Con Pachuca no ha podido...
Con Pachuca no ha podido…

El Tuzo fracaso se consumó de la manera más evidente en que pudo haberse dado, con una goleada, dejando sensaciones muy pobres y dignas de resaltar, pues estamos hablando de una institución que se presume grande, única que ha ganado un torneo oficial en Sudamérica y que hoy pareciera un equipo de segunda.

La situación del Pachuca este torneo es para analizarla a fondo, ideal de tomarla como ejemplo para entender que ni las grandes inversiones, ni la llegada de jugadores de medio pelo o menores, algunos provenientes de Europa, garantizan el éxito.

Pachuca, un equipo tradicionalmente de liguilla en México se quedó fuera de la fiesta grande. Ya nada lo puede meter y lo peor del asunto es que el equipo mostró una imagen totalmente distinta a la que normalmente nos tenía acostumbrados: la de una escuadra combativa, competitiva y con una idea clara de su juego.

El Pachuca de Hugo no jugó a nada este torneo y el partido del sábado pasado contra el América exhibió la total falta de cohesión en todos los sentidos en el equipo hidalguense.

¿Qué balance hacer de Raúl Tamudo, de Nery Castillo y de Paulo da Silva? ¿Por qué Óscar Kevyn Rojas era titular? ¿Acaso no había canteranos elegibles que hiciesen un mejor papel que algunos de los refuerzos que pasaron de noche?

La expectativa creada a principios del torneo con el equipo Tuzo superó por mucho lo mostrado en la cancha. Se hablaba de espectáculo, alegría y compromiso, ninguna de ellas se dio.

Hugo ha tenido hasta ahora 16 jornadas para mostrar algún tipo de avance pero no ha pasado nada, el equipo no funciona, todos fallan, nadie se acompaña, ni siquiera se cuestionan entre ellos en la cancha. Nery no toca el balón pareciera que sigue fuera de forma, Tamudo nunca apareció y jóvenes de gran proyección como Héctor Herrera se quedaron estancados, perdieron cinco meses y ahora tendrán que remar contra corriente para buscar esa puerta de salida a otras latitudes que tan cerca estaba a mediados de este este mismo año.

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Así, Castillo, Tamudo, Alberto Medina, Néstor Calderón, Óscar Kevin Rojas, Jorge Hernández, Efrén Mendoza y Paulo Da Silva, fueron las apuestas del Pachuca para recuperar el prestigio que hace ya algunos torneos habían venido perdiendo, sin embargo, la ambiciosa apuesta no funcionó, algo pasó con ellos que después de 16 jornadas lucen aislados, desconocidos e inoperantes y dejando la imagen de una escuadra a la deriva.

Según Hugo Sánchez, responsable directo de manejar los hilos del equipo desde el banquillo, el proyecto apenas empieza y habla de que serán entre cuatro y seis torneos cortos para que su idea quede asimilada, situación que según sus declaraciones del sábado pasado, es tema ya conocido por Jesús Martínez, presidente de los Tuzos: “es el inicio de un proyecto de dos a tres años, así fue hablado por Jesús Martínez, no por mí. El plan comprende de cuatro a seis temporadas cortas. Estuvimos cerca en esta primera, pero no nos alcanzó. Tenemos que mejorar para avanzar y podamos aspirar a la liguilla para finalizar luego peleando por el título. Ahora mismo vamos encaminados para lo que se ha pretendido”, dijo Hugo.

De esta manera, uno de los proyectos más ambiciosos y que ilusionó no sólo a los aficionados del Pachuca sino al aficionado mexicano en general, terminó en fracaso total aunque con promesas de mejoría absoluta a mediano o largo plazo, dependiendo el cristal con que se mire.

Si como dice Hugo, el asunto está planeado para fructificar totalmente en dos o tres años, igual la cosa hoy no luce prometedora.

Tiempo al tiempo como dicen por ahí, ya veremos si Hugol es capaz de mantener este mismo plantel para darle continuidad y antes, si la directiva del Pachuca en efecto, decide mantenerlo en el puesto al menos un torneo más. Por el momento el equipo hidalguense ha fracasado y la liguilla sin duda, extrañará a uno de sus grandes protagonistas de los últimos tiempos.

¿Y a todo esto, ustedes qué decisiones inmediatas tomarían para rescatar a los Tuzos? ¿Es Pachuca la decepción del año?