Más tardó en registrarse que en darse cuenta de lo que estaba haciendo y en el problema en el que está metiendo a la Federación Mexicana de Futbol, a la Liga MX y al Puebla y es que Cuauhtémoc Blanco podría retirarse antes de lo previsto, si es que decide dar un paso más hacia la presidencia municipal de Cuernavaca, Morelos.

La cosa está clara: si Cuauhtémoc Blanco se convierte en candidato del Partido Social Demócrata a la Alcaldía de la Ciudad de la Eterna Primavera va a tener que dejar al Puebla, puesto que si no lo hace y la Liga lo tolera, la FIFA podría intervenir y castigar al jugador, club y competición, toda vez que en sus estatutos prohíbe que el futbol y la política o religión se mezclen.

Lo que habría que preguntarse y el organismo tendría que responder, es si el jugador de 42 años no se está metiendo en un problema desde el momento en que se registró como precandidato, puesto que su imagen aparece ligada de manera directa a la de un partido político y deja en claro que aspira a mandar en el municipio.

En caso de que Blanco compita y pierda, la decisión de volver o no las canchas quedaría en él, toda vez que afirmó que el Clausura 2015 sería su último torneo como jugador profesional y no llegaría ni a la mitad de su celebración.

Esta misma situación habría que analizarla en Fidel Kuri Grajales, dueño del Veracruz, quien busca ganarse una diputación en Veracruz representando al Partido Revolucionario Institucional y podría costarle muy caro al futbol mexicano el que FIFA se percatara de ello y considerara que el simple acto ya representa una intromisión de los actores deportivos en situaciones que violan sus reglas.

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