Dos goles más que los Tigres, que están terceros; tres partidos perdidos menos que el América, que es el cuarto; cinco goles en contra menos que el León, que es sexto y ubicados en la posición número siete; la temporada numérica de los Jaguares de Chiapas, comandados por Ricardo Antonio Lavolpe pudiese no ser la más poderosa, pero, de la misma manera, no es ni de cerca la más floja. En casa -ojo al dato-, no han perdido ni un sólo partido, cosa que en liguilla es fundamental para mantener aspiraciones, siquiera, de llegar a semis y dar batalla. De visita -ojo también al dato-, el 55.55% de las veces que juegan no pierden, lo cual indica que, como muy probablemente cerraran las series de visita, y entendiendo el juego de la liguilla, ocuparían: ganar en casa y no perder de visita, nada descabellado viendo esos promedios.

Ricardo Antonio encontró en la selva un equipo con nombres discretos, si; pero, de calidad también; ha aprovechado las condiciones de su estadio y el peso específico de la experiencia en primera de alguno de sus pupilos, para darle forma a una escuadra que, como cada seis meses, pierde hasta a la podóloga entre prestamos y equipos que vienen a llevarse lo poco rescatable que tienen en sus filas. La experiencia en el banquillo será fundamental para que Jaguares mantenga -en caso de meterse, como todo parece indicar, a la liguilla- sus sueños vivos, Lavolpe si bien, estadísticamente sólo ostenta un título de liga, tiene en su haber la experiencia de aquellos rojinegros, su buen tiempo en Toluca y el excelente paso con selección reflejado en Confederaciones 2005 y Mundial 2006, ambos en Alemania, ¡ojo! que los fiascos también han rodeado al «bigote» y veremos pues, como se desenlaza esta historia para el armador de equipos campeones.

Lee también   El tweet (chistoso) del día 13/10/2014

Ines jaguares                     Otra de Inés, para que no la extrañen