Necaxa aprovechó la soberbia actuación de Víctor Lojero para encaminarse a la Liguilla con un triunfo de 3-0 sobre uno inofensivos Tiburones.

Un duelo aparentemente parejo se disputaba en el Victoria. Dos cuadros con historia en Primera se enfrentaban con el afán de ubicarse en lo alto de la clasificación.

Pero en la cancha solamente hubo un equipo y fue el Necaxa, que aprovechó los diversos errores defensivos y la gran noche de Victor Lojero para matar a un débil Veracruz que mantiene el irregular (tirándole a malo) nivel en esta temporada, que técnicos con experiencia en Primera División como Daniel Guzmán y Joaquín Del Olmo no han logrado corregir en sus etapas al mando.

Cuatro minutos aguantaron los Tiburones antes del primero. Lojero aprovechó un rebote en el travesaño para, con una media vuelta, liquidar el arco vacío, ya que Jorge Bernal se había lanzado en la jugada anterior.

Los necaxistas mantuvieron la iniciativa y la posesión del esférico, aunque el visitante generó algunas jugadas de peligro que no lograron concretar. Así se fueron al descanso.

Para la segunda mitad la historia se repitió. Ahora fueron cinco los minutos que aguantaron los jarochos antes de recibir el segundo gol, nuevamente de Lojero, ahora con un gran cabezazo dentro del área. Ni siquiera el 2-0 en el marcador pudo detener a los Rayos, que mantuvieron su mística ofensiva durante todo el encuentro.

Un ligero intento de reacción por parte de Veracruz no fue suficiente para apretar el marcador, aunque un gol injustamente anulado influenció directamente para que esto no sucediera.

Lee también   Messi estuvo a punto de dejar LaLiga por un problema con Hacienda

Con sólo cuatro minutos restantes apareció oooootra vez Lojero, ahora aprovechando los espacios dejados por los visitantes para, en un contragolpe, clavar el tercero y así cerrar su gran encuentro con un hat-trick.

Así Necaxa toma por el momento la cima de la Liga de Ascenso, mientras que los escualos se mantienen en la mitad de la tabla a espera de que los manden más abajo con el resto de la jornada por jugarse.