10 Curiosidades de: Esteban Paredes
10 Curiosidades de: Esteban Paredes

En esta ocasión toca turno al chileno Esteban Paredes, delantero que llegó al Atlante sin hacer mucho ruido y terminó convirtiéndose en líder de goleo junto a Christian Benítez.

CORAJE. Se aferró a su sueño de ser futbolista. A los 12 años recibió la oportunidad de probarse con Cobreloa, sin embargo se enfermó durante un mes y al regresar ya había perdido el puesto, dejaron de tomarlo en cuenta. A los 14 decidió volver a intentarlo y acudió a Universidad de Chile. No obstante, y tras probarse unos meses, el club le dio las gracias diciéndole que no lo querían, que no llenaba el ojo. Tras dos rechazos se la jugaría una vez más; la tercera sería la vencida.

SANTIAGO MORNING. A diferencia de Cobreloa y Universidad de Chile, Santiago Morning sí vio condiciones en el muchacho. Apostaron por él y en 1999 lo lanzaron al ruedo profesional. Pero su debut no sería precisamente como lo imaginó: «Todavía recuerdo ese partido porque además me expulsaron».

DETECTIVE. Con la incertidumbre de saber si realmente iba a llegar lejos en el futbol y si Santiago Morning no lo echaría a la primera de cambio, Paredes llegó a pensar en ser detective. Incluso presentó exámenes para postularse como aspirante a resolver casos policiacos y los pasó. Para su mala fortuna un requisito en los trámites le cortó la ilusión: uno de sus tíos estaba preso. El hecho de tener un familiar con antecedentes penales le privó de ser detective.

PACHUCA. En 2004, Paredes arribó al futbol mexicano para jugar con Pachuca Juniors, filial de los Tuzos en segunda división. Pasó prácticamente desapercibido por suelo azteca y a la institución hidalguense no le dieron ganas de quedarse con un elemento al que no le veían futuro.

MÉXICO. Pese a la fallida aventura deportiva con Pachuca Juniors, el chileno aprendió algo de nuestro balompié y jamás descartó la idea de retornar, pues había visto que acá el jugador puede vivir bastante bien: «México es una bonita opción, hay mucho dinero. Si uno hace una buena campaña y está unos tres o cuatro años puede vivir cómodamente por un periodo bastante largo y darle lo mejor a los hijos».

PASIÓN. Si algo le gusta es calentar los clásicos. A diferencia de otros futbolistas, Paredes no escatima en decir lo que piensa y más si se trata de hablar sobre el acérrimo rival. Vistiendo la playera de Colo Colo, previo a un duelo frente a Universidad de Chile, club al que ya le tenía rencor, arremetió contra el arquero rival Johnny Herrera, a quien por cierto no le tiene cariño: «Es un tontito. Por lo único que conozco a Herrera es porque veo su nombre en la camiseta cuando va a buscar la pelota después de los goles que le hago».

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TEMPERAMENTO. En la cancha se calienta con facilidad y en los clásicos no se diga. Peor se pone si el arbitraje es factor. Así lo demostró en 2011 cuando se vio inmerso en una polémica tras irse expulsado en un duelo ante Universidad de Chile por haber insultado al árbitro Claudio Puga. Citado a declarar para explicar su conducta y para ofrecer disculpas, Paredes no pidió perdón. «No me arrepiento de los insultos porque fue un pésimo arbitraje y eso perjudicó a los dos equipos». De paso reafirmó que al colegiado le dijo «cagón de mierda».

CORAZÓN. Contrario a su carácter en un terreno de juego, fuera de las canchas es otra persona. Entre las cosas a las que no se puede negar están las obras de caridad. Si lo invitan a disputar partidos con causa, él acepta con gusto. Ya sea para apoyar a compañeros de profesión en situaciones difíciles o niños enfermos, el jugador se hace presente. De igual forma es de esos futbolistas que se toman el tiempo para visitar a infantes o seguidores que por alguna u otra razón se encuentran en un hospital. «Uno tiene hijos y está criando, también le pueden pasar cosas, porque uno no sabe qué es lo que va a ocurrir a futuro».

CHIPRE. En 2008 cometió un pequeño desliz que prácticamente le significó tomarse unas vacaciones en Europa. Después de negociar 20 días con el AEK Larnaca de Chipre, el chileno se fue de Santiago Morning sin avisarle a sus dirigentes. Ya instalado en tierras chipriotas su pase nunca llegó y no le quedó de otra que regresar a Chile para mantenerse en activo.

ÍDOLO. Durante su paso por Colo Colo varios niños comenzaron a idolatrarlo. Tal era la devoción por su futbolista favorito que a los muñecos de peluche les ponían como nombre Esteban Paredes.

FUENTES: El Mercurio de Calama, El Mercurio, La Segunda Online, BioBioChile, La Tercera, SIFUP.