Mexico a semis
Quinto a su calavera

Mostraron tremendos arrestos
para ganar en penales,
eran buenos para los retos
y ya no andaban en pañales.

Nos enseñaron sus tamaños
luciéndose en la cancha,
nada que ver con engaños
ni con cierta selección gacha.

Avanzaron a semifinales
teniendo muy buen tino,
se olvidaron de los males
engendrados por Justino.

Echaron a Brasil en la tanda
con carácter, garra y esfuerzo,
otros veían a Nueva Zelanda
con temblorina en el pescuezo.

Causaron felicidad en millones
haciendo lo que otros no pueden,
ni siquiera ganaban melones
ni cobraban lo que no deben.

Vino la muerte por los chavos
para evitarles una pena,
no quería verlos como esclavos
de una amarga condena.

Se los llevó haciendo pachanga
para disfrutar el entierro,
«Que no meta mano la changa
que vengo y le clavo el fierro».

Goza la calaca pelona
sepultando a los gloriosos muchachos,
se ríe de la gente huevona
y de los que se creen muy machos.

Lee también   Regresa Oswaldo