PREVIO TOL-CAZ | La espiral rojiazul


La historia, ni cíclica como pensaban los griegos, ni lineal como la creían los cristianos, enfrenta el mediodía de este domingo a dos equipos que han sabido hacerse de un sabroso lugar en el menú del aficionado mexicano, para demostrar que el tiempo recorre una espiral.

Era 14 de marzo, las calles aledañas a la Bombonera comenzaron a poblarse de sueños agitados y proyecciones fantásticas; el Diablo tenía la complicada tarea de parar a una potente Máquina que llevaba cuatro partidos sin conocer la derrota y aquellos sumaban 25 sin ser vencidos en su casa, nada más prometedor para las siempre fieles aficiones que saboreaban los noventa minutos que tenían aún por recorrer.

Un feliz resultado para el amante del futbol: partido de cinco goles que en intenso vaivén se sucedieron hasta que el del dorsal 30 de los azules finiquitó. Frustración en la marea roja y dicha para la turba cementera.

A casi un semestre de aquella tarde en suelo toluqueño, el calendario regresa al subcampeonísimo Azul al césped rojo. Los cementeros atraviesan peligrosas circunstancias extra cancha mientras los demonios parecen haber entrado al purgatorio de la displicencia. El presupuesto de unos y otros se opone, choca y huye de sus fabulaciones: el Ojitos llegará a la incómoda banca que el Nemesio Diez reserva a los visitantes para consolidar su nueva marca y echar por tierra las aspiraciones del Chepo a mantener invicta la dura y temible banca local.

Hay una cosa que el aficionado al futbol -no el seguidor de uno y otro, sino el que más allá de los colores se congratula por ver- desea: un encuentro de goles, de bellas jugadas, de verdadero honor deportivo y no de viejos odios psicológicos. El partido del domingo, cuando el sol esté a plomo en la fría capital mexiquense, parece prometer eso.

El contexto dice que ambos equipos llegan con las mismas aspiraciones que aquél 14 de marzo; pero esta vez el Cruz azul llega en el festejo de su emancipación americanista mientras el Toluca sufre dos importantes bajas: los chilenos Mancilla y González.

La historia va en una inmensa e infinita espiral, los 22 en la cancha habrán de recorrerla; las aspiraciones parecen ser las mismas, pero las circunstancias han cambiado.

(Crónicas infernales. Por Marco Reyes)

Emiliano Castro Sáenz ( emiliano )

Perfíl Futbolsapiens: Emiliano Castro Sáenz
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  • mariaes

    Marco, habemos aficionados o seguidores (en mi caso lo dejo a tu criterio) que sin esos “viejos odios psicologicos” no entenderiamos el futbol de la misma forma. “El miedo lleva al odio, el odio lleva a la ira, la ira lleva al lado oscuro de la fuerza, que es el lado oscuro de la vida. ” estas palabras que no se de quien son, aplican para la ocasion; el Cruz Azul daba miedo y mira no estuvo tan mal jajajaj