancura de una cancha tapizada de nieve. Milito con cuatro goles y Miccoli con tres, desquiciaron a las defensivas rivales…

Maravillosa exhibición goleadora del Internazionale y el Palermo, o de Milito y Miccoli, que en esta ocasión es lo mismo, y es que en un duelo enmarcado por la intensa nieve que se dejó ver y sentir sobre la grama del Giuseppe Meazza, neroazzurri y rossaneri, dejaron claro que el gol es la alegría de este deporte, que la justicia existe, y que cuando dos estilos se combinan bien, el espectáculo está garantizado.

El 1-1 con el que terminó la primera mitad sugería un segundo tiempo apretado, jugado incluso con muchas precauciones por las condiciones de la cancha, pero no fue así, ambos equipos se olvidaron de la nieve y el frío y decidieron brindarse al cien por ciento.

Acá es donde Milito y Miccoli entraron en acción, y es que se destaparon, cada uno a su más puro estilo. El goleador del Inter llegando a tiempo a las jugadas, siempre oportuno y certero, y el del Palermo generándose sus propias jugadas y abusando claramente de la lentitud de Ranocchia, quien tendrá pesadillas por un buen rato con el color rosa adornando el fondo de sus sueños, y es que Miccoli hizo el segundo al Inter, primero en su cuenta, dejando fácil en el camino al defensor interista.

Pero Milito se prendió también a pesar del intenso frío de -3 grados centígrados y fue implacable con la meta rival. Ya tenía uno en su cuenta personal, hizo el 2-2 de penal y después el 3-2 en un mano a mano que definió con facilidad sorprendente. ¡El príncipe estaba de vuelta!

Pero del otro lado estaba un pequeño demonio dando una lata espantosa, sí, Miccoli, que puso el 3-3 rematando con la cabeza un “cañonazo-centro” tremendo de Balzaretti y que ponía el juego ¡de alarido total!

El partido ya estaba para cualquiera, y con Milito y Miccoli en ese plan, peor aún. Y sí, para no quedar mal, El Príncipe neroazzuro hizo el cuarto gol del Inter rematando un disparo fallido de Pazzini, pero siempre atento, Milito llegó de atrás y no falló.

¡Llegó el quinto del Inter y sí, obra de Milito!, pero el árbitro del partido marcó quién sabe qué cosa y lo anuló.

Oxígeno puro para el Palermo que se animó en serio, y a cinco del final nuevamente Miccoli, en una jugada calca del segundo gol rosanero, humilló nuevamente a Ranocchia y de zurda cruzó a Julio César para poner el marcador otra vez igualado, ahora a cuatro goles.

Se esperaba el final cardíaco, pero a Ranieri, técnico del Inter, se le desprendió un tornillo, y es que en ese momento sacó a Milito, ¿para qué, por qué? ¿Para que le aplaudieran? Por Dios señor Ranieri, mejor homenaje para El Príncipe no podía haber, que terminar el partido e intentar buscar su quinto gol.

Infame lo de Ranieri y molestia total en Milito y el público del Giuseppe Meazza que no podía creer lo que estaba viendo.

Así terminó el partido, 4-4, un punto para cada equipo, pero regalando un premio maravilloso para todos los afortunados que vivimos las incidencias de la batalla, en una noche maravillosa de Calcio en Milan.

¡Que viva el futbol!

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