León quedó eliminado el día de ayer de la Copa Libertadores a manos del Bolívar, un cuadro que demostró saber jugar dicho torneo y al cual, el cuadro mexicano no pudo descifrar. Lo que no podemos dejar de lado, es la artera falta que cometió el capitán Rafael Márquez a doce minutos del final, demostrando de nueva cuenta que no sabe controlar su temperamento.

Azkargorta le ganó la partida a Matosas por tercera vez, y todo parecía indicar que La Fiera se quedaría en la orilla del torneo continental, corría el minuto 78 y el capitán del cuadro verde perdió la cabeza…..Era una jugada intrascendente cerca de medio campo, Márquez saltó a cabecear pero, como si fuera un karateka, le propinó tremenda patada en la espalda con los tachones a un jugador del cuadro boliviano. Con esta acción se tuvo que ir a las regaderas antes de tiempo y dejó a su equipo con diez hombres, cuando aún cabía la posibilidad de que el equipo verde hiciera el gol que les hacía falta.

Hay que señalar que Rafael, había sido uno de los mejores jugadores del partido, tirando buenos trazos y realizando una labor impecable en defensa. Lamentablemente cuando las cosas comenzaron a complicarse, perdió la cabeza y eso dio al traste su destacada actuación.

Como bien sabemos, Márquez, es un jugador que en situaciones de apremio no sabe controlar esa frustración y busca la forma de liberarla realizando faltas graves ante sus rivales. Esa película la vimos en el mundial de Corea-Japón 2002, cuando el cuadro azteca iba abajo frente a Estados Unidos y no se veía por donde el cuadro de Javier Aguirre empatara. Rafa le propinó tremendo caballazo a Cobi Jones y con eso se acabó la ínfima esperanza que pudo haber existido en el cuadro mexicano.

Recordemos también en la Copa Confederaciones de Alemania 2005 en el juego que México empató a un gol con Argentina y que a la postre los verdes perdieron en penales. Rafael Márquez fue expulsado por una barrida innecesaria y fuera de tiempo, lo cual complicó gravemente el partido para los dirigidos por La Volpe.

En el 2009, cuando se jugaba el Hexagonal de la CONCACAF en Columbus y México perdía dos a cero enfrentando a Estados Unidos, Rafael Márquez también fue expulsado por darle una patada al portero estadounidense Tim Howard.

Lee también   "Dybala es el nuevo Messi"

Durante su paso por la MLS, también tuvo ciertas actitudes reprobables. En el 2011 le lanzó el balón directo a la cara a Landon Donovan (cosa que muchos aplaudimos) y fue suspendido tres juegos, en el 2012 fracturó de la clavícula a Shea Salinas al darle una artera patada estando el balón en juego.

Hay que dejar muy en claro que el León no quedó fuera de la Copa Libertadores por culpa de Márquez ni mucho menos, ya que el cuadro del bajío careció de mucho más variantes, pero si es de llamar la atención que un jugador del bagaje, experiencia y edad de Rafael Márquez siga cometiendo estos errores infantiles que demuestran que no está concentrado al cien en lo que se está jugando su equipo.

Incluso el michoacano vía twitter pidió disculpas: “Una vez más me equivoque y he perdido una batalla en contra de mi desesperación, asumo las consecuencias y sobre todo las críticas» posteó el defensor.

«Pido disculpas a la afición y a todo mi equipo, no me queda más que levantarme una vez más y aprender de este tropiezo que me pone la vida para que definitivamente esto no vuelva a pasar«, finalizó el mensaje.

 Hay que señalar también, que muy probablemente, Márquez será el líder y capitán de la selección mexicana en el próximo mundial y al  ver la forma en que se ha comportado la noche de ayer es de preocuparse, se entiende que al momento del partido puede haber calentura e inclusive frustración por no obtener el resultado deseado, pero no puedes empezar a tirar patadas y golpes a tus contrincantes dejando a tu equipo en una situación más complicada. Esperemos que Miguel Herrera, que era otro explosivo dentro de la cancha, lo sepa llevar y tranquilizar en los partidos que disputemos en el mundial y que si hablamos del Kaizer Azteca sea por el  gran desempeño que tenga en el campo de juego.