A lo largo de la historia, Pumas y América han desarrollado una rivalidad deportiva que ha generado un nuevo Clásico en el fútbol mexicano. Bajo los colores de ambas instituciones, han desfilado innumerables jugadores que han dejado una huella significativa, tanto en las Águilas, como en los universitarios. Sin embargo, y como en muchos Clásicos alrededor del mundo, hay futbolistas que han tomado la decisión de vestir ambas camisetas, sin importar la polémica que puedan generar. Algunos han logrado tener éxito con los dos equipos, otros se han ido entre más penas que glorias.

1. Hugo Sánchez.

América: 1992-1993
Pumas: 1976-1981

Lo del Macho fue sumamente contradictorio y polémico, algo «inusual» en él. Cuando emigró a Europa para dejar huella con el Atlético y Real Madrid, aseguró que si volvía a México jugaría con cualquier equipo menos con el América. Para la 1992-93, la memoria de Hugo falló sorpresivamente y terminó fichando por las Águilas con las que consiguió la Copa de Campeones de la Concacaf venciendo al Alajuelense costarricense en la final.

2. Enrique Borja.

América: 1969-1977
Pumas: 1964-1969

Surgido de la cantera universitaria, Enrique Borja fue un jugador importante en una camada de buenos elementos como Aarón Padilla y Miguel Mejía Barón. Su paso al América fue bastante polémico puesto que el mismo jugador se negaba al traspaso. «No soy un costal de papas», decía Borja. Las negociaciones se fueron hasta los tribunales pero se efectuaron de todas maneras. Ya con las Águilas, Borja explotó, consiguió dos títulos de Liga, uno de Copa y una Copa de Campeones de la Concacaf. Junto a Carlos Reinoso, conformó una de las delanteras más temibles de toda la historia, enmarcada en la famosa frase de los comentaristas: «Pase de Reinoso; gol de Borja».

3. Luis García Postigo.

América: 1995-1997
Pumas: 1985-1991

Al igual que Hugo Sánchez, Luis García regresó de su –no tan brillante– paso por Europa para vestir los colores del América. Surgió en Pumas, donde estuvo seis años teniendo torneos muy buenos. Habiendo sido goleador y campeón en su estadía puma, el Atlético de Madrid se fijó en él y lo llevó al viejo continente.

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4. Braulio Luna.

América: 1994-1998
Pumas: 1998-2002

Hecho y criado en CU, Braulio Luna se volvió un ídolo universitario rápidamente. Pero en 1998 vino el peor error del jugador por partida doble. Cual Figo, Luna emigró al rival odiado de los felinos y todavía tuvo el descaro de declarar que desde niño era americanista. Desde ese entonces, la afición puma no le perdona esas palabras y pasó a estar en la lista negra.

5. Alberto García Aspe.

América: 1997-1999
Pumas: 1984-1991

Nació en Pumas y se consagró campeón en la última temporada con los felinos. Después de jugar por el Necaxa, donde consiguió dos ligas, García Aspe decidió probar suerte en Argentina con River Plate. Sin éxito, la zurda privilegiada de García Aspe retornó a México para vestir los colores del América, donde se le recuerda por atravesar la red de la portería en una de sus anotaciones. Actualmente es directivo en Pumas, pero el público no le tiene mucha empatía por los resultados que ha dejado, sobre todo por el escándalo con Mario Carillo y Emanuel Villa en el Apertura 2012.

6. Moctezuma Serrato. [Bonus de Chocolate]

América: 2002
Pumas: 2003-2004

En ambos equipos brilló, sin duda alguna. En América, su alborotada cabellera con múltiples mechones de tinte amarillo pálido, encandilaban a cualquier aficionado en la grada. En Pumas, fue uno de los primeros jugadores que comenzó a utilizar zapatos de color en el fútbol mexicano, cegando a muchos con sus llamativos botines naranjas. De ahí en fuera, los goles se los guardó para sus aventuras en Perú, Costa Rica y Guatemala (y eso).