10 Curiosidades de Flamengo, el equipo más popular de Brasil

 

Flamengo vuelve a estar en una final de Copa Libertadores desde 1981, cuando la ganó de la mano de Zico. Aparte, puntea el Brasileirao sacándole 10 unidades de diferencia a su perseguidor.

Es un momento feliz para la «nación Mengao», los 40 millones de torcedores que tiene el cuadro más popular de Brasil, que no es el equipo que más títulos exhibe, pero el que se ganó el cariño del pueblo brasileño, no solo del de Río de Janeiro, donde hace vida.

Los rojinegros tienen una historia rica que vale la pena repasar. Se hicieron populares al ser pioneros en apartar la segregación en los estadios. Llenaron muchas veces el mítico Maracaná y hoy, tienen un feliz presente. Les invitamos a repasar estas diez curiosidades sobre el rival de River Plate.

 

Nació del océano

Flamengo nace el 17 de noviembre de 1895, pero como un club de remo. Por eso su nombre original es “Club de Regatas Flamengo” (club de remo Flamengo), nacido en la playa de Flamengo (en homenaje a los marineros holandeses que desembarcaron ahí) donde más de una vez naufragaron sus fundadores. En 1911, el fútbol empieza a hacer popular en Río de Janeiro y Flamengo abre su departamento de deportes terrestres, uniendo a su equipo una serie de jugadores que renunciaron a quien sería su más acérrimo rival, Fluminense.

Rey de mar y tierra

En el himno del Flamengo, el estribillo reza “Flamengo, Flamengo / Tu gloria es luchar / Flamengo, Flamengo /campeón de tierra y mar”. El himno, compuesto por el exportero y músico Paulo Magalhães, se inspiró en la “dupleta” que hizo en 1915 el equipo de remo y el equipo de fútbol en ganar los campeonatos de Río de Janeiro el mismo año. Sin embargo, es más popular entre la afición el “Uma vez Flamengo, sempre Flamengo” de 1945.

El más popular

Desde 1927 hay registros de que Flamengo es el más popular de Brasil. Y década tras década se sigue manteniendo esa cifra. En la última encuesta de Datafolha, Flamengo acapara el 20% de los aficionados en Brasil, seguidos por Corinthians, con 14%. Aunque no es el club que más trofeos exhibe, le hizo popular abrir las puertas de los estadios a negros, pobres e indios, algo que su rival elitista, Fluminense ni otros clubes de Río lo permitían, según recuerda el fabuloso autor Mario Rodrigues. Ayudó también que en la segunda guerra mundial, Brasil, como país aliado, permitió la instalación de antenas de radio para comunicaciones en las que también se transmitían los juegos de Río de Janeiro. La primera era de gloria de Flamengo en los 40 se contagió a lo más recóndito de Brasil. Se calcula la hinchada de Flamengo en 40 millones de personas.

Un trofeo muy importante

En 1927, la compañía de agua mineral Salutaris junto al diario Jornal do Brasil tenían como objetivo elegir al “Club más querido de Brasil”. La modalidad era muy sencilla: había que mandar el envase de agua al diario, con el nombre de su equipo o el cupón del periódico. Los rojinegros sumaron  254.850 votos y ganaron la “Taça Salutaris” (Copa Salutaris), trofeo que suele exhibirse con orgullo en el museo del equipo, al lado de la Libertadores e Intercontinental de 1981.

Imagen de una película sobre Carlos Alberto

Polvo de carbón

El racismo en el fútbol a principios del siglo XX era muy marcado. Por ejemplo, el mulato, Carlos Alberto usaba polvo de arroz ( “po de arroz” en portugués) en la cara para poder jugar con Fluminense. Esto, fue un símbolo para el club que aún arroja polvo de arroz en sus partidos. Su rival, Flamengo, lo usó para burlarse y señalar el racismo y la respuesta de Flu fue “po do carvao” (polvo de carbón) por la cantidad de negros que integran esta afición. Lejos de sentirse insultados, muchos blancos flamenguistas pintan su cara de negro tras esta tradición.

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Popeye, la primera mascota

En su historia centenaria, la primera mascota de Flamengo fue Popeye. El personaje fue creado en la década de 1920 por el dibujante estadounidense Elzie Crisler Segar y en los 40 fue adoptado como mascota del club. En ese momento, los periódicos deportivos decidieron crear personajes para cómics durante el Campeonato Carioca de 1942, donde cada uno de los grandes clubes de Río tendría un personaje. Botafogo fue representado por el Pato Donald, Fluminense por una figura elegante con un gran sombrero de copa, Vasco por la figura de un almirante gordo y bigotudo y Flamengo había elegido como mascota al marinero Popeye. En los 60 fue sustituida por Urubú (buitre en portugués), que aún sigue.

El vuelo del buitre

Popeye, por ser un héroe norteamericano no tuvo mucha pegada.  En la década de 1960, los fanáticos rivales comenzaron a llamar a los fanáticos de Flamengo «buitres», una alusión racista a la gran masa de fanáticos afrodescendientes. Tal apodo ofensivo nunca fue bien recibido por los fanáticos de Flamengo hasta el 31 de mayo de 1969. Tres aficionados llevaron a un espécimen para el clásico contra Botafogo y le amarraron una bandera rojinegra en las patas. Al arrancar el partido, los rivales gritaron “buitres, buitres” y fue soltado el animal, que aterrizó majestuosamente en el césped con la bandera extendida. Ahí, los propios de Flamengo se sintieron buitres y el equipo ganó 2-1 a Botafogo, tras dos años sin poder hacerlo. “Urubú”, trajo consigo suerte e identidad.

Zico y el gran 1981

El año de 1981 fue maravilloso para Flamengo. De la mano de Zico, el ídolo máximo de la institución, ganó torneo Carioca, Copa Libertadores y Mundial de Clubes. Zico, el máximo realizador del equipo con 509 goles en dos etapas .En su primera, de 1971 a 1983, aparte de dos títulos internacionales, dejó tres Brasileiraos y seis “estaduais” del torneo Carioca. Cuando se retiró, el Maracaná se llenó de 100.000 torcedores para homenajearle.

La explosión de 2009

El último título de liga brasileño de “O Mengao” fue en 2009, 17 años después de su última conquista, en 1992. Fue una remontada inolvidable, pues al terminar la primera vuelta, Flamengo estaba a 11 puntos de la cima y en un espectacular remate, quedó campeón con 67 puntos, una de las cifras más bajas para un campeón. El equipo, dirigido por Cuca, fue tirado por el último gran torneo de Adriano, quien venía en declive, pero hizo una última gran campaña al ser el goleador de Brasil con 19 dianas. Ese año también ganó el campeonato nacional el baloncesto, hecho inédito hasta ese momento en Brasil.

Visión europea

Hoy el portugués Jorge Jesús, al principio resistido por el tradicionalismo en Brasil, está a punto de hacer algo histórico: ganar liga y Libertadores en un mismo año. Apenas es la segunda final de Libertadores que alcanza el club y la liga se ganó hace diez años, es una larga sequía que apenas la rompe la Copa de Brasil de 2013 y los torneos estaduales. En la liga lleva diez puntos de ventaja y a la final, llega goleando 5-0 a Gremio.  Además, sería el segundo entrenador extranjero en conquistar el Brasileirao, algo que sólo hizo el argentino Carlos Volante en 1959, con el Bahía. Su éxito, según un análisis de O Globo se basa en “una línea defensiva adelantada, una presión muy fuerte para recuperar la pelota en campo adversario y una búsqueda del gol todo el tiempo, en el actual momento del fútbol doméstico brasileño son comportamientos contraculturales».