México no olvida, hoy 2 de octubre a 47 años de la tragedia en Tlatelolco los estudiantes se manifiestan inconformes en busca de más explicaciones, se busca que regresen a esos estudiantes que no pudieron llevar una vida por delante para darles otra oportunidad y empezar de cero a pesar de que sabemos que es imposible, ellos no volverán y el gobierno no cambiará, ellos continúan con su negocio bajo el agua, echando culpas a otros y adjudicándose logros ajenos, ese es el sistema mexicano a lo largo del siglo y lo vemos reflejado con el campeonato sub-17 en Perú 2005.

 

A 10 años del campeonato nos hemos cuestionado qué pasó con el proceso, dónde quedaron esos jugadores que nos iban a llevar al 5to partido, en que todo es una mentira y que un torneo sub-17 no es parámetro, lo cierto es que el problema siempre ha estado ahí, desde antes de conseguir ese triunfo y lo ha estado después y lo estará hasta que deje de ser un negocio (quizá nunca). Pero, ¿qué podemos hacer?, ¿acaso vamos a manifestarnos frente a la FMF? y si lo hacemos, ¿nos harán caso? No. Para ellos es negocio, para nosotros debe de ser entretenimiento pero no concebimos eso, para nosotros como fanáticos del futbol, es algo más que un espectáculo, es parte de nuestra vida diaria y aún no logramos digerir que unos titeres en el poder tengan «secuestrado» nuestro progreso.

La afición le exige a esos niños que nos dieron alegrías que se conviertan en hombres y nos den más triunfos históricos pero pueden pasar otros 10 años y México seguirá sin ganar un Mundial mayor, seguiremos celebrando tan lejano triunfo y seguiremos indignados por la noche del 68, porque México no olvida, México reclama pero no éxige.

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Hoy, a 10 años de aquél campeonato, no somos más ni somos menos, estamos donde merecemos.