10 curiosidades sobre Erling Haaland, el escandinavo que hace llover goles

Erling Haaland se marchó del Salzburg de Austria con una bestialidad en récord goleador: 16 goles en 14 partidos. Sin embargo, muchos dijeron que esa liga era mediocre y que cualquiera lo pudo haber hecho.

Esta criaturita, para silenciar, entonces hizo ocho goles en seis partidos de Champions, algo que no merece ningún tipo de objeción.

Aún así, para terminar de silenciar críticios, el fin de semana, en el debut en grandes ligas, cuando su nuevo  equipo, el Borussia Dortmund iba perdiendo 2-1, ingresó al 60 y en treinta minutos marcó un hat trick, para dar vuelta 2-5. ¿Ahora que dirán del Dios nórdico del gol a sus 20 años?

El niño con cara de asesino que hace un tiempo reseñamos sus habilidades por estos lares ya causa sensación en el mundo. Y es bueno que conozcas diez curiosidades sobre él.

-Hijo de futbolista

Su padre, Alf-Inge Haaland, también fue un futbolista profesional, que jugó como mediocampista defensivo (la historia dice que fue algo parecido a Gravesen por lo tosco) y llegó a jugar en la Premier con Nottingham Forest, Leeds United y Manchester City. Erling nació en Leeds en julio de 2000, justo antes de que su padre se mudara a lCity y sufriera un infame tackle de terror a manos de Roy Keane en abril de 2001, lo que aceleró el final de su carrera dos años después debido a problemas de rodilla.

-Siempre rechazó ofertas

Haaland debutó como profesional a los 15 años en el Bryne FK, donde también lo había hecho su padre. Fue en un partido de segunda división. Varios grandes de Europa fueron por él, pero el decidió jugar luego para el Molde de primera noruega. Ahí, tampoco se dejó influenciar por cantos de sirena, en clubes muy grandes donde no jugaría de titular (ejemplo Juventus) y aceptó fichar por el Red Bull Salzburg, donde se marchó como estrella. Tampoco aceptó ofertas voladas al momento de marcharse y decidió por el Borussia Dortmund al asegurar continuidad.

 

-Sopredentemente “barato”

-Aunque la humanidad desconoce las letras pequeñas del contrato, Haaland, una joya en potencia, fue vendido por 20 millones de euros, siendo su valor, tasado en Trnasfermarkt en 40 millones (y después del debut, ya vale 45 millones). Una verdadera ganga si se toma en cuenta que elementos de su edad y que no han hecho nada en el primer semestre de la temporada, como Joao Felix (Atlético) costaron 126 millones.

-Dejando huella

-Llegando y dejando un récord. Haaland es el primer jugador que debutando desde el banco marca un Hat Trick en el Borussia. Ya en 2013 Aubemayang había marcado triplete en su debut, aunque este partió de titular. Como cosas de la vida, ambos usaron el “17” en su debut y fue ante el mismo rival, Augsburg.

-Y otro récord más

No se puede olvidar que Haaland saltó a la fama mundial en el Mundial Sub-20. El entonces jugador de 18 años anotó una friolera de nueve goles, un triple  hat-trick, mientras Noruega irrumpía en una victoria por 12-0 en la fase de grupos sobre Honduras. Su país no avanzó de ronda, pero esa paliza le sirvió para irse tranquilo a casa, pues ganó la Bota de Oro al goleador del torneo. Superó el récord de Adailton (Brasil) quien en 1997 había marcado seis goles en un juego.

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-Entrenador muy valioso

Un partido inolvidable para Haaland fue en el que le marcó cuatro goles a Bann, mientras jugaba en el Molde. Bann era el líder de la liga noruega. ¿Quién era su entrenador? Pues Ole Gunnar Soskjaer, aquel pelirrojo que hizo historia con el Manchester United. «Es una de las razones por las que soy el jugador que soy hoy. Es una buena persona y un buen entrenador», dijo cuando llegó al RB Salzburg. De hecho, mucho se habló de su llegada al Manchester United por este mismo nexo, pero nunca se dio.

 

-Su ídolo: Zlatan

En el Asgard de los dioses escandinavos del fútbol, Haaland tiene en su altar a Zlatan Ibrahimovic, el siempre polémico pero efectivo delantero. De hecho, de sus pasos, siguió la buena idea de rechazar ofertas de clubes grandes por otras que garantizaran minutos y continuidad. «La forma en que se volvió tan bueno, la forma en que juega. Él también es escandinavo, ¡así que alguien tiene que reemplazarlo!”, dijo en una entrevista.

-Locura por la Champions

En entrevistas en medios noruegos y luego austríacos a sus compañeros para que se pueda construir el arquetipo del personaje, todos coinciden en algo muy curioso: le encanta escuchar el Himno de la Champions League. Sea en el vestuario, en la casa o simplemente en su carro, mientras que alguien de su edad lo haría con el rapero o reggeatonero de moda. “Anoche salí a caminar con mi hija, cuando un automóvil se detuvo junto a mí. El conductor bajó la ventanilla y allí estaba Erling, ¡escuchando el himno de la Liga de Campeones! A todo volumen en el poderoso equipo de sonido de su costoso coche», dijo el central del Salzburg, Wöber. “Es mi canción favorita desde niño y escucharla en el estadio fue una locura”, lo dijo luego de masacrar a goles al Genk en esa competición.

-Un buen hermano

Astor Haaland, su hermano mayor, inspirado por su padre, también jugó al fútbol. Siempre orientó a Erling e incluso, según cuenta entrevistas, jamás sintió celos cuando el pequeño Erling se perfilaba para ser profesional. Siempre fue un buen consejero y hoy les une una bonita relación. “Yo le enseñé a hacer goles”, siempre bromea en entrevistas el bueno de Astor.

-Un gran agradecido

Haaland, quien no es de hablar mucho a la prensa, seguramente dará de que hablar por ser un buen filántropo. En diciembre del año pasado, jugó un partido de exhibición con el Rosseland, equipo donde se retiró su padre y donde jugaron de niños, él y su hermano Astor. El paquete, que incluía asistencia al partido, cena y una foto con autográfo, costaba 10.000 coronas noruegas, algo así como 1.100 dólares. Se recaudó una buena cantidad de dinero. Un dato curioso de ese evento es que un aficionado del Manchester United (se desconoce si es inglés o noruego) llegó con una camiseta del equipo para que Erling la autografiara, ante la inminencia de su fichaje, tomando en cuenta el nexo con Solsjkjaer. Vaya que fue una mala decisión. Por ahora.