Ayer Cruz Azul venció por 2-1 al América en juego amistoso celebrado en el Cotton Bowl de la ciudad de Dallas. La Máquina, lució bien parada en el terreno de juego, aprovechó su mejor poder definición y dejó sensaciones buenas en términos generales. América, «es pan con lo mismo», por ahí mejorará algo, pero ayer dejó claro que le faltan uno o dos jugadores de peso de medio campo hacia el frente.

Sí, Pavone cumplió con dos goles y ha caído con el pie derecho en el ánimo de la afición cementera que ciertamente vive ilusionada con cuanto jugador llega, sin embargo, lo del Tanque ayer fue destacado y mostró compromiso con el equipo azul.

Amaranto Perea lució como aburrido, reclamando mucho al árbitro pero mostrando en dos acciones su férrea marca y será, si es que se concentra en dar su mejor esfuerzo, un relevo de lujo para el conjunto azul. El que de plano no dio una fue Pablo Barrera, pero de él ya se sabe lo que puede dar o no, igual le queda todo un torneo para tratar de justificar su contratación con los Cementeros.

Cruz Azul tiene un equipo muy competitivo y parece, por lo visto ayer, que mucho no van a extrañar al Tito Villa. Mantienen una base de buenos jugadores y a la banca ha llegado un hombre con ideas nuevas, muy apasionado y muy trabajador como lo es Memo Vázquez, que cabe mencionar, también está a prueba con la afición Celeste y al menos anoche pasó con buena calificación, pues aunque se diga «amistoso», el duelo entre América y Cruz Azul siempre es, ha sido y será, de orgullo y algo más.

El conjunto Cementero además tiene una banca interesante, con jugadores de casa que tienen coraje pero también buen futbol y con algunos extranjeros como Maranhao que cuando el equipo parece dormirse entra revolucionado a cambiar el ritmo de las acciones.

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AMÉRICA:

Qué lejos está el América a 15 días del arranque del torneo, de ser ese cuadro que Miguel Herrera nos ha platicado en esta pretemporada. Vaya, el equipo seguramente mejorará en algunas cuestiones, pero en esencia, sigue padeciendo de los mismos errores del torneo pasado. Montón de pases equivocados en zonas de alto riesgo y al frente quedándose siempre cortos en el último toque. El gol de Benítez fue un blooper total pero al menos el goleador azulcrema ya se reencontró con la portería.

A destacar el trabajo de Adrián Aldrete, de lo mejor del club de Coapa, bien ubicado, llegando a tiempo a las jugadas y mostrándose en la parte ofensiva con buen desborde y tiro de larga distancia. Por el contrario, Rubens Sambueza estuvo opaco, con muchas ganas eso sí, pero intrascendente en el toque de medio campo hacia el frente.

Las desatenciones en la retaguardia fueron significativas y en la portería, digan lo que digan, no tienen mayores opciones que Moisés Muñoz y es que a pesar de que el joven Hugo González tuvo una que otra acción destacada, la realidad es que no se percibe seguridad en el fondo amarillo, prueba de ello, fueron los dos o tres reclamos que Aquivaldo le pegó al meta Águila en jugadas donde le retrasaban el balón.

América seguramente aspirará a llegar lejos en el torneo, pero teniendo una banca con Layún, con Tony López, que inexplicablemente ha vuelto al equipo, y con algunos jóvenes que apenas están probando suerte con el equipo grande, será difícil que pueda competirle a los norteños e incluso a equipos como Cruz Azul o los mismos Pumas que se han reforzado pensando en cosas grandes. Chivas con su apuesta holandesa en la banca y un futbol muy dinámico, igual será un rival muy peligroso para las «renovadas» Águilas que a decir verdad nos siguen dando pan con lo mismo.