Hoy se cumplen cuatro años del popular piscinazo que protagonizó el atacante holandés Arjen Robben, ante la selección mexicana en el partido de octavos de final del Mundial de Brasil 2014.

El encuentro estaba igualado a un gol y corría el minuto 92′ de juego, ese fue el momento en el que Robben llega a linea de fondo, engancha hacia adentro y se lanza en el área simulando un contacto, por parte de Rafa Márquez, acción que el arbitro del encuentro se compró, pitando la pena máxima a favor de la ‘naranja mecánica’.

 

 

Posteriormente el delantero Klaas-Jan Huntelaar cambiaría por gol «ese regalo», lo que significaría la eliminación del ‘tri’ en la cita mundialista.

Aquella jugada provocó muchas críticas por parte de los aficionados mexicanos y de distintas partes del mundo, recriminando a Robben de «actor y piscinero» por lo ocurrido durante el partido.

 

 

 

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