El centrocampista Mauro Lainez, de los Xolos de Tijuana, reveló este miércoles que superó un problema de estrabismo, el cual le causó conflictos en el León con el entrenador Gustavo Díaz.

«Entrenaba con unos lentes de vidrio grueso que eran incómodos; de otra forma veía borroso y doble. Nunca me tomaron en serio, pensaban que fingía lesiones o que no daba todo en los entrenamientos», dijo a Efe.

Mauro, hermano de Diego Laínez, jugador del Real Betis, aseguró que vivió una experiencia amarga al no sentir respaldo en su anterior equipo cuando dio señales de tener problemas visuales.

Al sentir que León no le ayudaría con el estrabismo, decidió operarse por cuenta propia, ya que lejos de llegar a un acuerdo fue acusado de faltar a una convocatoria para un partido, lo que la directiva tomó como una indisciplina.

«Tenía el contrato de un jugador juvenil, no alcanzaban mis ahorros para pagar la operación, así que mi familia fue la que aportó el dinero. Esperaba un reembolso o que entrara la factura de seguro de gastos mayores, sin embargo no hubo respuesta, al final mis papás me dijeron que me concentrara en jugar», agregó.

«Tras operarme del estrabismo todo cambió en mi vida. De dos años para acá, desde que estuve en Lobos y ahora en Tijuana, todo ha marchado fantástico«, aseguró.

«Jugué poco en León, pero lo hice bien, pensaron cosas malas de mí en los entrenamientos que no eran justas, mancharon mi nombre. Ahora todo es diferente. Mis papás me recalcaron que era mi última oportunidad de trascender, que una vez recuperado de mis ojos era el momento de demostrar lo que valía», agregó Mauro Lainez.

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