Pronto aprendí que la pelota nunca viene hacia uno
por donde uno espera que venga.
Eso me ayudó mucho en la vida…
Albert Camus

 

El sazón redondo

El sazón redondo
Fotografía de Daniel Burgui [Com 07]
Por: Agustín Villalpando Cervantes

Me casé hace unos años. Maribel –mi esposa– todo el tiempo me reclama: “¿Por qué me vine a casar con un tipo tan extraño?, ¿Qué no podemos llevar una vida normal? Todo el tiempo estás pensando en eso”. No la culpo, pero todos nos volvemos locos a nuestra manera, algunos optan por el cine, el alcohol o las fiestas. Las mujeres son unas locas por la limpieza, las compras y los cachorros de razas raras.

Tengo una vida dura, llevo un horario de oficina, el sonido del teléfono y las juntas con aroma a café son lo más frecuente. Termino mi jornada, si soy afortunado con buenas migas, pero eso me deja de importar cuando sintonizo la radio arriba del auto. Escucho la discusión de varios tipos, “conocedores” del deporte más bonito del mundo. Uno se altera y grita: “No, no, no. Espera hay que recordar la frase de Diego: ¡La pelota no se mancha!”. En cuanto escucho la frase, mi mente despega, se olvida del tráfico y de las voces chillonas de los locutores.

Aun lo recuerdo. Todos en la oficina dicen haber tenido una infancia grandiosa, viajes a Puerto Vallarta, Cancún, etc. Mi viejo era un comerciante humilde y nunca tuvimos la dicha de ir a playas hermosas. Mi infancia fue grande por ti. Si, lo recuerdo. Te conocí hace ya varios años. Me acompañaste en todos mis cumpleaños. Al salir de clases me hacías olvidar los gritos y regaños de la maestra, también de las tediosas tareas de matemáticas. Mamá se volvía loca, porque siempre estaba contigo y declinaba comer sus caldos y platillos donde reinaba el brócoli. Me olvidé de mis hermanos menores por estar contigo, sí; recuerdo las travesuras que hacíamos en la calle, en la casa de la abuela o en el mercado donde papá trabajaba: azotando cortinas y rompiendo las ventanas.

Corríamos en los baldíos, en los parques de mezquites secos, en el pasillo de la casa, en la plazoleta del mercado municipal y en el rio seco frente a la casa. Si, mamá me amenazaba todo el tiempo, gritando que nunca más te volvería ver –aunque en el fondo ella también se divertía de nuestra relación – pero siempre encontrábamos el tiempo para poder vernos y divertirnos. La preparatoria cambio un poco las cosas, sólo te podía ver en las mañanas antes de salir y en las noches cuando llegaba de ver a Maribel.

En la universidad y en el trabajo tuve grandes maestros que recuerdo con nostalgia, pero ninguno tuvo el carácter, ni me enseñó las cosas que tú me has enseñado. Contigo entendí el amor al arte y la importancia de la disciplina, la risa de la victoria, los gritos de la guerra y el llanto de la derrota, me enseñaste un poco de poesía y geometría al mismo tiempo. Que el ajedrez y la física no eran solo para nerds. Sí, también sufrí, como buen amigo me decepcioné varias veces, lloré en momentos desesperados y sufrí cuando no estabas de mi lado. Pero lo más relevante, es que gracias a ti he gozado más la vida.

Sin darme cuenta he llegado a casa. Los tipos siguen discutiendo en el programa radiofónico. Maribel barre la banqueta, la beso y pienso en la primera vez que te vi cruzar la red.

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  • Zurich

    Algo corto…pero con un contenido de olor a nostalgia! Gran relato! Todos los amantes al futbol tuvimos infancias bastante similares a la de la historia.

  • Juanalberto Meza Villegas

    Muy bueno. Aprovechando y con afan de reforzar lo leido, me gustaria saber la historia de su mejor gol. El mio lo tengo muy presente, porque siempre he sido el jugador lento y corpulento al que por eso mismo lo dejan muy libre. Esto fue en 5to de primaria, tendría unos 10-11 años y al salir de la escuela soliamos reunirnos varios chavos en las canchas de fut rápido recién puestas en la unidad. Como mencione, no era el jugador que todos querian en su equipo, aunque en mi grupo era reconocido como el que tenia mejor disparo. En una reta contra chavos mas grandes y con mucho esfuerzo lograbamos llegar a su porteria, en una oportunidad busco el desmarque y mi amigo lanza un pase largo a ras de piso, yo me adelante a mi marcador pero perdi de vista el balón y, sigo sin saber como, hice una especie de lambretta pasando el balon de atras hacia adelante, la prendi en el aire de zurda y la clave en la esquina inferior. Hasta ahora sigo sin creermela y no espero que ustedes lo hagan, pero siempre es bueno recordar.

    • V21

      A lo mejor no el “mejor”, pero recuerdo mucho uno que metí en 4to. de primaria, con una pelota Salver de las naranjas. Me dieron el pase, la bajé de pecho y le pegué de volea con izquierda. Pegó en el poste (que era un bote de basura metálico de los grandes) y adentro. El portero no se movió.

      Ese mismo día metí un penal prácticamente de la misma forma. Poste y adentro.

      La mejor sensación de jugar fútbol era y es recordar las mejores jugadas del partido cuando vas cansado de regreso a casa. A veces, hasta antes de dormir, repasaba mentalmente los aciertos y errores del juego.

    • Ernesto

      No era delantero pero si medio campista, tengo dos goles favoritos, el primero ya en la uni, donde conduciendo el balón a 3/4 de cancha mas o menos, después de dar el pase al extremo corrí al área esperando centrara, pero el centro cayó un poco atrás, lo único que hice fue frenarme, tirarme hacia atrás y prendi de cabeza la bola tratando de rematar, ya tirado en el piso mis compañeros gritaron:gol y si, pura chiripa pero entró. Para el segundo ya fue en un torneo de la chamba, mas que la dificultad fue lo bonito que salio el gol, me toco recibir la pelota lado izq cerca del area, ahi recorté al defensa hacia la derecha y quede frente al marco, simplemente la toqué y que va entrando al ángulo y el portero como estatua, recuedo que hasta el árbitro dijo : joven ese está para enmarcarlo, y bueno, sin querer a veces se logran bellas anotaciones.

    • Edwardpop Centenario

      Un escorpion mortal que Landin envidiaria en una reta entre primos

    • Gavin Harris

      ¡Chama volvió! En forma de “la historia te tu mejor gol”, Bart.

  • Ernesto

    No se quien dijo que el futbol es lo mas importante de lo menos importante, así que a darle a lo importante disfrutando lo menos importante.

  • Gavin Harris

    Tengo dos años y pico sin jugar, extraño la bocha.

    Excelente relato.