Afortunadamente para Ranieri y el Inter, la Champions no representa hasta el momento un obstáculo muy complicado y ha podido encontrar alivio a sus pesares en la Serie A. La jornada pasada fue a Francia a arrebatar los tres puntos y hoy confirmó lo hecho con una victoria de 2-1.

Esta vez Sneijder tuvo oportunidad de jugar a su gusto, con un poco más de libertad de como le permiten en Italia, lo que favoreció el juego fluido del Inter y la generación de llegadas de gol. Una de tantas llegadas al arco francés originó un tiro de esquina, cobrado por Sneijder justo a la cabeza de Samuel, que sólo se levantó para conectar y marcar el primero. Sabiéndose superiores, el gol trajo tranquilidad al Giuseppe Meazza.

Como consecuencia natural del dominio interista, Lille tuvo que replegar sus filas e intentar elabprar jugadas de gol con Hazard y Pedretti, pero el orden defensivo neroazzuro impidió casi cualquier acercamiento de peligro. Cumplida la hora, Milito puso el segundo en el marcador, definitivo según el trámite del partido.

Ni siquiera el descuento de la visita, al 83′ por conducto de De Melo, ni los últimos minutos con el Lille volcado encima en la búsqueda del empate, rompieron con la sensación de alivio en las tribunas. Europa representa un bálsamo reparador para los males interistas en la liga, ahora Ranieri necesita enfocarse en traer el mismo rendimiento continental al Calcio.

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