CRUZ AZUL | 19 años sin Miguel Marín

En el año de 1971 llegó para Cruz Azul un arquero que cambió la historia del club, pues sus grandes actuaciones ayudaron a conseguir cinco títulos de Liga, fue el entonces directivo Guillermo Alvarez Macías quien logró el traspaso del argentino Miguel Marín, quien inició la leyenda del Supermán por sus espectaculares vuelos y grandes atajadas bajos los postes.

De buen físico y enorme carisma, sus actuaciones poco a poco lo convirtieron en el portero más eficaz del futbol mexicano, consolidándose con los Celestes por 10 años, dejando sin oportunidad a su eterno suplente Enrique Ojitos Meza.

Miguel Marín, quien falleció un día como hoy 30 de diciembre, pero de 1991, fue distinguido como “Mejor Arquero del Año” en las temporadas 78-79 y 79-80, además de “Mejor Jugador del Año”, en la campaña 79-80, cuando se jugaban los torneos largos.

El originario de Córdoba, Argentina, con algunas participaciones en la Selección de su país, sin duda echó raíces en el futbol mexicano, pues entre los aficionados de aquella época, incluso de equipos rivales, le reconocían sus grandes cualidades, pues era toda una atracción ver sus actuaciones, incluso hasta aquella “pifia” en un partido frente al Atlante, en que anotó en su propia portería al intentar despejar de mano, resbalándose y viendo como el balón rodaba lentamente hacia las redes su su propio arco.

Nadie imaginaba que su salud sufriría un cambio. En diciembre de 1980 en la ceremonia de entrega de Citlallis, el Supermán se desmayó y tuvo que ser trasladado de inmediato a un hospital y después de varios estudios, fue operado en Houston y desde entonces vislumbró el retiro como jugador activo, porque aún le faltaba otra faceta, la de técnico.

Para 1982, tuvo su primera oportunidad como entrenador en lugar del Zorro Ignacio Trelles, aunque debutó con una derrota frente al Atlas.

El gran Supermán Marín también vivió un momento amargo en un partido frente al Puebla, donde tras una polémica jugada encaró al árbitro Jesús Mercado a quien agredió con un golpe de cabeza al rostro del silbante, lo que le costó irse un año suspendido.

Marín Acotto, terminó como técnico de Gallos Blancos de Querétaro en Segunda División y poco después de darse su salida del equipo presentó malestares, de los cuales ya no pudo recuperarse pues se presentó un infarto que acabó con su vida a los 46 años de edad.

Sin duda este gran guardameta aún es recordado por quienes lo vieron en su momento, haciendo época en el arco Celeste y quedando entre los grandes de la historia del futbol mexicano, incluso a nivel internacional.

Redacción ( Redacción )

Perfíl Futbolsapiens: Redacción
Sígueme en:

Desde la web

  • Ricky

    Grande Marin, que sigas jugando fútbol donde quiera que estés.

  • jhovas

    uno se lamenta de no poder haber visto a jugadorazos de esta talla grande superman

  • Lamentablemente no lo pude ver… pero el heredero del trono es Chuy Corona! no tan carismatico pero = de seguro vamoss AZUL! el Superman respalda la porteria Celeste!