La noche del 24 de diciembre en los alrededores de un pueblo ubicado al norte de México

Hace mucho frío, las piernas ya no me responden. Estoy cansado, muy agobiado de caminar sin descanso alguno; desesperado por buscarlo y con el miedo de encontrarlo. La edad y mis enfermedades no me ayudan demasiado, se acerca el momento de tirar la toalla. Pero, pero se lo prometí a Estela: tengo que conocerlo, tiene que conocerme. Ya me deshice de todo el equipaje y de lo innecesario que resultan algunos víveres cuando de cargarlos se trata. Lo único que conservo es el balón, el regalo conciliador que he de darle. Maldito pueblo, nadie cerca para que me auxilie, ni siquiera los ladridos de un perro. Me muero de hambre, me muero de miedo. Sé que busco a mi hijo pero no sé quién es. Sólo pido que me perdones, hijo mío.

Dos meses antes en la ciudad de México

Estela yacía en la cama de una clínica ubicada a unos pasos de la estación del metro Chilpancingo. Aquella que fuera maestra de primaria por más de 30 años agonizaba por culpa del cáncer. Sola y moribunda recibió la inesperada visita de Alberto, a quien no veía hace 25 años; desde que supo se convertiría en padre.

-Tu hermano Ramón me contó todo y estoy muy arrepentido

-No importa lo que te haya contado, como tampoco importa lo que me pase. Lo único que importa es que lo busques, que lo encuentres y lo conozcas.

-Quiero que me perdones, que me perdonen.

-Por mí no te preocupes, nunca te juzgué. Búscalo a él, devuélvele a su padre.

-¿Y dónde lo busco? ¿Cómo es?

-Se parece mucho a ti y le encanta el futbol. Dejé de verlo hace algunos años.

La noche del 24 de diciembre en la casa del presidente municipal del pueblo ubicado al norte de México

En compañía de su esposa María José y sus dos hijos, Alberto y María, el presidente municipal ─muy joven para ocupar dicho cargo─ disfruta de la cena navideña. Platican sobre el próximo viaje que tienen planeado a Europa, pero se ven interrumpidos por la llegada de Aurelio, uno de los escoltas del licenciado Alberto, el mismísimo presidente municipal.

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-Aurelio, te he dicho que me molestes cuando suceda algo verdaderamente importante y hasta el momento no ha pasado nada.

-Disculpe patrón, disculpe señora, disculpen niños, pero es que ha pasado algo importante.

El presidente municipal se levanta de la mesa y sigilosamente acerca un oído a Aurelio.

-Patrón, encontraron a un hombre muerto en una vereda cerca del kiosco.

-¿Un asesinato?

-No, nada por el estilo.

-Pues entonces denle cristiana sepultura.

-Es que creo que usted tiene que ir a ver el cuerpo, es algo importante.

-¡Estás loco! Es navidad y estoy con mi familia.

Aurelio saca de su chamarra una fotografía y se la da a Alberto, quien al verla se asombra. Es un retrato de él en su adolescencia.

-¿En dónde encontraste esto? ¿Qué haces con ella?

-La traía el muerto en su camisa.

La mañana del 25 de diciembre en el jardín de la casa del presidente municipal

Los niños jugaban futbol con un balón. A través de un enorme ventanal, Alberto contemplaba la escena y María José llegó para abrazarlo.

¿Y ese balón? No recuerdo que los niños se lo hayan pedido a Santa Claus.

-Pero Santa Claus se los trajo. Se tardó muchos años, pero se los trajo.

-No entiendo, amor.

-Ya lo entenderás.

Sin pensarlo dos veces, Alberto fue a jugar futbol con sus hijos. Se puso de portero para poder abrazar aquel balón con ganas de nunca soltarlo.

Desde alguna parte de un mundo desconocido, Alberto y Estela eran los espectadores de un partido que se jugaba en el jardín de la casa de su hijo, el mismísimo presidente municipal de un pueblo al norte de México. No dejaban de echar porras, pese a que no caían goles.

