La foto de Scianna en Kami

Ferdinando Scianna. Kami, Bolivia, 1988 (Magnum fútbol, PHAIDON)

Ferdinando Scianna. Kami, Bolivia, 1988 (Magnum fútbol, PHAIDON)

Situación alarmante. El gobierno de Víctor Paz Estenssoro acababa de promulgar leyes que daban un giro radical a la realidad boliviana. Los oficialistas juraban y defendían que era necesario entrar a la modernidad, aplicar el neoliberalismo que dejara atrás esa hiperinflación maldita que comenzó justo en el año que Estenssoro tomó el poder, por cuarta vez en su vida. Fue, según referían sus acérrimos opositores, la peor decisión y uno de los momentos más grises de Bolivia. Se vinieron los despidos insensatos, los mil pretextos, afirmaban los rebeldes. La crisis del 88 y 89 estaba a flor de piel, a un paso de la nueva revuelta; la silla del viejo Víctor Paz se tambaleaba una vez más, como en sus gobiernos de los años cincuenta y sesenta.

Ojos internacionales calificados, descalificados, punzantes, amigos, convenencieros y solidarios, todos, voltearon a Bolivia. La vieron con ojos de denuncia, ojos de vender alarma, ojos de oportunidad. Cobertura al máximo: Estenssoro había anunciado pocas horas antes el despido (justificado según él, voraz según la oposición) de 23 mil trabajadores de la mina Kami, líder productora de estaño, al norte de la céntrica y prodigiosa provincia de Cochabamba.

Entonces llegaron los profesionales de fuera que se unieron a los nacionales. Cuentahistorias, infiltrados, chismosos, reporteros, camarógrafos, asistentes, editores, publicistas, investigadores, abogados y fotógrafos. La realidad golpeó a cada uno por vías diferentes pero con el mismo mazo seco, deteriorado, indignante, devastador, pero humano, alegre y vivo, al fin.

Para llegar a Kami, lejos de la toma de decisiones y cercano a la precisión gráfica y sentimental, se necesitaba (y se necesita) encomendarse a una fuerza divina o a cualquier creencia que impida el derrumbe vehícular en el traslado. Paisajes y horizontes majestuosos, naturaleza única. Carreteras milimétricas, rocas cayendo al son de las llantas y su constante fricción. Nubes que se tragaron para siempre el despertar de varios pueblos y montañas eternas, testigos todos de la imprudencia necesaria para sobrevivir.

Así llegó, maravillado, confuso y contrastado el experto en fotografía artística y de moda, Ferdinando Scianna. La reconocida y prestigiada agencia Magnum lo mandó a cubrir la noticia del momento (una de tantas) en América Latina. El italiano cumplió con su misión: relató a través de su lente los conflictos, la cotidianidad, la cruda pero a su vez tranquila vida de Kami.

Y mientras docenas de rollos (o tiras de películas) se escapaban entre seres humanos acabados y burlados por la autoridad democrática, de entre la plata-gelatina más viva y un disparo inesperado, Scianna, El Fotógrafo, observó a cinco niños corriendo tras una pelota, jugando futbol sin zapatos al filo del precipicio, soñando con ser Maradona, Rossi o José Milton Maravilla Melgar.

ELBUENFÚTBOL*
www.elbuenfutbol.com

Emiliano Castro Sáenz ( emiliano )

Perfíl Futbolsapiens: Emiliano Castro Sáenz
Sígueme en:

Desde la web

  • :S que historia, el futbol lo mas importante de lo menos importante buena frase

    • Anónimo

      Muchas gracias José Antonio. Y ahí está el balón, rodando por cada rincón del mundo. Saludos!

  • Anónimo

    Felicidades Emiliano, muy buena columna. Sigue así man.

    • Anónimo

      Muchas gracias mi buen, aquí seguimos. Abrazo!

    • Anónimo

      Muchas gracias mi buen, aquí seguimos. Abrazo!

  • Anónimo

    Así es… cuántas aristas tiene el futbol! Tantas cosas que mueve, genera y aglutina. Como bien dice Valdano, “es lo más importante de lo menos importante”. Un abrazo mano.

  • de verdad que las historias de EBF valen muchísimo la pena

    • Anónimo

      Gracias Isaac, aquí seguimos cubriendo algunas de las infinitas posibilidades del balón. Saludos!

  • Rubén Domínguez

    Muchas felicidades, comencé a leerlo omitiendo el título, y cuando estaba a punto de culminar la lectura pensé: Como va a relacionar tantos datos políticos y geográficos con el futbol.
    Y lo hiciste en la décima parte de la lectura 🙂 y muy bien. Un abrazo.

    • Emiliano Castro Sáenz

      En respuesta a Rubén Domínguez: Muchas gracias Rubén. Lo sorprendente es la calidad de la foto, en medio de la catástrofe, la realidad dura y seca.
      Un abrazo y aquí seguimos!

  • Eliseo del Solar

    La imagen es poesía en su más pura expresión. La sencillez de una imagen sobrada de significado. Entre la realidad y la esperanza, siempre se impondrá esta última y que mejor que a través del simbolo de la infancia que sabe que para vivir y ser feliz, basta con saber jugar.