Puede ser odiado por muchos, amado por otros más pero, Cuauhtémoc Blanco jamás pasará desapercibido en el ámbito futbolístico.

Ya se ve bastante lejano aquel 2 de Diciembre de 1992, cuando enfundado en la casaca azulcrema, El Cuau debutó en primera división enfrentando al León en el Nou Camp de la ciudad cuerera. Probablemente pocos de los que presenciaron ese encuentro imaginaron que aquel chaval con nombre de emperador Azteca y joroba prominente, llegaría a ser una de las grandes figuras de nuestro fútbol.

Cuauhtémoc, que en náhuatl quiere decir el águila que desciende, fue totalmente lo opuesto a su nombre, ya que enfundado en la casaca águila tuvo una carrera en ascenso desde que debutó aquel día de Diciembre. Siempre se caracterizó por ser un jugador “echado para adelante”, de esos que no agachan la cabeza ante ninguna situación y que entre más lo golpean, mejor juega.

Como aficionado al fútbol podías idolatrarlo u odiarlo, pero jamás te sería indiferente. Siendo joven, demostró carácter al enfrentarse a un técnico experimentado como Ricardo La Volpe, dejándole en claro que él no era uno más del montón y que no dejaría que lo humillaran por más novato que fuera. Tiempo después pagaría caro este desparpajo, el cual lo dejó fuera de un mundial, pero con la conciencia tranquila de que en su momento hizo lo que le parecía adecuado.

En la cancha y fuera de ella fue traicionado varias veces por su temperamento, por ese barrio que le corre por la sangre, pero sin lugar a dudas; todos preferimos jugadores que sientan el fútbol, que en realidad sean apasionados de este deporte y no que simplemente se paren en la cancha a disputar los encuentros porque es su trabajo.

Muestra de ese descaro y hambre de triunfo es el mundial que disputó en Francia 1998, en el cual desde el primer partido frente a Corea, sorprendió a propios y extraños realizando la Cuauhtemiña, para después hacer un soberbio gol frente a Bélgica con un descomunal remate.

Para desgracia de él mismo y de nuestro fútbol, llega su terrible lesión a manos del trinitario Elcock, que probablemente de forma inocente, le plantó tremenda plancha a Cuau cuando parecía que en el Valladolid podría destacar para hacerse de un nombre en Europa y así emigrar a un equipo con mayor renombre y jerarquía. Todos sufrimos al igual que el al ver las escalofriantes escenas y más aún el enterarnos que estaría casi 8 meses fuera, cuando recién había logrado su sueño de cruzar el charco. Todo indicaba que su regreso a tierra azteca estaba próximo.

Pero no se podría ir de Europa sin dar de que hablar, y fue el centro de atención de los medios el día 29 de septiembre del 2001 ante el Real Madrid en el Estadio Santiago Bernabéu. Se dio el lujo de anotar un golazo de tiro libre que además les daba el empate. Cabe señalar que este golazo también será recordado por que hizo perder a los jugadores de su propio equipo una quiniela de 4 millones de pesetas en la que habían apostado contra sí mismos.

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Regresaría al equipo de sus amores, para después ser “castigado” (como ya lo habían hecho en el 97 mandándolo a Necaxa) y enviado al Veracruz, lugar donde volvió a sacar la casta y junto a Kléber, “Chaco” Jiménez y jugadores de gran calidad, lograr un equipo imparable que arrasó con la liga, aunque fue eliminado en los cuartos de final de la liguilla.

América se arrepintió tanto, que de inmediato lo regresó y por fin Cuau logró el ansiado título con el equipo de sus amores. El 2005, sin duda uno de los mejores años de Blanco y de los americanistas.

Por ahí del 2007 comenzó su peregrinar por varios equipos, incluyendo Chicago Fire de la MLS, dónde volvió a dar muestra de su calidad y se cargó el equipo al hombro todo el tiempo que duró su experiencia americana.

Ahora se da el lujo de regresar a jugar en la primera división mexicana, después de haber pasado ya varios años en la división de ascenso. Sin duda un regreso que será un gran colofón para su carrera. Desgraciadamente no se da con el club de sus amores, pero seguramente Blanco defenderá los colores de Puebla como si fueran los del América o los de la misma selección mexicana.

Así que a disfrutar al máximo las últimas pinceladas y chispazos que este nos ofrecerá antes de dejar las canchas, por lo pronto parece que hoy si es su adiós definitivo del Tricolor, siendo así no nos queda nada más que decir:

¡Gracias Cuauhtémoc Blanco! ¡Gracias Por siempre darlo todo en cualquier cancha que te parabas! ¡La afición Mexicana te lo agradece!

Aquí un breve resumen de sus grandes logros a nivel profesional:

  • Campeón de goleo individual de la 1ª División de México 1998
  • Citlali al Mejor Jugador de la Primera División de México 1998
  • Balón de Plata de la Copa FIFA Confederaciones 1999
  • Goleador de la Copa FIFA Confederaciones (junto con Ronaldinho) 1999
  • Balón de Oro al Mejor Jugador de la Primera División de México 2005
  • Balón de Oro al Mejor Jugador de la Primera División de México 2007
  • Mejor jugador del Juego de las Estrellas de la MLS 2008
  • Máximo Goleador de la Copa FIFA Confederaciones (compartido con Ronaldinho) 1999