  • Super Camote

    Muy buen relato.

  • Kaiser Diavolo

    Muy Buen Relato.

  • Mago TJ

    Relato muy bueno

  • alejandro xcxvx

    Muy largo, no lei.

    • Kaiser Diavolo

      Tú te lo pierdes

    • alexdiavol

      pues si no lo leiste no es necesario que lo comentes

      • Tiroloco Pambolero

        Que esperabas de un cabrón que solo vive con un neurona en la cabezota…..

  • Lucio Flores

    “Leí muy, no largo”

  • alejandro xcxvx

    ml;nl

  • Buenísimo, gracias.

  • Juanito

    Buen Relato =´(

  • Ian Malcolm

    La imágen de la nota es de la celebración navideña que hace cada año el Dynamo Berlín, ¿verdad?

  • Bueno, es cuento o una anécdota real?? No me digan que chillé de oquis…

  • Edwardpop

    Chale no entendí quién era el hijo y quién el padre

    • Si es literal lo que preguntas… el hijo era el presidente municipal. Su padre era el señor que lo estaba buscando después de visitar a su ex esposa que le dijo no saber de él, y al parecer no logró verlo ya que también falleció de cansancio antes de llegar a la residencia de su hijo para verlo.

    • Jaime

      En serio Edward quieres que te lo expliquemos ? o.O jaja saludos

      • Dio Brando

        Alberto va en busca de su hijo Alberto quien a su vez tiene un chiquillo tambien llamado Alberto

  • Syd Barrett

    Leo, excelente como siempre, gracias porque eres de lo mejor de FS. Aunque casi no comente siempre checo lo que haces.

    De nuevo gracias. Saludos!

  • juls gramir

    me gusto el cuento,lo entendi a la tercera leida,el que mas me ha gustado,al menos en esta segunda mitad del año.saludos.

  • Tiroloco Pambolero

    Ese Elías es un loquillo a más de 1 nos puso a leer mínimo 2 veces el cuento, jajaja que pesimos somos en la comprensión de lectura.

    Un Triste pero chingon cuento….

  • campeonazo

    Muy buen relato, eso si, faltaron putas.

  • Notorious_AGC

    parece que agarra las historias de libros viejos y las edita con futbol….a little boring but “alright”, ya hizo llorar a todos los afeminados de FS.

  • PoPpEn

    Excelente… me causo real tristeza ya que no he podido estar con la familia en navidad los últimos años… saludos

  • JuanCuestaPresidenteDeLaComu

    Muy bueno, aunque el detalle de las edades de los personajes que cuadran muy forzadamente, el hijo de 25 años y los padres de 50-65 años (ambos muertos jóvenes), no digo que no sea posible, pero creo que sería no muy común.

    • Jaime

      Pues a la mama la mato el cancer (lo cual no es tan fuera de lo comun) al papa no lo dice pero clarito se entiende lo mato el narco.

      • JuanCuestaPresidenteDeLaComu

        Era solo una observación para que a mi parecer quedara mejor. Y yo entendí que el padre murió de viejo(frío, edad)

        • Jaime

          Naaaa es el norte ahi a todos los mata el narco …. jaja

  • Fiodor

    Le da un parecido al libro Pedro Páramo

  • Mannyto182

    Muy lindo el cuentecillo, si les gusto, les recomiendo lean al negro fontanarrosa.

  • Atendedor de Boludos

    Entonces el viejo sabía que Asuntos Internos le tendía una trampa?

    • Atendedor de Boludos

      Ya en serio: felicitaciones Elías; aunque parezca lo contrario, tiene todo su chiste armar un relato y encontrar algo para relacionarlo con el futbol. Se los dice alguien que la ha pecheado varias veces a la hora de intentar enviar algo para el Rincón Sapiens.

  • Edgar L.

    Chido.

    Un deleite seguirte leyendo estimado.

    Saludos.